La UE acuerda una "nueva operación" para controlar el embargo de armas para Libia

Los países de la Unión Europea (UE) acordaron este lunes crear una "nueva operación" naval para controlar el embargo de armas para Libia, tras desactivar la oposición de algunos países que temían un "efecto llamada" de migrantes.

"Vamos a lanzar una nueva operación y acordamos que esta operación tendrá como objetivo la implementación del embargo de armas", anunció el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, al término de una reunión de cancilleres europeos en Bruselas.

Su anuncio choca con su pesimismo al inicio del encuentro, cuando Borrell descartó un eventual acuerdo por la oposición de países como Austria y Hungría a reimpulsar la actual operación Sophia, nacida en 2015 para controlar la llegada de migrantes al bloque.

La misión Sophia, cuyo objetivo es luchar contra los traficantes de migrantes, opera desde 2019 sin barcos y con un refuerzo de medios aéreos por la oposición del anterior gobierno populista italiano de acoger a los migrantes rescatados en el mar.

Viena y Budapest temían que un mayor número de migrantes podrían intentar la peligrosa travesía del Mediterráneo si se reintroducen los barcos, pese a que las zonas de operaciones para controlar el embargo de armas no son forzosamente las mismas.

Los cancilleres europeos abogaron finalmente por poner fin a la operación actual -"Sophia está acabada", se congratuló el ministro austríaco Alexander Schallenberg- aunque sin grandes cambios en los medios y en las tareas que cumple actualmente.

La misión principal de la nueva operación que todavía no tiene nombre será así controlar el embargo de armas en el este de Libia, en virtud del pacto internacional cerrado a mediados de enero en Berlín y apoyado por Naciones Unidas.

Sin embargo, tampoco dejará de lado otras de las tareas de Sophia: la formación de los guardacostas libios y la lucha contra los traficantes que facilitan la llegada de migrantes en embarcaciones desde las costas occidentales y centrales de Libia a la UE.

- "Efecto llamada" -

Ante las inquietudes por un eventual "efecto llamada", los cancilleres europeos acordaron que la futura operación, que podría tomar el relevo de Sophia a partir del 31 de marzo, retiraría sus medios navales, si se detecta una llegada de migrantes importante.

"La UE desplegará barcos en la zona este de Libia para impedir el tráfico de armas, pero si esta misión provoca una afluencia de embarcaciones de migrantes, se detendrá", explicó el ministro de Relaciones Exteriores italiano, Luigi di Maio.

La llegada de migrantes por mar a Italia cayó desde los más de 180.000 en 2016 a los casi 11.500 en 2019, una reducción drástica registrada también en Grecia, según datos de Naciones Unidas. En 2020, llegaron hasta el momento unos 1.800 a las costas italianas.

Tras el acuerdo de principios de este lunes, los europeos deben finalizar los detalles de la nueva operación, explicó Borrell. el visto bueno final se produciría durante la próxima reunión de cancilleres prevista el 23 de marzo en Bruselas.

Libia vive sumida en el caos desde que una revuelta apoyada por la OTAN acabara en 2011 con el derrocamiento y asesinato del dictador Muamar Gadafi.

Desde abril de 2019, el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), reconocido por la ONU, se ha enfrentado contra la ofensiva del mariscal Jalifa Haftar, apoyado por Rusia, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, para hacerse con la capital del país, Trípoli.

La situación en Libia podría llevar a más pobladores a huir del país en caso de deterioro, advirtió el jueves el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). En 2019, la violencia llevó a 177.000 personas a abandonar sus hogares.