Teo Gutiérrez intentó seducir a la esposa de un compañero y provocó crisis en el vestuario de Junior de Barranquilla

Un lío de faldas provocó una crisis en el club de fútbol colombiano, Atlético Junior de Barranquilla.

El futbolista cafetero, Teo Gutiérrez, fue acusado de intentar seducir a Gladys Ortega, la esposa de su compañero, el paraguayo Roberto Ovelar.

Según una amiga de Gladys, Gutiérrez no tuvo reparos en insinuarse a la mujer de su colega, algo que en un primer momento, el acusado negó.

Tal y como se desprende de la grabación de una chica cuya identidad no fue desvelada, el futbolista trató de culpar de los piropos a alguien de su entorno, pero éste lo negó todo delante de las personas involucradas en este incidente, incluido el presidente de la entidad, Fuad Char.

Ante los hechos, Gutiérrez intentó forzar su salida del club con el objetivo de no desestabilizar más el vestuario. Char no aceptó su resignación y según la desconocida interlocutora, este hecho provocó que Ovelar haya confirmado que no continuará en Junior el año que viene.

El paraguayo y Gladys llevan casados alrededor de 11 años, cuando certificaron el matrimonio ella tenía 16 años de edad y él 23. Ahora cuentan con dos hijos.

No se trata de la primera ocasión en la que Gutiérrez salta a la palestra por otro tipo de incidentes, de hecho durante toda su carrera ha visto cómo su reputación afectó la visión de crack con la que fue percibido.

En 2010 pasó por la liga turca, donde militó en el Trabzonspor. Allí ganó sus primeros dos títulos: la Copa de Turquía y la Superliga. Pero también dejó un sabor agridulce a pesar de haber sido fichado por 4.5 millones de dólares. Teo abandonó el conjunto turco aduciendo problemas de salud y acabó siendo denunciado ante la FIFA. Si hubo un desencadenante en el rosario de tensiones, este fue el puñetazo que le dio a en pleno partido al defensor, Ibrahim Toraman por el que fue justamente expulsado.

En 2012 recaló en Racing de Avellaneda. En cuanto a su rendimiento deportivo, Gutiérrez cumplió con la expectativas, aunque su comportamiento fue criticable.  Sacó una pistola de aire comprimido y amenazó a su compañero, Sebastián Saja en un suceso que necesitó de la intervención de la Policía. Además la emprendió a golpes con su otro compañero en la Academia, Mauro Dobler.

Su paso por Cruz Azul dejó mucho que desear ya que al poco de llegar ya quería marcharse a River Plate para tener más exposición. De vuelta en Argentina. durante un clásico en la Bombonera frente a Boca Juniors tuvo un enfrentamiento con el colegiado, quien tras expulsarle, escupió, zarandeó e instigó al árbitro.

Tras la polémica, el delantero del Junior de Barranquilla rompió el silencio y publicó una foto en Instagram con un mensaje en son de burla. “Río de Janeiro” comentó el colombiano junto a dos emoticones sonriendo.

El último episodio no es más que una mancha más en el curriculum de Teo Gutiérrez, un jugados que iba para estrella y cuyos comportamientos suenan más que sus logros.

También te puede interesar: 

¿Ospina regresaría a Colombia antes del Mundial?

El día que Pekerman predijo la clasificación peruana

Indignación en la selección femenina de Colombia: le dieron la camiseta a una modelo antes que a las jugadoras

Al usar Yahoo aceptas que Yahoo y sus socios puedan utilizar cookies para personalización y otros fines