El TSJC rechaza que Aragonès prevaricara al intentar aplazar el 14F sin éxito

Agencia EFE
·3 min de lectura

Barcelona, 26 abr (EFE).- El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha rechazado investigar por prevaricación, falsedad documental y usurpación de funciones al vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, al considerar que cuando aplazó, sin éxito, las elecciones del 14 de febrero no actuó de forma arbitraria ni contra la ley.

Así lo sostiene la sala civil y penal del TSJC en un auto en que inadmite la querella interpuesta por el abogado y exmosso Josep Asensio contra Aragonès por las "numerosas irregularidades" en que creía que incurrió el vicepresidente de la Generalitat al firmar el pasado 15 enero el decreto que dejaba sin efecto la convocatoria de las elecciones del 14 de febrero, debido a la pandemia del coronavirus.

Las elecciones autonómicas se acabaron celebrando el 14F, después de que el TSJC acordó mantener esa fecha alegando que la suspensión pretendida por el Govern infringía el derecho al voto, ya que no veía una "causa de fuerza mayor" que impidiera celebrarlos en plena pandemia, en que se permiten actividades "menos trascendentes".

El alto tribunal catalán ha rechazado ahora la querella contra Aragonès porque no ha apreciado la concurrencia de los "elementos necesarios" para investigarle por prevaricación, ya que en su actuación no hubo ni "arbitrariedad ni deliberada injusticia" ni tampoco "voluntad" de resolver "al margen del ordenamiento jurídico".

Tampoco hay base para investigar a Aragonès por un delito de usurpación de funciones públicas, ya que, según la sala, al ostentar el cargo de vicepresidente tenía "capacidad ejecutiva" para dictar resoluciones, ni tampoco de falsedad, porque no se ha apreciado ese delito en el decreto que suspendía el 14F alegando causa de fuerza mayor por la pandemia del coronavirus.

El autor de la querella contra Aragonès, el abogado Josep Asensio, que fue mosso d'esquadra durante 21 años, es el mismo que impugnó ante el TSJC el decreto que suspendía el 14F y que logró que el alto tribunal catalán acordara suspender cautelarmente este aplazamiento, hasta que finalmente la justicia decidió mantener la convocatoria electoral en la fecha inicialmente prevista.

En su auto, que se puede recurrir, la sala señala que, si bien en el expediente administrativo previo al dictado del decreto de suspensión del 14F pudiese haber "defectos o irregularidades", lo cierto es que la sala contenciosa-administrativa del TSJC que acordó mantener las elecciones no solo no advirtió ninguna irregularidad sino que puso en valor la actitud de "colaboración, lealtad y buena fe procesal" que observó por parte de la administración catalana.

Además, apunta que aunque la competencia para convocar elecciones no es el Govern, sino de Presidencia de la Generalitat -en este caso Vicepresidencia ya que no se había nombrado un sustituto del presidente Quim Torra tras su inhabilitación-, no constituye "ninguna falsedad" indicar que la decisión se deliberó con el Govern.

El TSJC indica además que no se debe olvidar el contexto en que se intentaron aplazar las elecciones, en la tercera ola de la pandemia, en una situación en que la convocatoria era "obligada" por la disolución del Parlament.

El alto tribunal catalán subraya que en este caso no se apreció una "desviación de poder" por parte de la Generalitat y argumenta que el delito de prevaricación no sanciona la "mera ilegalidad" sino la "arbitrariedad", que no se aprecia en la actuación de Aragonès ni de los servicios jurídicos de la Generalitat.

"Para que pueda apreciarse prevaricación administrativa, no basta la mera ilegalidad a este respecto. No existen estos delitos cuando la resolución correspondiente es sólo una interpretación errónea, equivocada o discutible, como tantas veces ocurre en el ámbito del derecho", concluye la sala.

(c) Agencia EFE