Tu estropajo usado es un nido de bacterias, pero si lo limpias es peor

Limpiando una sartén con estropajo. (Imagen creative commons vista en Flickr/Yourbestdigs).

Este pasado domingo disfrutaste de lo lindo cocinando para los amigos. El único pero llegó luego cuando te tocó limpiar la paellera, que había quedado hecha un asco. Menos mal que tenemos estropajos con los que dejar limpitos los cacharros. ¿Verdad? Bien, si eres de esas personas escrupulosas de verdad mejor que dejes de leer. Esa esponja abrasiva que has empleado para arrancar la grasa adherida a tu vajilla alberga tropecientos millones de microbios, entre los que se incluyen parientes cercanos de las bacterias responsables de causar meningitis o neumonía. ¿Sirve de algo limpiar el estropajo entonces? Me temo que los científicos creen que la respuesta es “no”, de hecho un reciente estudio sostiene que limpiarlo podría empeorar las cosas.

Entre las innumerables especies de bacterias que anidan en tu estropajo se encuentra la Moraxella osloensis, capaz de provocar infecciones a personas con sistemas inmunológicos debilitados. Además esta bacteria, que provoca ese peculiar olor fétido característico de la ropa sucia, es probablemente la responsable de que tu estropajo apeste.

Ahora vamos con lo malo. Un equipo de científicos dirigidos por Massimiliano Cardinale, del Instituto de Microbiología Aplicada de la Universidad Justus-Luebig de Giessen, Alemania, descubrió “el lado oscuro” de los estropajos tras analizar las trazas de ADN bacteriana presentes en 14 estropajos usados. Sorprendentemente, se dieron cuenta de que los estropajos que habían pasado regularmente por procesos de esterilización (por ejemplo hirviéndolos o metiéndolos en el microondas durante un tiempo) poseían un mayor porcentaje de bacterias relacionadas con patógenos que los que nunca se habían limpiado.

¿Cómo es posible? Los autores del trabajo sospechan que esto podía deberse a la mayor resistencia a la desinfección que muestran las bacterias emparentadas con los patógenos, que son capaces de recolonizar rápidamente las áreas abandonadas por sus parientes más susceptibles. Este proceso recuerda un poco a lo que sucede en el intestino humano cuando uno se somete a un tratamiento con antibióticos.

Cuando los científicos observaron al microscopio los estropajos, descubrieron que en un solo centímetro cúbico podría haber presentes más de 5 x 10^10 bacterias, lo cual es un número tan alto que equivale aproximadamente a siete veces el total de la población humana en nuestro planeta.

Para encontrar una densidad bacteriana similar, afirman los científicos, hay que analizar heces.

¿Entonces que podemos hacer para evitar el desastre? Muy sencillo, tira tu estropajo sucio y remplázalo semanalmente.

El trabajo dirigido por Massimiliano Cardinale acaba de publicarse en Scientific Reports.

Me enteré leyendo Science.

Al usar Yahoo aceptas que Yahoo y sus socios puedan utilizar cookies para personalización y otros fines