Tupés imposibles y octogenarios rockabillys: el rock de los 50 nunca muere

Personas que asisten a la segunda jornada del Festival Rockin´Race, que desde hace 22 años atrae en Torremolinos (Málaga) a artistas internacionales y a amantes del rock de diferentes rincones del mundo. EFE/Jorge Zapata

Torremolinos (Málaga), 7 feb (EFE).- El rock de los 50 está más vivo que nunca. El festival Rockin' Race Jamboree de la localidad malagueña de Torremolinos, que se celebra hasta el domingo, es un viaje en el tiempo que une a octogenarios con chaquetas de cuero, suecos con tupés imposibles y alemanas con vestidos de flores y pañuelos en la cabeza.

Es difícil que este encuentro musical, que lleva 26 ediciones, deje indiferente a alguno de sus asistentes. Cerca de 20.000 rockabillys de muy distantes lugares y amantes del rock and roll, del swing o del blues se sumergen en la época de mediados del siglo XX al ritmo de sus estilos más icónicos: rockabilly, country, blues, rythm & blues o el cajún.

Una cita marcada por la música y la estética de los asistentes al festival, de muchas nacionalidades y edades que cuidan hasta el más mínimo detalle sus patillas o los vaqueros ajustados.

Un hotel se convirtió este viernes en el protagonista del certamen. En la piscina exterior, frente al paseo marítimo y bajo un sol que ignoraba estar en febrero, más de 200 rockabillys se bronceaban, bebían cerveza y escuchaban música, mientras en una sala anexa un centenar vibraban al unísono al ritmo del rock que interpretaba la banda "Blackjacks feat. James Creighton".

Algunos llevan veinte años acudiendo a este festival; otros lo hacen por primera vez, pero a la pregunta de Efe sobre si volverán, todos lo tienen claro: "of course".

Lo que más le sorprende es la gente y su ropa, asegura en inglés Verónica, una sueca con gafas de sol y vestido de flores que acude al evento por primera vez. A Sabine, de Alemania, lo que más le gusta es el buen tiempo y explica -entre risas y refrescándose con una cerveza- que en Hamburgo están a dos grados y nevando, lo que contrasta con la Costa del Sol.

Para otros ir al Rockin'Race no es novedad. Felipe, lleno de tatuajes, viene desde hace seis años al festival desde la ciudad española de Castellón. La malagueña Lala, que baila junto a dos amigas "rockabilly stroll" (un tipo de baile en línea), lleva más de veinte años fiel a esta cita y lo que más le gusta es que es un festival que demuestra que "el rock de los 50 sigue vivo"; mientras una de sus compañeras de baile, Sandra, es contundente: "he venido a hartarme de bailar".

El Rockin'Race vuelve a ofrecer conciertos en la calle como el grupo Los Mambo Jambo, que actuará este sábado en el paseo marítimo de esta ciudad turística, y habrá una exposición de autos clásicos.

La famosa Torremolinos sigue latiendo al ritmo del rock.

María Alonso