Terremoto político tras el “ok” de Sánchez a la reforma de la sedición

Oriol Junqueras, durante un acto electoral en Badalona (Photo: LLUIS GENE via Getty Images)
Oriol Junqueras, durante un acto electoral en Badalona (Photo: LLUIS GENE via Getty Images)

Oriol Junqueras, durante un acto electoral en Badalona (Photo: LLUIS GENE via Getty Images)

Pedro Sánchez removió el tablero político el jueves por la noche. No por esperado su anuncio de reformar el delito de sedición pasó más desapercibido. El bombazo informativo, en una entrevista en prime time en La Sexta, obligó a trastocar las portadas de todos los periódicos y abrió los matinales de radio y televisión del día siguiente. El PP reaccionó con rapidez y dureza y los movimientos también se sucedieron en las baronías y estructuras socialistas, que prepararan los comicios de mayo del próximo año.

El presidente, al fin, puso las cartas encima de la mesa. Reducirá de 15 a 5 años la pena máxima con el cambio de delito de sedición. Se tramitará como proposición de ley evitando así los informes del Consejo de Estado y del Consejo General del Poder Judicial. Un “compromiso personal de investidura”, según la Moncloa; una “cesión a los separatistas con tal de seguir en el poder” y sacar adelante las cuentas públicas, en opinión del principal partido de la oposición.

Si aún quedaba algún resquicio de entendimiento entre Sánchez y Alberto Núñez Feijóo quedó sepultado definitivamente tras la entrevista del jueves. “Habrá entendimiento entre las dos grandes fuerzas políticas de España. Pero será con este PP y otro PSOE”, se reafirmaron en Génova, dando por amortiguado a Sánchez. “Qué rápido ha quedado demostrado que hicimos bien en no fiarnos y en suspender las negociaciones del Poder Judicial”, enfatizaron las fuentes consultadas por El Huff Post.

El análisis fue compartido tanto por barones destacados del PP como por la dirección nacional. “Hoy estaríamos muertos” si Sánchez hubiera dado este paso tras pactar con Feijóo la renovación del CGPJ, en palabras de un líder regional. Y ello, admiten, pese a que Cuca Gamarra, secretaria general, desvinculó públicamente ambas cuestiones. “Nuestras bases estaban desconcertadas y enfadadas, el ruido era cada vez mayor. No podíamos pactar con Sánchez y luego encontrarnos con esto”.

Atrás quedó el debate interno sobre si moderación sí o no, provocado por las palabras de Isabel Díaz Ayuso acusando al jefe del Gobierno de intentar meter a la oposición en la cárcel, como ocurre en Nicaragua. Para Feijóo, el que definitivamente ha abandonado el centro es Sánchez con su decisión, y el PP apenas tardó unos minutos para asegurar que “ha renunciado a ser el presidente de todos los españoles” y que  “no es digno de la tradición democrática del PSOE”. “Traición” fue la palabra más usada por los populares, también por Vox.

Alberto Núñez Feijóo, durante su declaración institucional de este viernes (Photo: Europa Press News via Getty Images)
Alberto Núñez Feijóo, durante su declaración institucional de este viernes (Photo: Europa Press News via Getty Images)

Alberto Núñez Feijóo, durante su declaración institucional de este viernes (Photo: Europa Press News via Getty Images)



Nada más llegar de su gira por América Latina, el líder de la oposición se trasladó a la sede nacional del partido, y desde allí realizó una “declaración institucional” el viernes por la tarde para revestir de solemnidad sus palabras. “Sánchez no tiene límites”, dijo, para poner el acento en que Pere Aragonès es “coautor” de los planes del Ejecutivo y avanzar de que derogará la reforma del delito de sedición si llega a la Moncloa. Lo que no hará es presentar una moción de censura, herramienta constitucional “planteada por Arrimadas para lograr algún titular”, según su equipo.

El plan de Génova ahora es que todo el socialismo se retrate, más allá de lo que diga Moncloa. En realidad, esta estrategia ya la inició tras volar por los aires la negociación judicial, cuando registró en parlamentos autonómicos y diputaciones mociones para que los líderes socialistas no tuviera opciones de rehuir la cuestión. Solo horas antes del movimiento definitivo de Sánchez, esa votación se produjo en las Cortes de Aragón, y finalmente Javier Lambán se alineó con Ferraz. Si bien, este viernes declaró: “Estoy en contra de la reforma del delito de sedición”.

Los barones socialistas, preocupados

El presidente de Castilla - La Mancha, Emiliano García-Page (Photo: Europa Press News via Getty Images)
El presidente de Castilla - La Mancha, Emiliano García-Page (Photo: Europa Press News via Getty Images)

El presidente de Castilla - La Mancha, Emiliano García-Page (Photo: Europa Press News via Getty Images)

La situación política de algunos líderes regionales del PSOE es delicada. Sus elecciones se celebrarán en apenas 200 días y el PP les pisa los talones y les podría desbancar con el apoyo de Vox, según sondeos publicados en Castilla-La Mancha, la Comunidad Valenciana, Islas Baleares o el propio Aragón. “Muchos de nuestros votantes no entendieron los indultos a los independentistas, y no entienden esto tampoco. El mensaje de Moncloa no cala en nuestra tierra”, según la explicación de uno de estos líderes, en conversación informal con este periódico.

Según una encuesta publicada el 31 de octubre por El Mundo, cerca de la mitad de los votantes socialistas (el 49%) rechaza la reforma del delito de sedición. De hecho, el propio presidente reconocía en La Sexta “las dudas” de muchos españoles, y por eso el plan a partir de ahora es hacer mucha “pedagogía”, según las fuentes consultadas, más allá de reivindicar cuestiones jurídicas de homologación con los países de la UE.

El mensaje cardinal de ministros y cargos de Ferraz es que “Cataluña ahora está infinitamente mejor que en 2017 con una mayoría de catalanes que quieren permanecer en España”. “El PSOE hace política aunque le cueste votos: traición sería no intentarlo”, enfatizó Patxi López. Y a ello se acogió el extremeño Guillermo Fernández Vara para evitar el choque público con su jefe de filas: “Hace cinco años, al Gobierno del PP le hicieron dos referéndums de independencia y una DUI. España se rompía. Hoy, con otro Gobierno, lo que se ha roto es el independentismo”.

Los barones socialistas aspiran a que “esto pase rápido”, el tiempo transcurra y que sus políticas centren la campaña electoral. Es de hecho una de las reclamaciones que internamente hicieron a Ferraz: que de dar el paso, se hiciera cuanto antes, lo más apartado posible de los comicios. “Un Puigdemont volviendo a España sin pasar por la cárcel en campaña, o con una posible condena mucho menor… no quiero pensarlo”, en palabras de un histórico socialista, que recuerda las palabras de Emiliano García Page hace tan solo unas semanas. “Si seguimos con las mismas compañías el PSOE sufrirá un castigo”, dijo. Este viernes, el castellano-manchego añadió que el anuncio de Sánchez “le quitó el sueño de golpe”, y se mostró muy crítico con el presidente.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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