Para la UE, la producción de vacunas no logró acompañar el ritmo de la ciencia

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Ursula von der Leyen (en primer término) llega al Parlamento Europeo acompañada de la comisaria de Salud europea, Stella Kyriakides (dcha), para un debate sobre la estrategia de vacunación de la UE, el 10 de febrero de 2021 en Bruselas

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, admitió este miércoles que la industria en el sector farmacéutico no estuvo a la altura del progreso de la ciencia, al explicar los problemas con el suministro de vacunas contra el covid a los países del bloque.

"En líneas generales, hemos subestimado las dificultades de la producción en masa. Normalmente, toma de cinco a diez años producir una nueva vacuna. Y lo hicimos en 10 meses (...) Pero en cierta forma, la ciencia ha superado a la industria", dijo Von der Leyen ante el Parlamento Europeo.

De acuerdo con la funcionaria, las vacunas para contener la pandemia de coronavirus "contienen hasta 400 componentes, y la producción involucra hasta 100 empresas, y es por eso que hemos creado un grupo para incrementar la producción industrial de las vacunas".

En su primer discurso en público sobre la situación, Von der Leyen dijo que la Comisión había cometido errores al adquirir vacunas en nombre de todos los países de la UE, pero defendió la estrategia general.

"Llegamos tarde a la autorización [de vacunas]. Fuimos demasiado optimistas en lo que respecta a la producción masiva. Y quizás estábamos demasiado seguros de que lo que pedimos se entregaría a tiempo", expresó.

Pero haber permitido que los países más ricos de Europa se hicieran cargo de las vacunas y dejaran a un costado a los menores países "habría sido, creo, el fin de nuestra comunidad", dijo.

Von der Leyen y la conducción de la UE se encuentran bajo una fuerte presión por las dificultades encontradas para abastecer de vacunas a los países del bloque.

En 2020, la Comisión acordó que negociaría en nombre de los 27 países integrantes con los laboratorios farmacéuticos, y con ese poder firmó contratos de precompra por 2.300 millones de dosis.

Sin embargo, los problemas de suministro de vacunas ya han causado una agria disputa después de que AstraZeneca anunciara que no podría entregar de inmediato las dosis que prometió a Gran Bretaña y la UE.

Además, en una tentativa por controlar la producción de vacunas en territorio europeo pero destinadas a países fuera del bloque, la UE adoptó precipitadamente un sistema de registro que provocó un incidente diplomático con Irlanda y el Reino Unido.

ahg/me