El Thalassotitan atrox, un lagarto aterrador que vivió hace 67 millones de años

Recientemente en Marruecos, ha salido a la luz el que sin duda fue uno de los más importantes depredadores del Cretácico: el Thalassotitan atrox, una mezcla de un dragón de Komodo, un tiburón blanco, un tiranosaurio Rex y una orca gigante. Un digno personaje de Jurassic Park de Steven Spielberg. Nathalie Bardet, directora de investigación del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), forma parte del equipo que encontró el fósil.

La paleontóloga Nathalie Bardet, presidenta de la APF, la Asociación Paleontológica Francesa, conoce bien al Thalassotitan atrox, una nueva especie de mosasaurio, tras varios años de excavaciones en Marruecos, estudios y análisis.

"Hay que imaginar la tierra hace decenas de millones de años, cuando los seres dominantes eran grandes animales o aves de aspecto aterrador. Es alrededor de 67 millones de años que aparece el Thalassotitan atrox, nombre que viene de tres raíces del griego: Thalasso (mar), Titán (gigante), Atrox (aterrador). El reptil fue encontrado en la zona de los fósiles de fosfato de Marruecos, un lugar excepcional donde se localizan centenares de esqueletos de esos seres", destaca.

El Thalassotitan atrox "era un animal muy grande, medía alrededor de 10 a 12 metros de largo, su cráneo es de un metro y cuarenta, muy robusto, con grandes dientes. De todo esto se puede deducir que era un animal que se encontraba a la cabeza de la cadena de todos los animales que vivían entonces".

Un gran depredador

Se trata de un gran predador "que daba miedo al resto de los animales pues se alimentaba de todo lo que vivía debajo de él, es decir, otros reptiles marinos, otros mosasaurios más pequeños, peces muy grandes. Hemos encontrado restos con ácido, lo que quiere decir que no se pudo hacer la digestión, sólo Thalassotitan lo pudo hacer", observa la paleontóloga.

El Thalassotitan atrox, entra en el grupo de organismos llamados mosasaurios: un gigantesco reptil capaz de desafiar a otros rivales tanto o más imponentes. El réptil vivió durante el período Cretácico. De acuerdo con los estudios del equipo al que pertenece Nathalie Bardet, sabemos que fue un período de gran biodiversidad.

"Los mosasaurios eran todos lagartos. Hay que imaginar un lagarto del tipo dragón de Komodo, pero lo amplía 12 metros, se le ponen aletas en vez de patas, se le pone en el mar. Y aquí tiene el bicho. Lo hemos comparado a las orcas gigantes actuales porque son también mamíferos marinos muy robustos, con un cráneo espeso, corto, y dientes muy grandes. Los mosasaurios vivieron solamente en el período cretácico, y además en el cretácico superior. Durante su ‘poca duración’ -30 millones de años- se han desarrollado con mucha diversidad: numerosas especies, numerosos tipos que ocupaban todos los nichos que existían entonces en el mundo marino. Y lo compartían con los tiburones que eran también muy activos. En los fosfatos de Marruecos hay también una cantidad excepcional de tiburones", detalla la científica.

Reconstrucción y representación

"Lo que encontramos normalmente son huesos, dientes, garras. Son restos completos, se puede reconstruir el animal. En este caso podíamos deducir porque teníamos un esqueleto que mide 10 metros, las aletas, el resto. Luego viene la piel, y en algunos casos se han conservado escamas. Y ahora hay métodos científicos de nueva generación, es bioquímica, que te permite deducir si está bien conservado el tejido y los colores. Así que el paleo art, la reconstrucción en vivo, es como la ciencia, va mejorando", recuerda Nathalie Bardet.

Preguntamos a la invitada de Escala en París por qué es tan importante el trabajo de exploración en Marruecos, y si otros países vecinos pueden ser igual de relevantes para ese tipo de descubrimientos paleontológicos.

Marruecos, un libro abierto de la paleontología

Nathalie Bardet explica que, de todos los países del Magreb, Marruecos presenta tres grandes ventajas: "Es una súper explotación industrial. ¿Qué quiere decir esto? Que nos permite excavar en condiciones fantásticas; tenemos para excavar superficies gigantes, todo tipo de equipo y gente para ayudar. La segunda es que los sedimentos fosfáticos preservan muy bien los restos, de manera excepcional. Y la tercera, la más importante, es que en Marruecos la serie sedimentaria de los fosfatos está completa. Va del Cretácico –alrededor de 70 millones de años-, hasta el Eoceno, es decir 45 millones de años. Son como capas de un pastel".

En otros países también hay fosfatos como en Oriente Medio y próximo, en todo el norte de África, en el oeste de África, e incluso en la región de Pernambuco, Brasil. "Pero solamente en Marruecos tienes a la vez el cretácico y el terciario. Quiere decir que puedes estudiar durante 25 millones de años la evolución de la paleo biosfera. Es como un libro abierto. En los otros yacimientos como en Jordania y en Siria donde yo he excavado está solamente el cretácico, no tenemos toda la cadena".