Twitter vs. Musk: cronología del que promete ser uno de los mayores pleitos de Wall Street

La red social Twitter Inc. demandó al multimillonario Elon Musk acusándolo de “violar” su acuerdo por 44.000 millones de dólares para comprar la plataforma y pidió a un tribunal de Delaware que le ordene completarlo. Los jueces tendrán la última palabra.

Inició como una novela de amores y odios en abril de 2022, pero todavía no tiene una fecha estimada de cierre, ni garantiza un final feliz. Eso sí, promete cautivar la atención del público desde el mejor escenario: un tribunal empresarial.

El anuncio de la compra de un 9% de las acciones de la red social Twitter en la Bolsa de Nueva York por parte de Elon Musk, el 4de abril, coincidió con una encuesta suya en la misma red social. El “sí” arrasó en la pregunta de si los usuarios querían un botón de editar.

Ese mismo día, las acciones de la compañía se dispararon un 31%, horas antes de que su junta directiva invitara al magnate a unirse a ella, un cargo que él rechazó.

Este y otros movimientos allanaron el camino para que, el 14 de abril, el magnate de los vehículos eléctricos y viajes al espacio anunciara que había presentado una oferta por alrededor de 44.000 millones de dólares para quedarse con el 100% de la compañía.

El precio ofertado de 54,2 dólares por acción representaba una no despreciable prima sobre los 45,08 dólares que costaba el título en ese momento. También es casi un 50% superior al precio de cotización de este miércoles.

Lo que parecía un acuerdo amistoso tuvo tropiezos desde su origen. Un día después de recibir la oferta de Musk, la junta directiva adoptó lo que en Wall Street se conoce como 'poison pill', una forma común para defenderse de una “toma hostil” y el preludio de lo que sería un camino lleno de espinas hacia el cierre de la transacción.

En varias oportunidades, Elon Musk se ha confesado incrédulo de las cifras que entrega Twitter sobre spam o usuarios falsos, también conocidos como 'bots', que dan cuenta de no más del 5% del total. Eso le valió para dudar de la conveniencia de continuar con el negocio.

El punto de inflexión vino el 13 de mayo, cuando el empresario estadounidense decidió “poner en pausa” el pacto, lo que días después llevaría a un grupo de accionistas a demandarlo por manipulación de acciones.

Dos meses frenéticos desnudaron el desencuentro de las partes, que pasó al plano jurídico cuando, después de que el 8 de julio Musk decidiera retirarse del acuerdo definitivamente, la plataforma de redes sociales llevara el asunto a un tribunal de Delaware para exigirle que lo cumpla.

En un documento de 62 páginas, los abogados de Twitter aportaron pruebas que van desde mensajes de texto, hasta pantallazos de los tuits del multimillonario en los que se “burla” del negocio.

Allí señalan que, para Musk, al parecer, tanto Twitter, así como sus accionistas, la transacción acordada, y el proceso judicial, no constituyen más que un verdadero “chiste elaborado”.

Lo que para Elon Musk representó el fin de su proyecto, para Twitter es apenas el comienzo de una larga batalla legal, que promete convertirse en la más grande de la historia reciente de Wall Street.

Con Reuters y AP

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