Turbulencias a izquierda y derecha de PSOE y PP

Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez (Photo: Europa Press News via Getty Images)
Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez (Photo: Europa Press News via Getty Images)

Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez (Photo: Europa Press News via Getty Images)

Las formaciones en los aledaños de los dos grandes partidos apenas tienen espacio en los principales debates políticos. El reforzado bipartidismo, la contienda entre el PSOE y el PP, lo ocupa desde hace meses prácticamente todo mientras que Unidas Podemos, Vox o Ciudadanos solo suelen llevarse titulares por sus problemas internos. Pese a ello, del último aluvión de sondeos se desprende que ni Feijóo ni mucho menos Sánchez podrían alcanzar la mayoría absoluta de celebrarse hoy elecciones generales. Y que el desmoronamiento de sus socios naturales no ayuda a que les salgan los números.

La fractura entre Yolanda Díaz y Pablo Iglesias parece definitiva, a juzgar por las conclusiones del último cónclave de Unidas Podemos este fin de semana. Los morados entienden que la vicepresidenta solo quiere el foco mediático para ella, que no reparte juego, que les menosprecia. En Moncloa llevan tiempo sugiriendo que “el mayor enemigo” de Díaz es Iglesias y que son los ministros de su ala los que le torpedean, como quedó de manifiesto en la frustrada negociación del Consejo General del Poder Judicial.

“Díaz no quiso poner problemas. Habría un magistrado de su tendencia ideológica pero no tenía por qué ser Rosell, en el Gobierno actualmente y con un perfil muy marcado. Pero Iglesias se revolvió y dijo que tenía que ser ella sí o sí e intento desestabilizarlo todo”, según un cargo al tanto de las negociaciones, que al final saltaron por los aires por decisión del PP. Las fricciones en la parte del Ejecutivo no socialista son habituales, constantes, según deslizan en Moncloa. “Cada tema que saca Yolanda recibe el correctivo de Podemos”.

Pablo Iglesias y Yolanda Díaz, juntos el pasado 14 de febrero de 2020 (Photo: Europa Press News via Getty Images)
Pablo Iglesias y Yolanda Díaz, juntos el pasado 14 de febrero de 2020 (Photo: Europa Press News via Getty Images)

Pablo Iglesias y Yolanda Díaz, juntos el pasado 14 de febrero de 2020 (Photo: Europa Press News via Getty Images)

La dureza de Iglesias contra Díaz, y también contra Alberto Garzón, hace tambalear su alianza electoral y ha hecho saltar las alarmas en Ferraz, conscientes de que les necesitan si quieren tener opciones de seguir gobernando. “Tenemos que apostar por confluir con Sumar, pero Podemos debe ser respetada”, advirtió el exvicepresidente. “¿Quién piensa que le puede ir bien en las elecciones generales a una candidatura de la izquierda si a Podemos le va mal en las municipales y autonómicas? Hay que ser estúpido”, se revolvió.

Según la última encuesta de El País, Sánchez ha frenado su caída experimentando una leve mejoría, alcanzando los 107 escaños. Aún perdería las elecciones pero el contexto es distinto al de antes del debate sobre el estado de la nación, cuando todo el mundo le daba por amortiguado y se desangraba electoralmente. Si bien, para tratar de dar la batalla a Feijóo, necesita a su soporte por la izquierda. “Yolanda no provoca el miedo que daba Iglesias, ni entre la gente ni entre la élite. Habla de los problemas de los españoles, como cuando sacó el tema de la cesta de la compra, aunque parece que ha quedado en nada. Y eso irrita a Iglesias, que le colocó allí, pero no sigue sus directrices”, según un veterano socialista.

Macarena Olona, el pasado viernes en la presentación de su fundación (Photo: Europa Press News via Getty Images)
Macarena Olona, el pasado viernes en la presentación de su fundación (Photo: Europa Press News via Getty Images)

Macarena Olona, el pasado viernes en la presentación de su fundación (Photo: Europa Press News via Getty Images)

Volviendo al sondeo del periódico de Prisa, el PP mantendría la primera posición (127 representantes en el Congreso) pero no lograría la mayoría absoluta con Vox, que encadena el sexto mes consecutivo de caídas. Precisamente, unas páginas más adelante de la edición del lunes, Javier Casqueiro entrevista a una de las principales protagonistas por las que ese partido se desmorona: “Mi salida hizo aflorar críticas por falta de democracia interna y de respeto”, dice Macarena Olona sobre Abascal. “Para mí, Vox es el pasado”, zanja, alimentando la posibilidad de que se presente a las elecciones generales.

Es cierto que Feijóo siempre ha dejado entrever su distancia absoluta con Vox y ha planteado su deseo de gobernar en solitario, sin ministros de este partido. Pero también que hoy por hoy los datos de las encuestas son los que son y, de momento, está lejos de la mayoría absoluta. De hecho, como avanzó El HuffPost, hay barones populares preocupados ante la posibilidad de que Vox se siga desinflando y esto afecte a la posibilidad de sumar en las autonómicas y locales de mayo. “Nosotros partimos de la segunda posición, ahora ganaríamos, pero no para gobernar solos. Necesitamos sí o sí pactar con Vox y para eso tiene que mantener un número mínimo de escaños”, según uno de esos líderes territoriales, que podría hacerse con las riendas de su comunidad.

En Génova creen que “está por ver” que Olona pueda arañar muchos votos en caso de presentarse a las generales pero “no cabe duda de que hace daño a Vox porque da donde más les duele”, en palabras de un destacado dirigente. ¿Y si se hunde Abascal? “Habrá que hacer números y ver si el trasvase de votos viene también a nosotros, pero de momento no llegamos para gobernar, aunque no estamos abriendo al PNV y otros minoritarios. El arco parlamentario contrario a nosotros es hoy mayor”. En el entorno de Feijóo ya ni se molestan en incluir a Ciudadanos en la ecuación, formación a la que dan por extinta.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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