El TSJPV ratifica la prisión permanente para la madre que asesinó a su hija

Bilbao, 21 may (EFE).- El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha ratificado la condena a prisión permanente revisable de la mujer que mató a su hija Kiara, de 9 años, al intoxicarla con fármacos y asfixiarla en la vivienda familiar del barrio de Atxuri, en Bilbao.

La sentencia del TSJPV confirma la pena impuesta el pasado mes de diciembre por la Audiencia de Bizkaia después de que un jurado popular declarara a la mujer culpable de asesinato con alevosía con las agravantes que suponen el parentesco y que la víctima fuera menor de 16 años, y le impuso la pena más grave.

El tribunal consideró probado que 16 de enero de 2019 la madre administró a la niña una mezcla de diversos medicamentos y que después, le taponó la cara para asfixiarla y ahora, la nueva sentencia del TSJPV ha desestimado el recurso de apelación de la mujer y ha confirmado la resolución anterior en todos sus extremos.

El juicio se celebró el pasado mes de diciembre y tanto el Ministerio Fiscal como la acusación particular, en representación del padre de la víctima, y la acusación popular ejercida por la Asociación Clara Campoamor solicitaron la prisión permanente revisable para la acusada.

La noche del crimen, según el relato de la sentencia que ha sido confirmado, la hermana mayor de la víctima llegó a la casa y encontró inconscientes y abrazadas a su madre y a la niña. Tras alertar a emergencias, los sanitarios pudieron reanimar a la mujer, pero la menor falleció.

La condenada recurrió el fallo de la Audiencia “por vulneración del derecho fundamental a la presunción de inocencia”, “por infracción de precepto legal en la calificación jurídica de los hechos y en la determinación de la pena”, “por indebida aplicación de la atenuante” de la pena, “por infracción de precepto legal en la calificación jurídica de los hechos y en la determinación de la pena”, y por considerar “que las penas impuestas en sentencia no son correctas”.

Sin embargo, el TSJPV ha coincidido en la consideración de culpabilidad de la acusada y en su pena al confirmar que la causa del fallecimiento de la menor fue la ingesta de seis medicamentos diferentes, algunos de ellos en dosis letales, y que además, la madre oprimió la cara de la niña para que no pudiera respirar.

Inmediatamente después, la madre ingirió los mismos medicamentos, para intentar acabar también con su vida.

El jurado declaró probado por unanimidad que hubo asesinato y le resultó “incuestionable” que la muerte de la niña “se produjo por la ingesta masiva de medicamentos que fueron suministrados por la acusada la cual conocía sus efectos” y que, para asegurarse que la menor falleciera, oprimió sobre su cara una almohada para producir asfixia en la niña, cuando esta, ya amodorrada por el efecto de las medicinas suministradas, no podía reaccionar ni defenderse”, ha constatado en la sentencia.

El TSJPV ha destacado que “a este convencimiento rotundo” llegaron los jurados, tras valorar las pruebas testificales y periciales, así como el reconocimiento de la propia acusada y ha recordado que en el juicio “no se demostró” la justificación que dio la mujer al despertar en el hospital de que había matado a la niña porque había una tercera persona en la casa “que le habría forzado a ello”, ni pudiera por tanto ese hecho rebajar su responsabilidad en la mujer.

La posibilidad de que hubiera intervenido otra persona en el crimen “no son sino elucubraciones de la defensa para sembrar dudas que pese a ser legítimas, sin embargo no pueden ser tenidas en cuenta pues adolecen del calificativo de razonable” y que se rechazó “con acierto” en la primera sentencia, añade.

La resolución estima adecuada también la pena de prisión permanente revisable impuesta para la acusada por la Audiencia de Bizkaia. EFE

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