Las claves del tratamiento experimental (aún sin aprobar) contra la Covid-19 que han administrado a Trump

Javier Peláez
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El Presidente Donal Trump posa en el balcón de la Casablanca tras regresar del Centro Médico donde ha recibido un novedoso tratamiento | imagen Erin Scott/Reuters
El Presidente Donal Trump posa en el balcón de la Casablanca tras regresar del Centro Médico donde ha recibido un novedoso tratamiento | imagen Erin Scott/Reuters

Ayer por la tarde el Presidente Trump conseguía el alta médica y abandonaba el Walter Reed Medical Center para dirigirse hacia la Casablanca. En unas declaraciones en twitter aprovechaba su rápida mejoría para presumir de que, bajo su administración, se han desarrollado “algunos grandes medicamentos” y finalizaba diciendo que no se había sentido mejor en veinte años. Desde que se anunció que tanto el Presidente como la primera dama habían dado positivo el 02 de octubre hasta hoy, fecha del alta, apenas han pasado cuatro días y muchos se preguntan cuáles han sido las pautas y tratamientos médicos que se han seguido con Trump.

¿En qué consiste el nuevo fármaco que recibió Trump?

De todos los medicamentos citados en los diferentes partes, desde simples complejos vitamínicos, como zinc, vitamina D o melatonina hasta algunas dosis más específicas como el conocido antiviral Remdesivir, o el corticosteroide Dexametasona, lo más sorprendente ha sido sin duda el uso de un tratamiento desarrollado por la farmacéutica Regeneron. El nuevo fármaco se llama REGN-COV2, y todavía se encuentra en la etapa de ensayos clínicos por lo que su uso aún no ha sido aprobado por las autoridades sanitarias estadounidenses (FDA).

El fármaco consiste principalmente en un cóctel experimental basado en anticuerpos monoclonales, desarrollados a partir de dos fuentes distintas. Una parte de los anticuerpos proviene de seres humanos que se han recuperado de la Covid (se extraen anticuerpos de la sangre de personas que han superado la enfermedad, se aíslan y se copian los genes de la proteína inmunitaria). Otra parte de ese cóctel procede de anticuerpos de ratón diseñados genéticamente para generar anticuerpos contra el coronavirus.

Esta mezcla de anticuerpos monoclonales, no es novedosa en sí misma puesto que desde hace décadas se utiliza para el tratamiento de otras enfermedades como el cáncer o el SIDA por su versatilidad ya que puede utilizarse tanto para prevenir una infección como para tratarla una vez que la enfermedad se ha desarrollado. La clave consiste en que estos anticuerpos desarrollados por la empresa Regeneron están orientados específicamente contra el virus SARS-Cov-2.

¿Qué significa que el tratamiento aún no esté aprobado?

Hace unos meses publicamos en esta misma sección una completa explicación de las Fases de un medicamento o vacuna, donde repasábamos los requisitos que deben pasar antes de llegar al público general. El fármaco administrado a Trump aunque ha superado las primeras fases de seguridad, aún se encuentra en las etapas de ensayos clínicos.

REGN-COV2 ha pasado diferentes pruebas en modelos animales (como hámsteres y macacos Rhesus), que fueron contagiados con coronavirus para probar si los anticuerpos eran capaces de reducir los niveles virales y la patología de la enfermedad. Los resultados en estas pruebas se publicaron y, aunque muestran muy buenas perspectivas, aún no se han revisado y el artículo sigue en estado de pre-print en BiorXiv.

Sabemos que la compañía está realizando actualmente un ensayo clínico a mayor escala con pacientes humanos pero, según informa la Revista Science, los resultados de este estudio aún no se han publicado.

Lo único que tenemos por el momento es una nota de prensa que la compañía Regeneron presentó la semana pasada ofreciendo algunos datos preliminares de su ensayo clínico en personas que dieron positivo al SARS-Cov-2 y de la que podemos extraer algunas conclusiones preliminares: el fármaco está indicado para acortar la enfermedad y reducir la carga viral en pacientes con una enfermedad leve o moderada (lo que incluiría el caso de Trump), pero aún no está claro si el tratamiento puede prevenir el desarrollo de la Covid.

Durante esta pandemia hemos asistido a diversas aprobaciones de emergencia para fármacos y tratamientos. En el caso del REGN-COV2, aunque todavía faltan diferentes pasos y etapas para que la Agencia Federal Responsable en Estados Unidos pueda autorizarlo, el hecho de que Trump haya sido incluido entre los pacientes que lo están probando, supondrá un contundente apoyo para su salida en los próximos meses.

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