Ucrania acusa a Rusia de bombardear una maternidad y matar a un bebé recién nacido

Una sanitaria cuida a un prematuro en el Hospital N9 de Zaporiya, el pasado septiembre.
Una sanitaria cuida a un prematuro en el Hospital N9 de Zaporiya, el pasado septiembre.

Una sanitaria cuida a un prematuro en el Hospital N9 de Zaporiya, el pasado septiembre.

Las autoridades ucranianas han acusado a las tropas rusas de bombardear una sala de maternidad de un hospital de Zaporiyia en el que un bebé recién nacido habría fallecido.

El jefe de la Administración Estatal Regional de Zaporiyia, Alexander Starukh, ha informado esta madrugada de que las tropas rusas habrían disparado “enormes cohetes” contra una pequeña sala de maternidad del Hospital de Vilnius.

“El dolor llena nuestros corazones: un bebé que acaba de aparecer en el mundo ha sido asesinado”, ha lamentado Starukh, quien ha comunicado que los servicios de emergencias se encuentran en el lugar del incidente.

La alerta aérea se inició en la región alrededor de las 02.00 horas (hora local, una hora menos en Madrid), mientras que el ataque se produjo media hora después.

Los equipos de emergencia y de rescate trabajan actualmente en el lugar del ataque para tratar de encontrar otras posibles víctimas. Otras fuentes señalan que tras el incidente una madre ingresada en el centro pudo ser rescatada, algo que no ha sido confirmado por las autoridades, añade EFE.

Anton Gerashenko, asesor del Ministerio ucranio del Interior, ha explicado en Twitter que tras el ataque, “una mujer que estaba de parto con su recién nacido y un doctor han sido hallados bajo los escombros. La mujer y el doctor sobrevivieron, pero el bebé murió”. Acompaña el texto con un vídeo en el que se ve el rescate de un hombre.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha condenado el “asesinato” del bebé y ha acusado a Moscú de tratar de lograr mediante el “terror y el asesinato” lo que no ha sido capaz de lograr en el campo de batalla en nueve meses. “El Estado terrorista sigue luchando contra civiles e instalaciones civiles”, ha escrito  Zelenski en un mensaje en su cuenta de Telegram, en el que da cuenta de los ataques. “Como resultado de un ataque con misiles sobre el ala de maternidad del hospital de Vilniansk (en la provincia de Zaporiyia, en el sur), ha muerto un bebé y una mujer ha resultado herida. Probablemente haya aún personas bajo los escombros”, relata en su mensaje, que acompaña con varias fotos, sin precisar su localización.

Zona caliente

Zaporiyia es una de las cuatro regiones de Ucrania que Rusia se ha anexionado recientemente junto con la vecina Jersón y Lugansk y Donetsk, estas últimas en el este del país, aunque Moscú no controla totalmente ninguna de ellas. En Zaporiyia se encuentra la central atómica más grande de Europa, actualmente en manos de los rusos, y su territorio está siendo objeto de múltiples ataques en las últimas semanas, que han hecho temer a la comunidad internacional por la posibilidad de que se produzca un accidente nuclear.

Por otro lado, otras dos personas han muerto en las últimas horas en otro ataque ruso en Kupiansk, en la región de Járkov, en el noreste del país y cuya capital es la segunda ciudad en importancia de Ucrania.

“Los ocupantes bombardearon la ciudad. Un edificio de apartamentos y un policlínico fueron atacados. Dos transeúntes murieron”, publicó este miércoles en su cuenta de Telegram el subjefe de la Oficina del Presidente ucraniano, Kyrylo Tymoshenko.

Cuándo y cómo negociar la paz

El ministro de Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, aseguró esta noche, por su parte, que no se van a discutir propuestas serias para poner fin a la guerra a espaldas de Ucrania y que sólo Kiev determinará cuándo y cómo negociar la paz con Rusia.

En un encuentro con periodistas en Kiev que recogen este miércoles las agencias locales ucranianas, Kuleba se refirió a las recientes especulaciones en los medios “sobre las negociaciones con Rusia” y recordó la postura expresada “claramente” al respecto por el presidente de país, Volodimir Zelenski.

El mandatario, en la reciente cumbre del G20 en Bali, presentó un plan de diez pasos para poner fin a la guerra, reiteró Kuleba. Este plan incluye la retirada total de las tropas rusas del territorio de Ucrania y el restablecimiento de la integridad territorial del país.

Ucrania también pide una compensación a Rusia por los daños causados por la agresión, el enjuiciamiento de los culpables de crímenes de guerra y la provisión de garantías de seguridad efectivas, entre otras medidas.

“Sólo una acción real por parte de Rusia, el cese de los ataques terroristas contra la infraestructura ucraniana, la retirada de las tropas del territorio ucraniano, la liberación de todos los prisioneros de guerra y deportados puede abrir el camino a la paz. Actualmente, no vemos tal disposición por parte de Rusia”, precisó Kuleba.

Sólo una acción real por parte de Rusia, el cese de los ataques terroristas contra la infraestructura ucraniana, la retirada de las tropas del territorio ucraniano, la liberación de todos los prisioneros de guerra y deportados puede abrir el camino a la paz. Actualmente, no vemos tal disposición por parte de Rusia

Agregó que las acciones de Rusia demuestran que no busca la paz y no están dispuestos a poner fin a la agresión, y que el régimen ruso, sufriendo derrotas en el frente, simplemente quiere ganar tiempo para restaurar su potencial de combate y prepararse para una nueva ofensiva.

Kuleba enfatizó que la parte rusa ya “admite abiertamente” que los ataques con misiles contra la infraestructura crítica de Ucrania tienen como objetivo obligar a Kiev a negociar.

Pero “solo Ucrania determinará cuándo y cómo negociar con el agresor. No habrá acuerdos sobre Ucrania sin Ucrania. Agradecemos a nuestros socios por reafirmar su compromiso con esta posición”, aseguró. “Esta es la única forma de obligar al Kremlin -añadió- a poner fin a la guerra y restaurar la paz”.

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