Tobilleras con GPS para controlar la cuarentena de los trabajadores foráneos en Papúa Nueva Guinea

M. J. Arias
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Las autoridades de Papúa Nueva Ginea están preocupadas ante la posibilidad de que la llegada de trabajadores de otros países pueda provocar un brote y un aumento de los casos de coronavirus dentro de sus fronteras y ha decidido tomar medidas poco comunes para controlar que quienes llegan cumplen con la cuarentena establecida. Así, todo aquel ciudadano de fuera que aterrice en el país para trabajar deberá colocarse una tobillera con GPS.

Los trabajadores extranjeros que lleguen a Papúa Nueva Guinea deberán llevar una tobillera con GPS para controla que cumplen la cuarentena. (Foto: Getty Images)
Los trabajadores extranjeros que lleguen a Papúa Nueva Guinea deberán llevar una tobillera con GPS para controla que cumplen la cuarentena. (Foto: Getty Images)

Según explican en The Guardian citando a la persona designada por el Gobierno para controlar la pandemia, David Manning, el país se encuentra actualmente en la batalla por reducir los brotes de su capital, Port Moresby, pero también de la zona occidental de su territorio. Uno de los riesgos que consideran a tener en cuenta es la entrada de trabajadores de otros países a través de vuelos chárter. A ellos es a quienes está dirigida esta nueva medida de control.

Manning ha explicado que los primeros viajeros a los que se aplicará esta nueva medida será al pasaje de un vuelo de Air Nguni con llegada este martes a bordo del cual viajan 152 trabajadores procedentes de China. El funcionario ha detallado que, “como condición para ingresar a Papúa Nueva Guinea y para monitorear efectivamente los vuelos chárter designados que coordinan la llegada de un gran número de trabajadores extranjeros a PNG al mismo tiempo, los pasajeros que ingresen deberán estar equipados con un brazalete de rastreo GPS en el tobillo durante el período de cuarentena designado”.

La cuarentena se establece entre siete y 14 días. Además, todos los trabajadores deberán traer consigo una prueba PCR realizada cerca de la fecha del viaje y con resultado negativo para poder ingresar en el país. En cuanto al coste de esta tobillera que rastreará sus movimientos, correrá a cargo del pasajero o de la compañía para la que trabaje.

Esta medida, señalan en el diario británico, ha sido aprobada e impuesta después del conflicto generado hace una semanas cuando el país prohibió la entrada de un vuelo con ciudadanos de origen chino que se desplazaban para trabajar en el sector de la minería y de los cuales el Gobierno chino aseguraba que habían sido vacunados. Cabe recordar que, a día de hoy, no existe una vacuna contra el coronavirus testada y aprobada.

En cuanto a los datos de contagios en Papúa Nueva Guinea, la cifra oficial es de 537 infecciones y siete fallecidos. Sin embargo, en los últimos días se ha detectado varios brotes y hay quienes desconfían de estos datos argumentando que no se están haciendo casi pruebas. Se han contabilizado alrededor de unas 26.000 en todo el país para una población de alrededor de 8,6 millones.

Uno de los principales problemas a los que se enfrenta Papúa Nueva Guinea reside en la inexistencia de controles fronterizos y la facilidad con la que tanto sus ciudadanos como los de las naciones limítrofes pueden ir y volver, como ocurre con las vecinas Indonesia y Australia.

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