Trece costumbres que - según la ciencia - deberías evitar si quieres gustar

¿En cuántos de estos puntos fallará Donald Trump? Imagen EFE

¿Quién no ha tenido una de esas experiencias en las que pese a una primera impresión desastrosa con una persona a la que se acaba de conocer, con el tiempo uno termina por reconocerla como un ser humano maravilloso? En realidad no existe un truco infalible para caerle bien a todo el mundo, aunque la ciencia tiene claro algunas cosas que no solo no funcionan, sino que de hecho consiguen que acabes por no gustarle a la gente. En ScienceAlert acaban de recopilar trece de esas costumbres, que según la ciencia, te harán perder popularidad en la vida real y en las redes sociales a una velocidad de vértigo. ¿Cometes alguno de estos errores? Me apuesto la cabeza a que sí.

1 Compartir demasiadas fotos en Facebook

Puede parecer extraño, pero un estudio publicado en los Papeles de Discusión de la Universidad de Birmingham en 2013, defendía que publicar demasiadas fotos en Facebook puede dañar tus relaciones del mundo real.

¿La razón? Según el autor principal David Houghton, esto se debe a que todas aquellas personas que te siguen en redes sociales y que no forman parte de tu grupo íntimo de amigos o parientes, no parecen aceptar bien a aquellos que comparten constantemente fotos de sí mismo.

2 Tener demasiados, o poquitos, amigos en Facebook

En un estudio de 2008 publicado en Journal of Computer-Mediated Communication, investigadores de la Universidad Estatal de Michigan le pidieron a sus alumnos que observaran una serie de perfiles ficticios en Facebook y que decidieran cuales les gustaban más. Los resultados mostraron que el punto dulce en cuanto al número de amistades, para que un perfil gustase a más gente, se encontraba en torno a los 300 amigos.

¿Por qué? Los autores especulaban que los individuos con demasiados amigos pueden ser considerados como demasiado volcados en las redes sociales, y los que tienen poquitos pueden ser vistos como demasiado desesperados por ganar popularidad.

3 Divulgar algo extremadamente personal a comienzos de una relación

Un trabajo publicado en 2013 por Susan Sprecher de la Universidad Estatal de Illinois sugería que compartir detalles sobre tus aficciones y recuerdos de infancia te pueden hacer ganar popularidad. En general, hablar sobre uno mismo es una buena forma de ganar amigos. Sin embargo, revelar algo demasiado íntimo (por ejemplo contar que tu hermana tiene una relación extramarital) a alguien a quien comienzas a conocer, puede hacer que se te perciba como inseguro, lo cual no juega a tu favor.

4 Preguntarle cosas a alguien sin decir ni una palabra de ti mismo

El mismo >estudio de 2013 mencionado en el párrafo anterior, descubrió algo interesante que deberíamos tomarnos a modo de advertencia: la idea de que la auto-revelación conduce a la cercanía solo funciona cuando ambas partes la practican.

5 Emplear una foto en primerísimo plano como perfil

Un trabajo publicado en 2012 en la revista PLOS One por un equipo de Caltech descubrió que los rostros fotografiados a solo 45 centímetros son considerados como menos confiables, atractivos y competentes que aquellos fotografiados a 135 centímetros de distancia. ¡Cambia esa foto en la que pareces aplastado contra un cristal de tu perfil de Linkedin!

6 Ocultar tus emociones

Un estudio publicado en 2016 por investigadores de la Universidad de Oregon sugería que dejar brotar tus auténticos sentimientos es una estrategia más acertada a la hora de lograr gustarle a la gente que ocultarlos.

Los autores escribieron: “la gente no persigue relaciones estrechas de forma indiscriminada, en realidad lo más probable es que busquen personas que sean más proclives a intercambiar de forma recíproca sus visiones. Así, cuando los perceptores detectan que alguien está escondiendo sus emociones, pueden interpretarlo como un desinterés por las cosas que facilitan la expresión emocional: cercanía, apoyo social y coordinación interpersonal

7 Actuar con demasiada amabilidad

Pese a que cabría pensar que cuanto más agradable y altrtuista es uno, más sencillo es agradar a la gente, en realidad un estudio de 2010 realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Washington demostró otra cosa.

En aquel trabajo, un jugador compartía equipo en un juego sobre altruismo con lo que creían eran otros 4 colegas humanos a los que no podía ver, aunque en realidad eran manipulaciones de los investigadores.

Aunque parezca mentira, los jugadores humanos terminaban por desconfiar de los perfiles falsos que destacaban por su generosidad, ya que creían que había motivos ocultos que les llevaban a actuar así.

8 Alardear desde la falsa modestia

Un trabajo reciente publicado por la Escuela de Negocios de Harvard demostró que cuando en una entrevista de trabajo se pide al que opta al puesto que hable sobre su mayor debilidad, más de tres cuartas partes de los consultados tienden a fanfarronear derrochando falsa modestia, aludiendo por ejemplo a “ser demasiado perfeccionista” o a “trabajar demasiado duro”.

Tenlo en cuenta la próxima vez que te pregunten algo así. Las empresas suelen contratar a aquellos que dicen cosas como “no soy siempre el mejor a la hora de organizar mi trabajo” o “a veces sobre reacciono en algunas situaciones”.

9 Ponerse demasiado nervioso

En un estudio publicado en PLOS One en 2013 se sugería que no era aconsejable que los demás te vieran sudar (o te olieran) ya que el “aroma” provocado por los nervios puede influir de forma inconsciente en los juicios que otras personas tengan sobre tu personalidad.

10 No sonreir

En un trabajo de investigadores de la Universidad de Wyoming en el que participaron 100 mujeres, se les pidió que observaran fotos de otras mujeres en cuatro poses: sonriendo en una postura corporal abierta (con los brazos abiertos por ejemplo), sonriendo en una postura corporal cerrada, no sonriendo en una postura corporal abierta y no sonriendo en una postura corporal cerrada.

Los resultados demostraron que las mujeres preferían las fotos de chicas sonrientes con independencia de su postura corporal. Ya sabes, sonríe y el mundo te sonreirá.

11 Actuar como si alguien no te gustase

Un trabajo de 1959 publicado en Human Relations mostró que que cuando creemos que le agradamos a alguien, esto hace que seamos más proclives a que esa persona nos guste.

¿La razón? Cuando esperamos que la gente nos acepte solemos actuar de un modo más cálido, lo cual a su vez mejora las posibilidades de que efectivamente terminemos por gustarles.

12 Tener un nombre difícil de pronunciar

Pues sí, un trabajo publicado en 2012 en Journal of Experimental Social Psychology por investigadores de las Universidades de Melbourne, Leuven y Nueva York, descubrió que las personas con apellidos complicados tienden a ser juzgados de forma negativa.

Me pregunto si esto tendrá algo que ver en la apreciación que el señor Rajoy parece tener por el president Puigdemont. ¡Es broma!

13 Dárselas de conocer a alguien importante

Un trabajo publicado en 2009 por investigadores de la Universidad de Zurich sugiere que, pese a que resulta tentador, es mejor no mencionar a esa persona famosa con la hiciste la milo, cuando intentas impresionar a tu interlocutor durante una conversación. Al hacerlo, los demás aprecian en ti algo que no solo no agrada sino que te hace parecer menos competente.

¿Te queda claro? Al dejar caer nombres de personas conocidas con tu interlocutar, este puede sentir que lo que de verdad intentas es manipularle.

¿Qué tal os ha ido? ¿Seguro que no falláis en algo? Tranquilos, yo os voy a querer igual.

Me enteré leyendo: ScienceAlert.

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