La traición de España de un día para otro a su provincia 53

·4 min de lectura

La crisis vivida en Ceuta con Marruecos y la hospitalización del líder del Frente Polisario en España, Brahim Ghali, han devuelto la cuestión del Sáhara Occidental una vez más al primer plano de la actualidad. Hoy en día está ocupado por Marruecos a pesar de que según Naciones Unidas es uno de los 17 territorios en todo el mundo que está pendiente de descolonización, no reconociendo la autoridad marroquí sobre la región.

España, por tanto, continúa siendo la potencia administradora de acuerdo al derecho internacional y la que tiene la responsabilidad histórica de realizar un referéndum en el territorio que desbloquee la situación. 

Un hombre con su camello en el desierto, en el Sáhara Occidental en 1960. (Photo by Harvey Meston/Archive Photos/Getty Images)
Un hombre con su camello en el desierto, en el Sáhara Occidental en 1960. (Photo by Harvey Meston/Archive Photos/Getty Images)

Un deber que el país ha obviado durante más de 40 años y que es el causante del estatus actual. Y es que España ha estado presente en el Sáhara durante casi un siglo, llegando a convertirse el territorio en una provincia más. Si actualmente hay 50, en 1959 esta cifra subía a 54, gracias a las posesiones coloniales que tenía en África.

Ante la presión de Naciones Unidas para que las autoridades españolas iniciaran un proceso de descolonización decidió por decreto incorporarlas como provincias. En 1956 se creó la provincia del Golfo de Guinea, que abarcaba el actual territorio de Guinea Ecuatorial y que tres años después se dividiría a su vez en dos: Fernando de Poo y Río Muni.

En 1958 se incorporaban al sistema provincial español el Sáhara Occidental e Ifni, esta última situada en la costa occidental del actual Marruecos y que era un territorio muy reducido tras el desenlace de la guerra con los marroquíes.

Así, el Sáhara pasaba a ser la provincia número 53 y se le otorgaba a cada una de las personas que habitaban la colonia DNI, pasaporte y libro de familia, convirtiéndose en ciudadanos españoles de pleno derecho.

Esta situación se mantuvo durante casi dos décadas. Mientras que las provincias de Ifni, Fernando Poo y Río Muni desaparecieron en los siguientes años (en 1969 la primera tras cederle el territorio a Marruecos y en 1963 la segunda y la tercera para convertirse en una autonomía y finalmente lograr la independencia en 1968), el Sáhara estuvo unido a Madrid hasta 1975.

La Marcha Verde marroquí para ocupar el Sáhara Occidental. (Photo by Alain Nogues/Sygma/Sygma via Getty Images)
La Marcha Verde marroquí para ocupar el Sáhara Occidental. (Photo by Alain Nogues/Sygma/Sygma via Getty Images)

El resto de la historia es bien conocida. En noviembre de 1975, con Franco agonizando, Marruecos inició la Marcha Verde, un movimiento en el que movilizó a militares y civiles con el objetivo de anexionarse el territorio. Ante la débil situación interna, España evitó un conflicto con los marroquíes y solo una semana después entregaba el Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania mediante los Acuerdos Tripartitos de Madrid.

En ellos las autoridades españolas transferían a estos dos países la administración del territorio, aunque los mauritanos renunciaron a su parte en 1979. Esta cesión del Sáhara fue una solución de emergencia en su momento, pero iba a dejar un conflicto enquistado durante décadas. 

Y es que la cesión no tiene validez legal, ya que como se ha comentado anteriormente España continúa siendo la administradora del territorio y la que está obligada a celebrar el referéndum prometido de autodeterminación.

Han pasado casi 50 años desde que el Sáhara Occidental dejó de ser provincia española, un tiempo en el que la gran mayoría de la población de 1975 (unas 75.000 personas) han ido muriendo. Actualmente apenas quedan unos 10.000, según fuentes de EFE. Para ellos solo quedan los documentos que atestiguan que fueron españoles porque hoy en día, a ojos de la Justicia, ni siquiera son considerados como tal.

Una sentencia del Supremo de 2020 señaló que esos saharauis no eran españoles cuando el país inició el proceso de descolonización, por lo que no pueden acceder a la nacionalidad por la vía rápida. 

Una circunstancia que sí se contempla con los latinoamericanos o los judíos sefardíes, tal y como señala Vozpopuli. En este sentido, el fallo del tribunal hace que los descendientes no tengan derecho a reclamar la ciudadanía española y les deja en un limbo legal.

Esta situación borra de un plumazo los 17 años en los que el Sáhara Occidental fue la provincia número 53 de España. Un periodo que terminó de manera abrupta y cuyas consecuencias continúan hasta hoy en día, con los españoles manteniendo la responsabilidad de desbloquear un conflicto que ya casi se remonta a hace medio siglo.

EN VÍDEO I Pillan a la policía marroquí abriendo sus fronteras a los inmigrantes

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente