"The Undoing": un thriller sobre el matrimonio imperfecto de Nicole Kidman y Hugh Grant

Natalia Trzenko
·7 min de lectura

"Dulces sueños hasta que los rayos de sol te encuentren. Dulces sueños que dejan todas tus preocupaciones atrás, pero en tus sueños, sean cuales sean, sueña un pequeño sueño conmigo".

La dulce melodía de la canción de los años 30 popularizada más adelante por Doris Day y Ella Fitzgerald se escucha en la presentación de “The Undoing”, la miniserie de seis episodios que HBO estrena este domingo.

Lleva unos segundos identificar quién canta la nueva versión pero para cuando llega el estribillo y aquello de "dream a litte dream of me", no quedan dudas: Nicole Kidman, protagonista y productora del proyecto creado por David E. Kelley es también responsable de encantar al espectador con su voz, de atraerlo con sutileza para que ingrese en el mundo de privilegios, secretos, mentiras y misterios que habitan los personajes. Y especialmente los de Grace, la bella, rica y aparentemente feliz psiquiatra que interpreta Kidman.

Ese sueño del que habla la canción mientras las imágenes de una niña de enrulado pelo pelirrojo -tan parecido al que luce la actriz en la ficción- juega con pompas de jabón que inevitablemente se rompen en sus manos, se volverá pesadilla desde el comienzo de la trama.

Con la distintiva dirección de la realizadora Susanne Bier y acompañada de un elenco de excepción que incluye a Hugh Grant como Jonathan, su amoroso marido y Donald Sutherland como Franklin, su acaudalado padre, la miniserie de suspenso propone un juego de revelaciones, de descubrir aquello que se esconde más allá de las apariencias, de la casa en Manhattan, de las funciones de beneficencia del colegio de elite y de las abismales diferencias económicas y sociales que se adivinan a la vuelta de la esquina. Cuando un crimen sangriento pone fin al espejismo en que viven Grace y los suyos, en conflicto y despojados de la seguridad que conocían, el mundo y ellos mismos mostrarán su verdadera cara.

La trama tal vez suene demasiado parecida a la de “Big Little Lies”, la exitosa serie que también contaba con los guiones de Kelley y la actuación y producción de Kidman. Sin embargo, como sucede en la historia de “The Undoing”, lo cierto es que cuando se trata de las dos ficciones, las apariencias engañan.

"No fue intencional. Supongo que todos tendemos a sentirnos atraídos por el material que nos fascina e interesa. En este caso particular, el atractivo para mí estaba en la negación con la que vivían estos personajes, la tendencia a construir narrativas falsas sobre quiénes son ellos, sus parejas y la otra gente en su vida y como esas ilusiones tienen una sorprendente tenacidad", explicaba Kelley a principios de año en Los Angeles, cuando se presentó la miniserie al periodismo mundial, un encuentro del que participó La Nación. Rodeado por sus protagonistas y la directora, el showrunner se ocupó de marcar las diferencias y similitudes entre “The Undoing” y “Big Little Lies”, ambas adaptaciones de novelas exitosas.

"Admitamos que vivimos en un mundo en el que los hechos son los hechos pero la historia que nos contamos a nosotros mismos siempre nos resulta mejor. Y eso puede ser aun más cierto cuando se trata de relaciones amorosas. En ese sentido, los personajes de ‘Big Little Lies’ y los de esta nueva serie son similares porque todos tienden a creerse la ficción de ese mundo perfecto que se inventaron, pero ése solo es el punto de partida para ambas. Más allá de eso, los dos ciclos tienen pocas cosas en común", detallaba el guionista, que esta vez también pudo apelar a su considerable experiencia escribiendo series de abogados como “The Practice” y “Ally McBeal”, entre otras, para crear a Haley Fitzgerald (Noma Dumezweni), una abogada más interesada en ganar que en conseguir que se haga justicia.

