El termostato de Génova 13: las contradicciones del PP sobre el ahorro energético

Situémonos. Corre el 8 de julio de 2022. La inflación está disparada y se aproxima la celebración del debate sobre el estado de la nación. El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, se traslada a las instalaciones de una empresa zaragozana de fabricación de fibra y polímero. Con un telón de fondo de paneles solares brinda una intervención a los medios en la que, además de defender la revisión de la vida útil de las centrales nucleares, anuncia las medidas en materia de política energética que llevarían al debate y propondrían al Gobierno. Aquel día Feijóo formulaba toda una declaración de intenciones: “Con el objetivo de acertar, con el objetivo de ayudar al Gobierno a tomar decisiones”.

Lo que desconocía el líder de la oposición es que tendría la oportunidad de apoyar medidas de Estado en esta materia y que las decisiones llegarían a comienzos de mes en forma de un plan de ahorro energético con actuaciones de calado. Entre ellas, la limitación de temperaturas en edificios públicos y establecimientos o el apagado de luces de escaparates a partir de las 22.00 horas en comercios. Un paquete de iniciativas que respondía al compromiso de España con la Unión Europea de reducir un 7% el consumo de electricidad, ante la amenaza de un eventual corte de energía por parte de la Rusia de Vladimir Putin.

Desde el anuncio de que el plan sería aprobado por el Consejo de Ministros la semana siguiente -todavía sin conocer las medidas concretas-, el Partido Popular ha ido modulando su discurso y posición en materia de ahorro energético, eso sí, sin escatimar en ataques y críticas al Ejecutivo. Algunos piensan que lo han hecho guiados por la metafórica antorcha que se prendió con el tuit de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, quien la misma noche del anuncio del real decreto-ley aseguró que “Madrid no se apaga” y que no lo cumplirían.

Esta es la cronología de las contradicciones y la modulación del discurso de los populares, que han pasado desde proponer alguna de las medidas a acabar exigiendo la retirada del plan de ahorro energético y, por ende, cerrando filas con Madrid.

21 de julio: Feijóo propone... ¿medidas de ahorro energético?

A pesar del rechazo frontal que ha venido mostrando en las últimas dos semanas el Partido Popular al plan de ahorro energético del Gobierno, no han pasado inadvertidas las declaraciones que formuló Feijóo en esta materia durante un acto en Valencia. “Debemos decirle a los españoles la verdad y debemos establecer un plan de ahorro energético en este momento en España. Es imprescindible”, exponía el jefe de la oposición.

¿Y qué medidas veía con buenos ojos? Pues, precisamente, algunas de las que días más tarde incluiría el real decreto-ley del Gobierno. “Me parece bien los planes de ahorro energético que señala límites para activar el aire acondicionado y límites en invierno para activar en invierno la calefacción”, destacaba. “Debemos de bajar el consumo energético innecesario”, añadía.

29 de julio: Gamarra asegura que esperarán a analizar las medidas del decreto

Sin una posición definida en aquel momento, la secretaria general del PP, Cuca Gamarra, salía a la tribuna y se pronunciaba por primera vez sobre el plan de ahorro energético que había anunciado Sánchez que se aprobaría la semana siguiente. “Cuando veamos cómo las concreta, las podremos analizar”, declaraba Gamarra, quien por aquel momento centraba sus críticas en la recomendación del presidente del Gobierno de no llevar corbata.

2 de agosto: Bendodo ya dice que el plan no es “serio”

Al día siguiente de una maratoniana reunión del Consejo de Ministros que dio a conocer de noche cuáles serían las medidas de ahorro energético, el coordinador general del PP, Elías Bendodo, salió en rueda de prensa a fijar las primeras líneas de la postura del partido sobre el paquete. Lo hizo también después del polémico tuit de Ayuso en el que afirmó que no obligarían a apagar las luces de los escaparates porque “espanta al turismo y consumo”. Ese mismo día, Bendodo aseguraba que “un Estado serio, un país serio toma medidas de calado, no estas frivolidades”.

Otra de las claves de la declaración de Bendodo fue contraponer el paquete de medidas español a de otros socios europeos: “Animo al presidente del Gobierno a que miren los que están haciendo países de nuestro entorno, en Francia, en Inglaterra, en Alemania... todo lo contrario”. Lo que desconocía Bendodo es que Macron iba a aprobar solo unos días después un decreto con medidas muy similares, entre ellas la prohibición a los comercios de tener las puertas abiertas con el aire acondicionado o limitaciones de temperaturas. También el Ejecutivo del canciller germano Scholz optó por apagar las luces de edificios y monumentos, cuestión que no se ha aplicado en España en el último caso.

