Tensión en Zimbabue tras la prohibición de las protestas opositoras por la crisis

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EFE/EPA/AARON UFUMELI

Harare, 16 ago (EFE).- Zimbabue vive una nueva jornada de tensión tras ser prohibidas las protestas contra el Gobierno convocadas por la oposición este viernes en Harare, lo que ha causado choques entre la Policía y los manifestantes.

Las protestas fueron convocadas por el Movimiento por el Cambio Democrático (MDC), el principal partido opositor del país, pero la Policía no les había otorgado luz verde en Harare, un requisito legal previo para su celebración.

Las fuerzas de seguridad argumentaron falta de medios para controlarlas y riesgo de que se tornaran violentas, como ya ocurrió a principios de año con otras manifestaciones antigubernamentales que fueron duramente reprimidas.

Eso llevó al MDC a recurrir ante los tribunales, pero hoy mismo la Justicia zimbabuense falló finalmente a favor de la Policía.

"Pensamos respetuosamente que el dictamen está impregnado de intromisión política", manifestó el MDC en su cuenta de Twitter tras conocerse la decisión judicial.

Paralelamente, la Policía mantuvo un fuerte despliegue en el centro de Harare, según denunció esta formación opositora, y actuó con dureza e hizo uso de gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes que salieron a las calles a desafiar la prohibición.

"¡Rodesia está de vuelta!" señaló en su cuenta de Twitter Nelson Chamisa, el líder opositor del MDC, en referencia al Estado poscolonial que se formó en lo que hoy es Zimbabue entre la década de los 60 y 70 bajo el dominio de la minoría blanca.

"Los regímenes canallas siempre colapsan", advirtió también Chamisa, quien publicó una imagen de los cordones policiales que dominaban hoy las calles de Harare.

Otros referentes de su partido fueron más lejos y tacharon de "fascistas" la actuación del Estado zimbabuense, desde hace cuatro décadas bajo control de la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF, partido liderado hasta 2017 por el expresidente Robert Mugabe).

Las manifestaciones fueron convocadas en protesta por la gestión gubernamental de la profunda crisis económica que atraviesa el país, donde la tasa interanual de inflación se mantiene cercana al 200 % y los ciudadanos tienen dificultades para adquirir productos básicos.

Después de los 37 años en el poder de Mugabe, el actual jefe de Estado de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, no ha logrado, como prometió, que el país recupere cierta estabilidad económica en su más de año y medio de mandato.

En enero pasado, una batería de protestas contra el Gobierno a raíz de la deteriorada situación económica y la intención de doblar el precio de los combustibles desembocó en duros choques entre los participantes y el Ejército.

Aquellos incidentes dejaron un millar de detenidos, oleadas de saqueos y cerca de una veintena de muertos a manos de las fuerzas de seguridad, según organizaciones de derechos humanos.