El Tsunami de los 1.000 millones de árboles, un éxito de la conservación en Pakistán

El Tsunami de los 1.000 millones de árboles, un éxito de la conservación en Pakistán

Si nos piden que demos el nombre de un país que está implicado en la defensa del medio ambiente, que realice un esfuerzo sincero por la sostenibilidad, y que además haya llevado a cabo un proyecto de éxito, pocos citaríamos a Pakistán. Y estaríamos muy equivocados.

Porque Pakistán ha llevado a cabo un proyecto impresionante de reforestación, que ha devuelto cubierta natural a su territorio, ha mejorado la funcionalidad de sus ecosistemas, y que ha tenido resultados no sólo en el plano ambiental si no también a nivel de salud pública y económicos.

El proyecto recibió en nombre de “El tsunami de los 1.000 millones de árboles” – One Billion Tree Tsunami en inglés – y su objetivo lo podemos imaginar: plantar 1.000 millones de árboles para recuperar parte de los ecosistemas que se habían ido perdiendo.

El “Tsunami” echó a andar en 2014 y terminó en agosto de 2017. Y como es lógico, ahora empezamos a ver los resultados. Que son realmente alentadores.

Por ejemplo, y por empezar por algún sitio: la producción de miel se ha incrementado en un 70%. Que suena muy bien, pero el motivo es aún más importante: las poblaciones de polinizadores, principalmente de abejas, han aumentado notablemente. Sin olvidar que la miel da dinero.

Otro beneficio muy directo lo podemos encontrar en biocombustibles, especialmente en la forma de biomasa. Al haber aumentado tanto la superficie forestal, se pueden obtener recursos de los bosques sin poner en peligro su supervivencia como ecosistemas. Lo que se traduce en un beneficio económico para la población, y en otro indirecto al ayudar a evitar la erosión, participar en la depuración natural del agua y un largo etcétera.

La lista de beneficios es muy larga – podemos pensar, por ejemplo, en ecoturismo, en mejoras de cultivos, captura de CO2… Pero siempre tenemos la pregunta de “¿ha merecido la pena?”. Responderlo es complicado – y va a depender bastante de nuestro sesgo – pero hay una cosa importante que este proyecto ha hecho: permitir una auditoría.

Para asegurarse de que el proyecto se estaba realizando de manera correcta – y porque, en su momento, hubo denuncias de corrupción por cómo se estaba gastando el dinero – el gobierno de Pakistán pidió a WWF, una de las organizaciones ambientalistas más reconocidas, que realizase un estudio y auditoría del proyecto.

WWF-Pakistán pudo confirmar que el proyecto había sido un éxito. Desde el punto de vista ambiental y de conservación, pero también desde el económico y social. El proyecto, en conjunto, se había realizado de manera adecuada y era un ejemplo.

Pero un solo proyecto no convierte a un país en ejemplo de conservación. Así que Pakistán ha decidido ampliar el proyecto a 10.000 millones de árboles – bajo el título de Plant4Pakistan – y en ello están ahora mismo. Dando ejemplo.

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