De forma paralela, el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, había anunciado que estudiarían el decreto y si algo no era constitucional lo recurrirían. No habían admitido aún en Sol que tendrían que cumplir con una norma de rango estatal.

4 de agosto: Gamarra habla de “polémicas estériles”

Desde una bodega de La Rioja, Gamarra volvía a dibujar el argumentario de críticas del PP contra el real decreto-ley, centrado esta vez en reclamar una reducción de cargos en el Gobierno. Uno de los dardos utilizados por Ayuso. En este momento, la secretaria general del PP tachaba de “polémicas estériles” medidas que el presidente de su partido había visto aceptables antes de que las incluyese el Ejecutivo.

“Lo que le pedimos al señor Sánchez es que deje de gastar energías en polémicas estériles, que sea eficiente y que se dedique con o sin corbata a buscar soluciones y a consensuarlas con la sociedad española, con las comunidades autónomas”, sentenciaba Gamarra. El día anterior, el ‘número dos’ de Ayuso ya matizaba que tendrían que aplicar las medidas que no fuesen de competencia autonómica.

5 de agosto: Bravo reconoce que Feijóo pidió medidas pero sin “imposición”

Desde una calle comercial de Antequera (Málaga), el vicesecretario de Economía del PP, Juan Bravo, reconoció lo que era evidente, que algunas de las propuestas de Feijóo de finales de julio estaban incluidas en el plan de ahorro energético. Lo hizo tras haberse hecho viral el vídeo de Valencia, pero puntualizando que a lo que se refería el líder de su partido eran una suerte de recomendaciones.

Fue el presidente Feijóo el que anunció y pidió unas medidas de eficiencia energética, pero de concienciación, nunca de imposiciónJuan Bravo, vicesecretario de Economía del PP

“Vamos viendo cómo todos vienen apuntando a lo que desde el Partido Popular se venía planteando desde un principio”, aseguraba Bravo, concretando que “fue el presidente Feijóo el que anunció y pidió unas medidas de eficiencia energética, pero de concienciación, nunca de imposición”.

7 de agosto: Feijóo pide convocar la Conferencia de Presidentes

El pasado domingo, el presidente popular comparecía desde Cambados (Pontevedra) arropado por su sucesor, Alfonso Rueda. Ya se había convocado a la comunidades autónomas a una reunión interterritorial, la Conferencia Sectorial de Energía, y se habían aclarado algunas dudas sobre la flexibilidad a la hora de aplicar las medidas. La reclamación de Feijóo fue la de convocar una Conferencia de Presidentes, a sabiendas de que el real-decreto ley entraría en vigor obligatoriamente la noche de este miércoles.

Se trató de una rueda de prensa marcada también por las declaraciones del dirigente popular gallego en las que aseguró que “proponer las mismas temperaturas a un comercio de congelados que a una librería; poner las mismas temperaturas a una tienda de frutas que a una tienda de ropa es, simplemente, una improvisación”. No obstante, en el propio texto del decreto -publicado días antes- se especifica que la limitación de temperatura es para “trabajos sedentarios propios de oficinas o similares”.

8 de agosto: Tellado confirma el cierre de filas del PP nacional con Ayuso

El pasado lunes llegaba el momento clave. Finalizada la reunión interterritorial entre el Gobierno y las CCAA, se consumó el rechazo de todos los Ejecutivos autonómicos en manos del PP a las medidas del plan de ahorro, solicitando la retirada parcial. El vicesecretario general de Organización de los populares, Miguel Tellado, era el responsable de anunciar la postura final de la formación sobre el paquete de medidas.

El Partido Popular pedía formalmente la retirada del decreto y dejaba la puerta abierta a que las CCAA gobernadas por ellos presenten un recurso de inconstitucionalidad. Precisamente, lo que la Comunidad de Madrid había adelantado que harían, además de reconocer finalmente que tendrían que cumplir con todas las medidas “nos guste o no”.

Este es el retrato, con predominancia de claroscuros, que deja el PP a escasas horas de la entrada en vigor de un plan destinado a cumplir con la palabra dada en Europa.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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