Republicanos y demócratas discrepan sobre la moderación en las redes sociales en EEUU

Julie JAMMOT y Daniel HOFFMAN en Nueva York
·4 min de lectura
Los jefes de Google, Sundar Pichai (izq.), Facebook, Mark Zuckerberg (centro) y Twitter, Jack Dorsey

Republicanos y demócratas discrepan sobre la moderación en las redes sociales en EEUU

Los jefes de Google, Sundar Pichai (izq.), Facebook, Mark Zuckerberg (centro) y Twitter, Jack Dorsey

El Senado estadounidense mostró sus discrepancias sobre la moderación en las redes sociales durante una audiencia celebrada este miércoles. Los republicanos acusaron a Twitter, Facebook y Google de censurarlos, mientras que la oposición demócrata reprochó a esas compañías no retirar suficientes contenidos problemáticos de sus plataformas.  

La moderación en las redes sociales es un tema espinoso a menos de una semana de las presidenciales estadounidenses. 

De hecho, los debates se centraron menos en el tema anunciado -la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, que impide acciones legales vinculadas al contenido publicado en la red por terceros- que en las quejas de los dos partidos contra los gigantes tecnológicos. 

"Esas plataformas se convirtieron en poderosos árbitros de la verdad y de los contenidos", declaró el senador republicano Roger Wicker, presidente de la Comisión de Comercio, al inicio de la audiencia. 

Los directores ejecutivos de Twitter, Jack Dorsey, Facebook, Mark Zuckerberg y Google, Sundar Pichai, coincidieron en una cosa: la ley de inmunidad en la red, que muchos congresistas quieren reformar, no protege solo a las plataformas sino también a los usuarios, incluidas las personalidades políticas.

Wicker criticó "el doble rasero evidente" que perjudica, según él, los mensajes conservadores, y llamó a reformar la ley para aumentar la responsabilidad de las compañías. 

"Sus plataformas autorizan a dictadores extranjeros a publicar su propaganda sin restricciones, mientras que restringen sistemáticamente al presidente de Estados Unidos", acusó. 

"Reaccionamos tan rápido como podemos. Actuamos contra tuits de jefes de Estado en todo el mundo", se defendió Dorsey. 

- Farsa -

La acusación republicana no es nueva, pero aumentó a medida que se acercaban las elecciones bajo la influencia del presidente Trump, muy crítico con las plataformas. El mandatario atacó especialmente a Twitter, donde tiene más de 87 millones de seguidores. 

El enfado de Trump se tradujo en una propuesta republicana para reformar la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones. 

"Señor Dorsey, ¿quién diablos le eligió y le encargó decidir lo que los medios tienen derecho a cubrir y lo que el pueblo estadounidense tiene derecho a oír?", clamó Ted Cruz, senador republicano de Texas. 

Cruz se refería a un artículo del New York Post espinoso para el candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, basado en correos electrónicos aparentemente pirateados y no autentificados, cuya difusión en sus plataformas redujeron Twitter y Facebook.

El senador también acusó a Google de "querer manipular los resultados de las búsquedas para influenciar y cambiar los resultados de las elecciones". 

Para los demócratas, sus adversarios quieren, sobre todo, intimidar a esas compañías cuando restan seis días para las presidenciales. 

El senador Brian Schatz calificó la audiencia de "farsa" y de "desperdicio del dinero" de los ciudadanos. "Es un acoso con fines electorales", afirmó, negándose a hacer preguntas sobre la moderación de contenidos. 

- Ironía -

Dorsey, Zuckerberg y Pichai defendieron la Sección 230, considerada como la piedra angular de la libertad de expresión en internet. 

Sin ella, las plataformas tendrían que censurar más contenidos para no correr riesgos judiciales y tendrían más problemas para luchar contra el acoso en línea, afirmó Zuckerberg. 

El director ejecutivo de Facebook, Instagram y WhatsApp, que tuvo problemas para conectarse a la audiencia por videollamada, se mostró dispuesto a actualizar esa ley "para garantizar que funcione como debido". 

Para Jesse Blumenthal, activista de los derechos digitales con en el Instituto Charles Koch, Zuckerberg parece haber cambiado de postura y aseguró que "abrir esa puerta podría ser un paso atrás para la libertad de expresión". 

Los defensores de los derechos digitales consideran que el debate sobre la Sección 230 es equivocado, y que varias medidas propuestas podrían ser inconstitucionales y contraproducentes. 

"Todo el mundo depende (de la Sección 230), desde los pequeños blogs hasta las grandes plataformas de internet", dijo Ashkhen Kazaryan, de la ONG TechFreedom. 

Los directivos de Google, Facebook y Twitter alertaron sobre el riesgo de aumentar los monopolios. 

Una mayor responsabilidad y moderación en las plataformas exigen recursos considerables, que no están al alcance de las empresas emergentes. Un argumento irónico, ya que varias autoridades estadounidenses acusan a esos grupos californianos de abuso de posición dominante. 

En los últimos tiempos se formularon varias propuestas para modificar la ley de 1996. 

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