Ucrania | El sinvivir de los residentes de Nicolaev tras 8 meses de guerra

Ucrania | El sinvivir de los residentes de Nicolaev tras 8 meses de guerra

Antes de la guerra, Nicolaev era una ciudad de casi medio millón de habitantes. Hoy, es un punto estratégico para el avance de ambos ejércitos

Durante estos casi 8 meses de la invasión rusa de Ucrania, Nicolaev ha visto muy pocos días de calma sin bombardeos ni destrucción. Veamos que ha supuesto esta situación para sus ciudadanos.

Los habitantes dicen que no se sienten seguros en ningún lugar de la ciudad. Más de 12 mil edificios en toda la región de Nicolaev han sido dañados o destruidos.

Nicolaev ha sido blanco habitual de bombas de racimo -muy peligrosas para los civiles-, así como de misiles de baja precisión, que caen sobre edificios residenciales causando graves destrozos.

Las alarmas aéreas son frecuentes y cuando suenan, los ciudadanos pueden estar en cualquier parte, en el supermercado, en el transporte...; y normalmente no hay ningún lugar donde esconderse.

Nicolaev sin agua potable

La ciudad no tiene agua potable, ya que esta venía de Jersón y ahora está ocupada por el ejército ruso. El agua potable hay que llevarla a casa en botellas desde los puntos de distribución del exterior. Ahora lo que sale de los grifos no es apto para beber, los ciudadanos afirman que sabe a agua de mar.

El sistema que la suministra está en constante reparación, a menudo dañado por los bombardeos o por el agua que contiene demasiada sal. Y con el invierno y la temporada de calefacción a la vuelta de la esquina, la situación no parece muy optimista.

Labor de los voluntarios

La labor de los voluntarios, ya sea para apoyar al ejército o a las familias sin hogar, asistir en las evacuaciones o simplemente donando sangre; se ha vuelto fundamental en toda Ucrania, así lo explican los residentes.

Natalia, una profesora universitaria residente en Nicolaev, explica:

"Entendí lo importante, que el mayor capital, el mayor activo en la guerra es la unión de las personas, la gente puede ayudar, la gente puede luchar. Por supuesto, cuando oímos esos bombardeos nos sentimos muy mal, porque sabemos que los afectados podrían ser tus vecinos, podría ser tu casa, tu lugar de trabajo, puede ser la escuela de tus hijos, pero los ciudadanos intentamos aprender a lidiar con esto, porque esperamos que un día llegue la victoria y empecemos a reconstruir nuestra ciudad.

El cierre de los locales y de las oficinas ha dejado sin trabajo a gran parte de la población. "Tenía un pequeño restaurante, pero luego llegó la COVID-19, y después la guerra", explica Volodímir, que ahora trabaja de taxista debido al cierre de local. "En realidad me gusta este trabajo si la gente es amable, hablamos, aprendo muchas cosas nuevas".

Una ciudad prácticamente a oscuras

Muchas personas, sobre todo mujeres y niños, han abandonado la ciudad por completo. Cuando un restaurante u otro negocio está abierto, está marcado en sus ventanas de cartón con letras grandes para ser visto. A partir de las 7 de la tarde, las calles parecen desiertas, moverse es complicado.

Cuando se pone el sol, Nicolaev se queda prácticamente a oscuras. En algunas calles se han podido encender las farolas desde principios de octubre, pero más bien está bastante oscuro. Se pueden ver las siluetas de la gente que pasea a sus perros en la oscuridad o que vuelve a casa, utilizando a veces las antorchas. Se trata, por supuesto, de una medida de seguridad para esta ciudad que sufre regularmente ataques".