Lo que oculta el discurso pasional de Tomás Roncero en 'El Chiringuito' tras la clasificación del Real Madrid

Desde la Redacción
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Tomás Roncero en 'El chiringuito de jugones' después de que el Real Madrid se clasificase para semifinales de la Champions League.
Tomás Roncero en 'El chiringuito de jugones' después de que el Real Madrid se clasificase para semifinales de la Champions League.

Había ganas de verle. Es casi un ritual. Después de un partido importante del Real Madrid, parte de la rutina del aficionado es ver la reacción posterior del Tomás Roncero en 'El chiringuito de jugones'. El periodista del diario As es ya todo un personaje, la representación más visceral del madridismo en carne humana. Y lo que es más importante, rara vez falla en el rol que le toca jugar.

Tampoco lo hizo después de que el Real Madrid se clasificase para las semifinales de la Champions League tras eliminar a todo un Liverpool en cuartos. Roncero salió al plató henchido de orgullo merengue y ofreció un espectáculo como acostumbra: un speech sacado de las entrañas que le hizo bordear las lágrimas mientras explicaba emocionado qué significa ser aficionado del Real Madrid.

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El espectador casual, por momentos, podría creer que estaba enfadado. Pero nada más lejos de la realidad. En realidad, las palabras del periodista rezumaban alegría, pero también alivio.

Tras una perorata inicial, realizada de pie, en el centro del plató, casi a grito pelado, en la que expresó conceptos tan potentes como "This is Real Madrid", en contraposición al "This is Anfield Road" que encapsula la mística que se le atribuye al hogar del Liverpool, Roncero tomó asiento y dejó ver su verdadero sentir.

"Hace unos meses estábamos muy desesperanzados. Porque además los madridistas somos muy exigentes y cuando estamos mal, nos da igual en vecindario. Estamos en casa reprochándonos, diciéndonos cosas... Somos muy duros con nosotros mismos", reflexionó en voz alta una vez pasada la euforia inicial, con el tono a punto de quebrársele en más de una ocasión.

Es ahí donde se ve al Roncero de verdad. Al que conecta con el público y da sentido a su personaje. Porque el periodista del diario As es, en el fondo, alguien entrañable, con el que el aficionado del fútbol puede conectar de una forma primaria. No se trata de alguien permanentemente enfadado o beligerante, aunque no rehuya el conflicto con la bancada culé, sino alguien que de verdad sufre con los resultados de su equipo hasta el punto de la desesperación

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