¿Ucrania hoy, Taiwán mañana? Aumentan las tensiones entre EE. UU. y China por Taiwán

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A medida que Occidente gasta miles de millones en ayuda para apoyar la ofensiva de Ucrania contra Rusia, aumentan las preocupaciones sobre la posibilidad inminente de una invasión china de Taiwán. El presidente estadounidense Joe Biden dijo este lunes que Estados Unidos intervendría militarmente si la isla autónoma fuera atacada por la China continental. Pero, ¿está Beijing lista para montar una toma de control a gran escala de Taiwán y tener éxito?

El comentario inequívoco de Biden sobre Taiwán se produjo en una conferencia de prensa con el primer ministro de Japón, Fumio Kishida, durante una visita a Tokio, cuando el presidente respondió a una pregunta sobre si, contrariamente a su enfoque hacia Ucrania, usaría la fuerza militar para defender Taiwán.

“Sí… ese es el compromiso que hicimos”, respondió Biden. “La idea de que (Taiwán) pudiera ser tomada por la fuerza… dislocaría toda la región y sería otra acción similar a lo que sucedió en Ucrania”.

La respuesta clara del presidente estadounidense se distanció de la postura tradicional de ambigüedad estratégica: una política estadounidense de décadas de vaguedad deliberada con respecto a la defensa de Taiwán en caso de invasión china.

Pero como Taiwán informó de un aumento preocupante en la actividad militar provocadora de Beijing, con picos en los sobrevuelos de aviones militares chinos en la zona de identificación de defensa aérea de la isla, altos funcionarios de EE. UU. y la Unión Europea han expresado abiertamente su apoyo a la isla, cuya difícil situación también ha atraído comparaciones con Ucrania.

La Casa Blanca se apresuró a retractarse de las declaraciones de Biden, negando que los comentarios del presidente representaran algún cambio en la política, pero no antes de que provocaran la ira de Beijing, cuyo Ministerio de Relaciones Exteriores expresó “fuerte descontento y firme oposición” en cuestión de horas.

“Biden quiere enviar un fuerte mensaje de disuasión a Beijing”, dice Mathieu Duchâtel, director del programa de Asia en el instituto 'Montaigne'. “Quería mostrarle a Beijing que, si bien Estados Unidos se ha negado a intervenir directamente en la guerra de Ucrania, está decidido a ayudar a Taiwán en caso de una invasión china”.

Toda esta retórica plantea la pregunta: ¿Qué tan factible es una invasión china de Taiwán en este momento?

Invadir Taiwán sería “extremadamente difícil para Beijing"

El presupuesto de Defensa de China, actualmente en 229 mil millones de dólares, le ha permitido impulsar la investigación y el desarrollo de nuevos sistemas de armas, portaaviones y ejercicios militares, con énfasis en el fortalecimiento de su armada. Actualmente, el gigante asiático tiene capacidades militares considerables que le permitirían intervenir en Taiwán y sus alrededores, explica Antoine Bondaz, director del programa de Taiwán en la Fundación para la Investigación Estratégica.

"El gasto militar de China se ha multiplicado por siete en los últimos veinte años, y estos esfuerzos continuarán. Hoy en día, se estima que hay 10.000 infantes de marina chinos. Se prevé que habrá 100.000 para 2027".

En el corto plazo, estos crecientes recursos aún son demasiado limitados para imaginar una invasión y control total de Taiwán, dice el investigador. “Pero si Beijing continúa a este ritmo, tendrá los recursos necesarios en un par de años”.

Aunque China puede superar con creces a Taiwán en su arsenal militar y mano de obra, en términos de estrategia, una invasión de este tipo seguiría siendo “extremadamente difícil para Beijing”, dice Mathieu Duchâtel.

“Los taiwaneses, sin siquiera tomar en cuenta la intervención de EE. UU., tienen una gran capacidad de respuesta y podrían generar grandes pérdidas para Beijing en caso de un intento de aterrizaje anfibio o aéreo”.

De hecho, Taiwán también ha aumentado su gasto en Defensa, asignando en enero 8.600 millones de dólares adicionales además de un presupuesto de defensa anual récord, dedicado a la compra de armas de precisión de largo alcance y buques de guerra.

Ambos lados aprenden lecciones de la guerra de Ucrania

El Ministerio de Defensa taiwanés también ha estado siguiendo de cerca la invasión de Ucrania por parte de Rusia y ha dicho que incorporará las lecciones de la guerra en sus ejercicios militares. Los funcionarios y analistas taiwaneses han dicho que la resistencia de Ucrania contra el ejército ruso es enorme y que recuerda la importancia de la guerra asimétrica y los reservistas.

Los chinos también están obteniendo información del conflicto en Ucrania, lo que les hace reevaluar sus esperanzas de una operación rápida de "guerra relámpago" mediante la cual la "reunificación" por la fuerza sería posible después de unos días, dice Duchâtel.

"Los chinos vieron el fracaso de la guerra relámpago rusa. Por lo tanto, esto los obliga a repensar sus opciones militares con respecto a Taiwán y elimina el riesgo de una operación a corto plazo. Tampoco sabemos si las fuerzas chinas podrían mantener Taiwán en caso de una invasión”.

¿Hacia una escalada en las relaciones Taiwán-China?

Aunque una inminente invasión china de Taiwán a corto plazo parece poco probable, “el statu quo podría cambiar en cualquier momento”, dice Duchâtel.

El investigador señala dos eventos clave como fundamentales para la evolución de las relaciones entre Taiwán y China: el 20º Congreso del Partido Comunista Chino en la segunda mitad de 2022 y las elecciones parlamentarias de Taiwán previstas para enero de 2024.

¿Podrían aumentar las tensiones durante este período? “Actualmente, Taiwán, bajo la presidencia de Tsai Ing-wen, adopta un enfoque muy cauteloso hacia Beijing”, explica Duchâtel. “Pero esta protección estadounidense reafirmada, junto con la imagen en declive de China en el escenario internacional, podría llevar a Taiwán a asumir mayores riesgos políticos. Hoy, no parece que nos estemos moviendo en esa dirección. Pero es una posibilidad”.

La comunidad internacional debe desempeñar un papel disuasorio

El objetivo de China de conquistar Taiwán siempre ha sido claro, dice Bondaz. A medida que el continente acumula poder militar, la amenaza para Taiwán crece, y si Beijing no tiene los medios para lanzar un ataque exitoso ahora, lo tendrá en un par de años, para 2025, según algunas estimaciones.

El investigador insiste así, en el papel que debe jugar la comunidad internacional para disuadir a China de usar la fuerza. “Tienen que hacerle entender a Beijing que el costo, en términos humanos, militares y geopolíticos, es prohibitivo”.

Los comentarios de Biden sirven como una advertencia más directa que cualquier otra que Estados Unidos haya emitido a China sobre Taiwán en décadas. “Él subrayó la diferencia entre Ucrania y Taiwán”, dice Duchâtel. Queda por ver cómo se desarrollará esta disuasión concretamente a medida que evolucione la tensa relación entre Taiwán y China.

*Adaptado de su versión en inglés

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