Tribunal Supremo de Brasil pide explicaciones a Bolsonaro por indulto a un aliado político

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El perdón, concedido a un diputado de ultraderecha, fue otorgado 24 horas después de que la misma Corte lo condenara a ocho años y nueve meses de prisión. La magistrada Rosa Weber, responsable de analizar la constitucionalidad del indulto, extendió el pedido de justificaciones al mandatario Jair Bolsonaro. El hecho representa un nuevo enfrentamiento entre el jefe de Estado brasileño y el sistema de justicia de su país.

El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil solicita explicaciones por el controvertido indulto del presidente Jair Bolsonaro al diputado ultraderechista Daniel Silveira, condenado a ocho años y nueve meses de prisión y perdonado por el mandatario apenas 24 horas después.

La magistrada Rosa Weber lideró el pedido de justificaciones, al que se sumó el juez Alexandre de Moraes, quien extendió la solicitud a la defensa del legislador, a la vez que la instó a explicar por qué se desactivó una tobillera electrónica que debe usar Silveira por orden judicial.

Acusaciones de interferencia al "libre ejercicio" del Gobierno y amenazas a las autoridades judiciales de la nación fueron suficientes para que el STF condenara a casi nueve años de cárcel a Silveira, vinculado políticamente a Bolsonaro.

Con un veredicto de diez a uno, el STF sentenció el miércoles pasado a Silveira, un expolicía de Río de Janeiro, por cuestionar la integridad de varios miembros del alto tribunal e instar a sus partidarios a invadir la Corte. El diputado afirmó además que debía reinstaurarse un decreto antidemocrático vigente durante la dictadura militar (1964-1985), lo que se interpretó como una apología a ese régimen de facto.

La condena se dio a conocer en el contexto de las investigaciones sobre difusión de noticias falsas y amenazas a políticos y jueces en las redes sociales, en las que muchos seguidores del presidente están en la mira.

Pero aún antes de que fuera publicado el dictamen contra Silveira, llegó el perdón presidencial. Bolsonaro justificó la conmutación a su aliado alegando defender la libertad de expresión y la inmunidad parlamentaria, lo que ha generado una gran polémica.

Aunque la Constitución brasileña le reserva al presidente la posibilidad de otorgar el indulto, las dudas pesan sobre la implementación del perdón antes de que se publicara la sentencia y acerca de la posible motivación política de la decisión.

Reacciones variadas sobre el indulto

El partido 'Rede Sustentabilidade' (Red de Sostenibilidad) argumentó que el indulto viola la Constitución porque sirve al interés personal de Bolsonaro y no al interés público.

La diputada Joenia Wapichana, afiliada a esa organización, calificó lo sucedido como "absurdo y autoritario".

Entre otros, el Partido Laborista Democrático y el Partido Socialismo y Libertad, de izquierdas, también se sumaron a las críticas.

Mientras tanto, el expresidente del Tribunal Supremo, Carlos Ayres Britto, puntualizó que la Carta Magna no permite perdonar los ataques a la democracia.

El abogado Belisario dos Santos Junior, ex secretario de Justicia y Defensa de la ciudad de Sao Paulo, subrayó que la Constitución brasileña otorga a los presidentes la prerrogativa de indultar a las personas, aunque puedan ser muy controvertidas y puso como ejemplo el indulto a Richard Nixon en 1974 por parte del presidente estadounidense Gerald Ford, en el marco del escándalo ‘Watergate’.

Sin embargo, destacó que Jair Bolsonaro abusó de su poder al perdonar a una persona que ofende la democracia y a la Corte Suprema de la forma en la que lo ha hecho Daniel Silveira.

Roces entre Bolsonaro y la Justicia

Según agencias periodísticas, una fuente en la Corte afirmó que varios jueces creen que se pueden oponer al indulto, pero otros prefieren evitar un nuevo enfrentamiento con el presidente Jair Bolsonaro que reavive las tensiones en pleno inicio del proceso electoral en el gigante sudamericano.

Bolsonaro se encuentra además en un cruce verbal con el ente judicial electoral. El jefe del Palacio de Planalto ha sembrado dudas sobre la transparencia de las urnas electrónicas en las que votan los brasileños desde el año 1996.

Sin embargo el Tribunal Superior Electoral (TSE) defiende la claridad del proceso. Afirma que, desde su implantación, no ha sido objeto de una sola denuncia de fraude.

El mandatario ha llegado a sugerir, sin prueba alguna, que dentro del TSE existen personas que "conspiran" para favorecer a su principal rival político en los próximos comicios presidenciales, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien por el momento lidera todas las encuestas de cara al proceso electoral del próximo octubre.

Con Reuters y EFE

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