Una violinista evidencia la ignorancia de los concursantes de 'OT 2020': "¿Quién os creéis que sois?"

Operación Triunfo ha regresado a la pequeña pantalla con dieciséis jóvenes concursantes que tienen mucho que aprender. Y no sólo a nivel vocal, sino también de la propia vida como ha evidenciado una violinista a través de un tuit viral tras escuchar cómo uno de los triunfitos aseguraba que la experiencia televisiva de la Academia “le da mil vueltas a cualquier conservatorio”.

La polémica está servida.

(©José Irún/RTVE)

El pasado 12 de enero se estrenó la undécima edición de Operación Triunfo, una entrega que se presentó cargada de novedades aunque en apenas dos semanas ha visto cómo la audiencia le ha dado la espalda. Así, en la gala 1, el programa de Televisión Española (que ha promediado un 12,6% de cuota de pantalla) se ha convertido en la tercera opción, por detrás de El tiempo del descuento, emitido en Telecinco, y la película de Antena 3 En acto de servicio. Y cada vez entendemos más por qué los espectadores le están dando del lado al bendito talent show que nos descubrió a David Bisbal en 2001 o, más recientemente, a Aitana en 2017.

Aunque el descanso de un año del formato quizás haya resultado insuficiente para recuperar el boom de hace casi dos décadas, cada vez estamos más seguros de que el desencanto de la audiencia se debe más a la actitud de esta nueva hornada de jóvenes promesas que se quieren comer el plató sin haber hecho callo en el escenario.

Este ánimo tan creído de la generación 2020 ha encontrado en una violinista (@universe_vante) a su mayor crítica. Y es que a través de un simple tuit, esta profesional ha aunado el sentir de los espectadores ante una polémica frase que ha sido puesta en tela de juicio, reflejando la osadía del ignorante.

Jesús Rendón, el concursante que ha conseguido formar parte del plantel de elegidos junto a su amigo Javy, aseguró durante una comida: “Esto que estamos haciendo aquí en esta Academia le da mil vueltas a cualquier conservatorio, así de claro te lo digo”.

Las palabras del gaditano, educado en las comparsas de su tierra, han sido recriminadas en Twitter, especialmente por esta profesional que ha estado diez años en el conservatorio de música y que se ha encendido con los aires de los triunfitos. Pero no ha sido la única. Su tuit ya suma cientos de comentarios y decenas de miles de reacciones.

Alguien tenía que decirlo claro y esta violinista nos sacó a nosotros, y muchos televidentes, las palabras de la boca. Tiene toda la razón en expresar ese enfado generalizado ante la falta de respeto por el inmenso esfuerzo que supone dedicar años de una vida al estricto trabajo de un consservatorio, y compararlo con pasar tres meses en un programa de televisión“Que digáis que un reality show es más que 10 años dedicados a la música, pero ¿de qué cojones vais? Os pongo yo a hacer acordes de 7 de dominante y no sabéis ni que coño es eso cuando lo di yo con 12 años, no jodas”. En la misma línea, les ha pedido a los cantantes que no presuman tanto de sus logros en el medio catódico y que actúen sin orgullo: “Tened humildad, primero racismo y ahora esto, repito ¿quién os creéis?”.

En este mismo contexto, la violinista también les ha pedido respeto “por las personas que llevan años en esta industria, por la gente que ha dedicado su vida a la música de manera profesional”, mostrando su indignación porque se haya despreciado la enseñanza en el conservatorio con unas declaraciones propias de alguien que está eclipsado por la fama.

Ahora que el hilo se cierra con un mensaje todavía más contundente sobre el impacto que puede tener esta formación musical televisada (con clases de cultura musical, danza urbana, interpretación, voz y movimiento, técnica vocal o inglés) en los dieciséis protagonistas: “la estáis cagando bien, no sé quién coño os va a querer contratar, y lo mejor es que acabáis de empezar. Espero que os pongan los pies en la tierra de una puta vez.

Si bien Operación Triunfo se caracteriza por ser un programa en el que los concursantes pueden expresar libremente sus opiniones sin ningún tipo de tapujos, el hiriente comentario del de Barbate evidencia que esta camada de futuros artistas tiene el guapo subido y que, para colmo, no es nada respetuosa. Porque como recuerda la violinista tachándoles de racismo, si echamos la vista unos días atrás el talent show se enfrentó a otra polémica después de que los participantes en otro de sus descansos cargaran contra los cantantes del K-pop, un género musical de Corea del Sur, que tiene una gran proyección internacional, describiéndolos como "los chinos" o "que son máquinas".

Cabe recordar que ya en la gala 0 se atisbó el potencial de los dieciséis elegidos, pero también la inmadurez e ignorancia de estos triunfitos cegados de primeras por los focos en su primera experiencia televisiva de gran alcance. Porque una cosa es que en su carta de presentación la seguridad se convierta en su mayor aliada y otra muy distinta es que a más de uno (y una) se le haya visto el plumero creyéndose que su voz es la de Rosa de España.

Pero, ¿dónde queda esa inocencia de la intérprete de Europe’s living a celebration que tanto enganchó al público en el albor del siglo?

Es más, hace sólo unas horas también se han comido con patatas la bronca de Noemí Galera. La directora de la Academia ha criticado la actuación grupal de la gala 1 que pretendía ser un homenaje a Marisol y que lo único que ha conseguido es evidenciar la cultura del mínimo esfuerzo en los trabajos corales.

Con todo y con esto, en apenas quince días se aprecia que a los concursantes les falta el tirón de sus antecesores y, lo que es más relevante, se nota a la legua que les sobra prepotencia, esa superioridad adquirida por haber sido elegidos entre más de 10.000 personas en el que posiblemente es el mejor escaparate para darse a conocer musicalmente. Ahora que, como ya advertía la violinista, deben cuidar su ego porque, como todo en la vida, lo que sube también baja.

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Imagen: ©José Irún/RTVE