Claro que como sucedió cuando Reese Witherspoon presentó “Little Fires Everywhere”, la miniserie -disponible en Amazon Prime Video-, que protagonizó y produjo después de "Big Little Lies”, esta vez también el exitoso ciclo de HBO es utilizado como marco comparativo que, sus protagonistas ya lo saben, se aplicará a sus proyectos futuros. Al menos a los televisivos.

"No hay planes concretos para reunirnos. Nos encantaría que sucediera más adelante pero por ahora todas estamos en otras cosas. Digo, miren a Laura (Dern) está tan solicitada que sería difícil conseguirla ahora, y Zoë se fue para el universo de Marvel, ¿no? Todas tenemos trabajos increíbles, algo que de alguna manera sucedió gracias a aquel programa. Ojalá logremos reunirnos de nuevo", decía Kidman en el encuentro con la prensa, lista para dar el tema por terminado aunque se haya confundido, para horror de los fanáticos, a la Gatúbela de Kravitz, un personaje de DC, con alguno de Marvel (la propia actriz australiana interpretó a la madre de Aquaman).

La pareja perfecta

Vistos a la distancia, Grace y Jonathan Fraser son una pareja perfecta. Bellos, distinguidos y ricos, pero no de un modo ostentoso ni vulgar. De hecho, la vulgaridad de los otros, de los millonarios padres del colegio al que mandan a su hijo Henry (Noah Jupe), les causa un rechazo compartido. Ella, la psiquiatra respetada que atiende en un coqueto consultorio en Manhattan y él, un oncólogo pediátrico que se dedica a tratar a niños con cáncer, parecen tenerlo todo. Hasta que el castillo de naipes se derrumba para dejarlos sin nada.

Para que la dinámica entre la pareja funcionara, para que todos sus matices cobraran sentido la historia necesitaba encontrar a un actor que pudiera interpretar el complejo espectro de Jonathan un marido, padre y profesional amoroso, ingenioso y encantador con la capacidad de ser también -¿o en realidad?- desalmado y siniestro. O al menos parecerlo. En resumen: lo que “The Undoing” necesitaba era a Hugh Grant. Primera y única opción de Bier para el personaje de Jonathan.

"Hace tiempo que queríamos trabajar juntas y finalmente se dio esta oportunidad. Susanne también tenía ganas de hacer un proyecto con Hugh. A ella le resultaba interesante que interpretáramos a este matrimonio. Porque se trata de desarmarlo, de analizar todas sus partes entre las que aparecen el hijo que comparten y la relación de mi personaje con su padre. Grace tiene ese círculo de hombres que la rodean y que interactúan con ella de un modo muy particular. Me resultó fascinante. Desde el modo en que David lo escribió hasta cómo Susanne lo construyó en la pantalla", recordaba Kidman, mientras que Grant contaba que llevaba mucho tiempo intentando concretar algún trabajo con la cineasta danesa, cuya obra admira hace años y con quién estuvo a punto de hacer un film que luego quedó en la nada.

"Vi todas sus películas, especialmente sus primeros trabajos en Dinamarca. Se trata del tipo de films que me interesan. Muy artísticos, europeos, escandinavos, me encanta ese tipo de cosas. Y fue increíble verla incorporar esa sensibilidad a una serie de TV norteamericana escrita de manera muy precisa por David.

Usó todos esos curiosos lentes que te tomaban desde ángulos extraños. Ese estilo, esa textura, están presentes en los seis episodios", aportaba Grant sobre las marcas de autor de Bier y su vital importancia en la puesta en escena de la trama.

Cuando la narración avanza y la verdad empieza a ser tan difusa como elusiva, la mirada de la directora de films como “Después del casamiento”, “Corazones abiertos”, “Bird Box” y la serie “The Night Manager”, aporta la justa medida de inquietud y misterio. Las escenas de la espigada y elegante figura de Grace recorriendo las calles de Nueva York y los planos cortos del rostro arrugado de Jonathan cuentan una historia repleta de secretos, deseos y esas mentiras que se le dicen a los demás, pero sobre todo a uno mismo.

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