Los alquileres de pisos se desbocan: ¿será necesaria la intervención política?

Jaime Quirós – Alquilar un piso se está convirtiendo en una misión imposible. Sobre todo en ciudades como Madrid y Barcelona, encontrar algo razonable, es decir, en condiciones aceptables y precios asumibles con los sueldos de hoy en día, empieza a ser una tarea en la que conviene encomendarse a un santo, si se es creyente, o a los astros o el azar, si no se es.

El mercado esta muy recalentado. El tirón del empleo empuja la demanda, que también se ve espoleada por el inagotable tirón del turismo y de las pernoctaciones en apartamentos turísticos, y con una oferta que crece menos.

El fenómeno de los alquileres turísticos se explica en estas cifras:  los expertos aseguran que mientras con una vivienda en alquiler un propietario puede ingresar 1.000 euros al mes, con el alquiler turístico puede alcanzar hasta 4.000 euros. Y los peor parados son los inquilinos, que en la mayoría de los casos son incapaces de encontrar una vivienda digna a precios razonables.

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En esta imagen de archivo, un cartel de se alquila cuelga frente a un bloque de pisos en las afueras de Madrid el 7 de diciembre de 2012. REUTERS/Susana Vera

El mercado del alquiler se está recalentando en toda España, pero con especial incidencia en las grandes capitales, y fundamentalmente en Barcelona y Madrid. Se vive una autentica carrera por conseguir los pocos pisos disponibles, con precios desorbitados. Además, la previsión para el próximo año es que los alquileres sigan subiendo. En Madrid capital, el incremento puede alcanzar hasta el 10% en zonas específicas.

Según los datos de Fotocasa, vivir de alquiler en España es un 10% más caro en noviembre que hace un año. En Cataluña, el precio ha crecido un 13% en noviembre respecto al año pasado, avance similar al de octubre y por debajo sin embargo de los registrados en los meses previos, cuando aumentaba a un ritmo del 18%. Todavía es más palpable en Barcelona capital, donde el alquiler sube ahora un 3%, cinco puntos porcentuales menos que hace dos meses.

En Madrid el alquiler ha subido un 8% respecto a noviembre de 2016, pero el ascenso de los precios en los principales distritos supera el 15%.

Ante este panorama, los responsables de vivienda de los ayuntamientos de Nueva York, Lisboa y Barcelona han firmado un artículo conjunto para reclamar a sus respectivos gobiernos mayor capacidad legislativa que les permita establecer índices de referencia para impedir lo que consideran unos precios “abusivos” de los alquileres.

Con sus matices, son políticas que ya están en práctica en ciudades como París o Berlín, y que el actual Gobierno municipal de Barcelona persigue desde su llegada al poder.  Si el mercado no se equilibra, ¿habrá que regular los precios e intervenir el mercado? Ojo al tema que puede ser noticia en los próximos meses.

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