Trump y la trama rusa: Un nuevo libro describe cómo comenzó todo en un club nocturno de Las Vegas

Un nuevo libro sobre Trump y su relación con Rusia ha revelado cómo se estableció el vínculo de Donald Trump con las figuras clave de los negocios y la política rusa, un nexo que se ha convertido en el centro de la investigación del fiscal especial Robert Mueller. Resulta que todo comenzó al menos cinco meses antes del famoso viaje de Trump a Moscú en 2013, durante una visita no declarada a un club nocturno de Las Vegas, junto al hijo de un prominente oligarca y aliado de Putin. Yahoo Noticias y la revista Mother Jones han publicado hoy un resumen del libro.

El libro también menciona una reunión en la Torre Trump en enero de 2015 entre Trump y dos figuras clave de la investigación rusa: el hijo del oligarca y cantante pop Emin Agalarov y su publicista Rob Goldstone, durante la cual el magnate inmobiliario reveló claramente sus planes para llegar a la presidencia. Tanto Emin Agalarov como Goldstone han sido objeto de investigación debido a su papel protagónico en la celebración de la famosa reunión en junio de 2016 en la Torre Trump ya que les prometieron a los funcionarios de la campaña de Trump que el Kremlin les facilitaría información “clasificada y delicada” para “incriminar” a Hillary Clinton.

Algunos de los encuentros y reuniones que Trump mantuvo con el multimillonario ruso Aras Agalarov, su hijo, Emin, y el publicista británico Goldstone se detallan por primera vez en el libro, “Russian Roulette: The Inside Story of Putin’s War on America and the Election of Donald Trump,” (La ruleta rusa: La historia interna de la guerra de Putin en Estados Unidos y la elección de Donald Trump), de Michael Isikoff, el Jefe de Corresponsales de Investigación de Yahoo Noticias, y David Corn, el jefe de la oficina en Washington de Mother Jones. El libro será lanzado el martes 13 de marzo.

El resumen que Yahoo Noticias y Mother Jones publicaron hoy, cuenta qué ocurrió durante la visita de Trump a Moscú en noviembre de 2013, la cual tenía como objetivo supervisar el concurso de Miss Universo e intentar cumplir su sueño de construir una Torre Trump en la capital rusa. Para este proyecto cerró un acuerdo con Aras Agalarov, un oligarca conocido como “el constructor de Putin”, con financiación de un banco controlado por el gobierno ruso.

A su vez, ese acuerdo surgió de un viaje que realizó a Las Vegas en junio, en el que Trump presidía el certamen de Miss Estados Unidos, un evento preliminar al Miss Universo. Anteriormente, se había informado que mientras Trump estuvo allí cenó con Agalarovs, Goldstone y otras personas en un restaurante de Las Vegas. Sin embargo, como revela el libro, esa misma noche, un poco más tarde, Trump, Emin Agalarov, Goldstone y la actual Miss Universo, Olivia Culpo, asistieron a una fiesta en un club nocturno llamado “Act”, conocido por sus espectáculos, excesivos incluso para los estándares de Las Vegas, en los que simulaban actos de sadomasoquismo y zoofilia, así como uno llamado “Caliente para el profesor”, en el cual las bailarinas fingían ser estudiantes universitarias que orinaban sobre su profesor. El club, según las notas del libro, tenía un suministro de Coca Cola Light para el abstemio Trump. En el momento que Trump lo visitó, el club ya era blanco de una investigación encubierta a cargo de la Comisión de Juego de Nevada, y muchos de sus espectáculos, incluidos los que involucraban la micción simulada, fueron prohibidos más tarde por un juez del estado de Nevada por resultar “lascivos” y “ofensivos”, según los registros judiciales que obtuvieron los autores. En la actualidad, el Act permanece cerrado.

El presidente ruso Vladimir Putin, Aras Agalarov, Rob Goldstone, Emin Agalarov, Donald Trump y Olivia Culpo. (Foto ilustrada: Yahoo Noticias. Fotos: Mikhail Svetlov/Getty Images, Jeff Bottari/AP, Adriel Reboh/Patrick McMullan vía Getty Images, Victor Boyko/Getty Images, Maxim Shemetov/Reuters)

No se conoce qué espectáculos se realizaron en el club durante la noche en que Trump asistió. El llamado dossier Steel, preparado por el ex espía británico Christopher Steele, acusa a Trump de que mientras estaba en Moscú ese mismo año, hizo orinar a una prostituta en una cama de su habitación de hotel, un episodio que supuestamente fue capturado secretamente por agentes de la inteligencia rusa en una grabación. Sin embargo, Trump ha negado esa acusación.

Según un informe que Goldstone facilitó a los autores, el interés principal de Trump durante la visita al club nocturno en Las Vegas era asegurarse un acuerdo comercial con Agalarov y su padre.

“Cuando se trata de hacer negocios en Rusia, es muy difícil encontrar a personas fiables”, le dijo Trump a Emin Agalarov, según el informe de Goldstone. “Vamos a establecer una gran relación”.

El resumen publicado hoy, indica que mientras Trump estuvo en Moscú estaba obsesionado por reunirse con el presidente ruso Vladimir Putin ya que necesitaba su aprobación para llevar a cabo el proyecto de la Torre Trump, una personalidad con quien Trump estaba cultivando una amistad, en gran parte unilateral. A medida que se acercaba la hora de la transmisión del desfile, Trump seguía preguntando: “¿Vendrá Putin?”, escribieron los autores, a la vez que describen cómo el presidente ruso no acudió al certamen ya que estuvo en una reunión programada con la familia real holandesa que se retrasó debido a un atasco en Moscú. En compensación, Putin le envió de regalo una caja lacrada, que luego le entregaron en la Torre Trump, con una carta personal cuyo contenido no se ha divulgado.

Sin embargo, los autores escribieron que Trump intentó ocultar su decepción sugiriéndole a un asociado que el certamen Miss Universo podía anunciar que Putin había asistido igualmente. “Nadie sabrá con certeza si vino o no”, dijo Trump.

Durante esta visita, Trump cerró su acuerdo con la compañía de Agalarov, el Grupo Crocus, para construir la Torre Trump en Moscú. Según informan los autores, el acuerdo se inmortalizó con una “carta de compromiso” formal entre la Organización Trump y Crocus, y el proyecto debía ser financiado por Sberbank, que era propiedad mayoritaria del gobierno ruso. Donald Trump Jr. fue quien asumió las riendas del proyecto.

En febrero de 2014, Ivanka Trump voló a Moscú con el objetivo de explorar sitios potenciales para realizar el proyecto con Emin Agalarov. Sin embargo, los eventos internacionales se interpusieron rápidamente. Semanas después de la visita de Ivanka, el gobierno de Obama y la Unión Europea impusieron duras sanciones a Rusia en respuesta a la anexión de Crimea por parte de Putin y su intervención militar en Ucrania. Fue un duro golpe para la tambaleante economía rusa, que ya no era muy fuerte debido a la caída libre del precio del petróleo. En una de las rondas de sanciones impuestas por la Unión Europea, se penalizó precisamente a los bancos rusos en los que el gobierno de Rusia tenía un interés mayoritario, incluyendo el Sberbank.

En este ambiente, los planes para construir la Torre Trump en Moscú se derrumbaron. Según la Organización Trump, Ivanka recorrió Moscú con el joven Agalarov pero finalmente rechazó el acuerdo por razones comerciales. Sin embargo, Goldstone, el publicista de Emin Agalarov, sospechó que el desvanecimiento del proyecto de Trump con los Agalarovs influyó en su opinión sobre las sanciones: “Habían interrumpido un acuerdo comercial en el que Trump estaba muy interesado”.

Aun así, Trump se mantuvo en contacto con Emin Agalarov y Goldstone. En enero de 2015, casi un año después de la invasión de Putin a Ucrania, Trump recibió como invitados a Emin Agalarov y Goldstone en su oficina de la Torre Trump.

El futuro presidente, recordó Goldstone, estaba viendo un video de rap que lo ridiculizaba. Goldstone le preguntó: “¿Has escuchado la letra?”.

Trump respondió: “¿A quién le importa la letra? Tiene 90 millones de visitas en YouTube”.

Y Trump le dijo a Emin, quien aún pretendía ser famoso como cantante después de su actuación en el concurso de Miss Universo en 2013: “Quizá la próxima vez cantarás en la Casa Blanca”.

Diecisiete meses más tarde, en junio de 2016, Goldstone regresaría a la Torre Trump, esta vez escoltando a una delegación rusa enviada por los Agalarovs, para ofrecer información potencialmente revocatoria sobre Hillary Clinton, cortesía del Kremlin, a los principales funcionarios de la campaña presidencial de Trump. Tanto esa visita como las respuestas de la Casa Blanca de Trump a las preguntas que suscitó, se han convertido en uno de los puntos principales de la investigación de Mueller.

Emin Agalarov aún no ha cantado en la Casa Blanca.

Jerry Adle