La última "cacería" judicial contra Podemos rozó lo inconstitucional

·3 min de lectura
Los miembros fundadores de Podemos, Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero. (Photo by Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images)
Los miembros fundadores de Podemos, Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero. (Photo by Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images)

Se llama Manuel García Castellón, es el juez titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, y ayer perdió una batalla que podría haber puesto en peligro su carrera. El magistrado cerró ayer el caso Dina Bousselham que investigaba al núcleo fundacional de Podemos. Pero no lo ordenó hasta que no le quedó más remedio. La sucesión exacta de los hechos no ha trascendido, pero en base a lo que sí se conoce, es probable que alguna persona de confianza se acercara al juez y que, pasándole una mano encima del hombro, le dijera 'déjalo estar, Manuel'.

Porque García Castellón solamente cesó en su cruzada cuando la Fiscalía y la Sala de lo Penal le dijeron por partida doble que la nueva lista de diligencias que había ordenado a la Policía era "extremadamente prospectiva" y que los sujetos de las mismas ni siquiera figuraban como investigadas en la causa. Ni cuando la abrió inicialmente antes de dictarse que no había ninguna irregularidad. Ni cuando él mismo decidió reabrir la causa en otoño de 2021 tras el primer varapalo.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

Una causa secreta que, como recoge Pedro Águeda en Eldiario.es, emprendió "en base a unos recortes del informe PISA de la "brigada política" del exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, para incluir ahí unas afirmaciones del exmilitar venezolano Hugo 'El Pollo' Carvajal sobre la supuesta financiación de Podemos por el Gobierno de Hugo Chávez".

Los magistrados que le han conminado a cesar en su batalla hablan abiertamente de una "ampliación artificiosa" de la operación del juez García Castellón "invadiendo derechos fundamentales", algo claramente inconstitucional.

El caso es que esta causa, al igual que otras dos anteriores que fueron elevadas por la prensa conservadora a categoría de sentencia, han caído como un castillo de naipes al gozar de la misma falta de consistencia. Al punto de que el portavoz de Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, no ha dudado en acusar el magistrado de haber emprendido una "cacería judicial" en su contra.

Si Pedro Sánchez denunció en su día las presiones que había recibido del grupo Prisa para que no pactase la formación de un Gobierno con Podemos, algo que el exdirector de El País, Antonio Caño, vino a confirmar hace unos días, en Podemos llevan años denunciando algo similar. Pero en su caso a través de una "guerra jurídica" para engordar una "campaña de desprestigio" contra sus dirigentes.

El caso es que García Castellón ha echado el freno, y ya son más de 30 las querellas contra líderes de Podemos que han demostrado ser falsas, inconsistentes o inexistentes. Demasiadas como para pensar que son simplemente fruto de la casualidad.

En vídeo | Echenique: "Si la Justicia fuera igual para todos cualquier ciudadano podría robar dinero público y luego irse a Suiza a vivir alegremente con lo robado"

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente