Los ocho tropiezos de Lula da Silva en la campaña: las frases polémicas y los errores que preocupan al PT

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El expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, durante el acto del 1 de mayo en San Pablo. (Photo by Nelson ALMEIDA / AFP)
NELSON ALMEIDA

RÍO DE JANEIRO.- Durante su discurso en las centrales sindicales del 1 de mayo pasado, escenario en el que suele jugar “en casa”, el expresidente brasileño y candidato para las elecciones de octubre Luiz Inacio Lula da Silva se vio obligado a pedir disculpas a la policía por la metedura de pata cometida el día anterior, cuando para criticar la política armamentista de Jair Bolsonaro dijo que al mandatario “no le gusta la gente, pero le gusta la policía”.

No fue el primer desliz previo a la campaña electoral del expresidente. En los últimos dos meses, declaraciones torpes o gestos que tuvieron poca repercusión causaron preocupación en su equipo y fueron explotados en las redes sociales por opositores, especialmente bolsonaristas.

Además de la metida de pata con la policía, el expresidente acumuló otros problemas en la precampaña, incluso uno nuevo este miércoles. En una entrevista con la revista estadounidense Time, Lula dijo que el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, “quería la guerra” con Rusia, que se desarrolla desde el 24 de febrero en suelo ucraniano y dejó miles de muertos. El exmandatario -que lidera las encuestas, aunque con Bolsonaro cada vez más cerca- aparece en la portada de la publicación de esta semana, que lleva la frase “El segundo acto de Lula”.

Luiz Inacio Lula da Silva, en un acto en San Pablo por el 1 de mayo. (Photo by Nelson ALMEIDA / AFP)
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Luiz Inacio Lula da Silva, en un acto en San Pablo por el 1 de mayo. (Photo by Nelson ALMEIDA / AFP) (NELSON ALMEIDA/)

Presión en el Congreso

En una reunión el 4 de abril en la sede de la Central Única de los Trabajadores (CUT), Lula declaró que los trabajadores y los movimientos sindicales deben “localizar” la dirección de cada diputado y presentarse en su puerta, con un grupo de 50 personas, para “molestar” su “tranquilidad”. El discurso fue criticado por parlamentarios, especialmente bolsonaristas, que hablaron de armarse si los militantes se presentaran en sus casas.

Cuatro días después, el expresidente reafirmó la declaración, pero señaló que las personas deben actuar “de manera civilizada”.

Lula, en un acto con simpatizantes en San Pablo. (Photo by Nelson ALMEIDA / AFP)
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Lula, en un acto con simpatizantes en San Pablo. (Photo by Nelson ALMEIDA / AFP) (NELSON ALMEIDA/)

“En lugar de gastar una fortuna en ir a Brasilia a protestar, cada diputado vive en una ciudad. Entonces no cuesta nada que la gente que dice ir a su puerta hable de manera civilizada. Este diputado que durante las elecciones dice amar al pueblo, anda en un auto abierto. Ahora bien, ¿por qué, después de ser elegido, el pueblo se convierte en un estorbo?”, dijo Lula.

Aborto

El 5 de abril, Lula declaró que el aborto “debe convertirse en un problema de salud pública y todos deben tener derecho”. Más allá de la declaración, que trata un grave problema social para las mujeres brasileñas, especialmente las más pobres, la frase fue considerada dentro del Partido de los Trabajadores (PT) un error estratégico durante el período electoral, por supuestamente dar espacio al ataque bolsonarista en el campo de los valores morales.

Días después, Lula retomó el tema y se declaró personalmente en contra del aborto, subrayando que la sociedad necesita “convertir este tema en salud pública”.

Políticamente incorrecto

En una entrevista con periodistas y youtubers en San Pablo, Lula se quejó de la corrección política y dijo que Brasil “está aburrido”. En una declaración que recordó a Bolsonaro y que choca con lo que defiende la mayoría de la militancia de izquierda, el líder del PT abogó por que se hagan bromas, por ejemplo, sobre los nordestinos. “Queremos un mundo multipolar, que tenga 500 personas discutiendo en la mesa. Entonces tendremos un mundo feliz. Alguien contando chistes de nordestinos y yo riendo. Yo contando chistes de otra gente y la gente riendo”, señaló.

Reloj caro

En marzo, los perfiles de Lula en las redes sociales publicaron una foto suya en un discurso en el que aparece luciendo un reloj Piaget, valorado en unos 80.000 reales (16.000 dólares). La imagen fue explotada por opositores, señalando la supuesta “hipocresía” del expresidente.

El expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, con un reloj Piaget en un acto con partidarios; la imagen fue criticada por la oposición
Ricardo Stuckert/PT


El expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, con un reloj Piaget en un acto con partidarios; la imagen fue criticada por la oposición (Ricardo Stuckert/PT/)

Tras la repercusión, otros miembros del PT publicaron la foto cortando el reloj. Días después, el exmandatario aseguró que el reloj fue un regalo que recibió cuando aún era presidente, y bromeó para minimizar el episodio. “Dicen que vale 100.000 reales, es bueno que ya financien la campaña”.

Crisis en la comunicación

Incluso mucho antes del inicio de la campaña formal, el equipo de Lula atraviesa una crisis en el comando de comunicación. Liderado por el periodista y exministro Franklin Martins, cercano a Lula y distante del PT, el sector se convirtió en blanco de las críticas del partido. Dirigentes criticaron internamente los textos de los primeros spots televisivos del expresidente, al alegar que los discursos mostraban poca conexión con el electorado más popular, una de las principales características de Lula. La crisis costó la renuncia de Augusto Fonseca, que fue reemplazado por Sidônio Palmeira.

Acto con poco público

En un escenario tradicional del PT, la precampaña de Lula no logró reunir una cantidad significativa de público para la manifestación en la Praça Charles Miller, en San Pablo. Incluso con atracciones musicales como la de la cantante Daniela Mercury, la plaza estaba vacía, y Lula tuvo que posponer su entrada al escenario por unas horas para que más gente pudiera llegar al lugar.

La campaña del expresidente tendrá otra oportunidad de intentar mostrar fuerza en el lanzamiento oficial de la fórmula Lula-Geraldo Alckmin, previsto para el próximo sábado. El exgobernador de San Pablo, un antiguo adversario electoral de Lula, se afilió al Partido Socialista Brasileño (PSB), aliado del PT, y le ofreció así un giro al centro en la fórmula del expresidente para enfrentar a Bolsonaro.

Luiz Inacio Lula da Silva, en un acto en San Pablo. (AP Photo/Andre Penner)
Andre Penner


Luiz Inacio Lula da Silva, en un acto en San Pablo. (AP Photo/Andre Penner) (Andre Penner/)

Fernanda Alves

O Globo/GDA