Tensión entre el Gobierno salvadoreño y las empresas se eleva con el cierre de una fábrica

San Salvador, 15 may (EFE).- La tensión entre el Gobierno de El Salvador y los empresarios se elevó este viernes tras el cierre de una fábrica textil, que se encontraba confeccionado mascarillas y trajes de protección para médicos, según informó el principal líder del este sector, Javier Simán.

Simán, presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), dijo a periodistas que se trata de la fábrica Intradesa, filial de la estadounidense Intradeco Apparel.

El empresario señaló que la fábrica fue cerrada por policías y militares, quienes dijeron que obedecían órdenes "de más arriba" y sin dar otros motivos.

El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, dijo el pasado 12 de mayo que no reconoce el liderazgo de Simán al frente de la ANEP, que reúne 14.000 empresas.

Esto se dio después de que un grupo de representantes de las empresas y universidades renunciaran a un comité que debía vigilar el uso de 2.000 millones de dólares para atender la pandemia del COVI-19 entre acusaciones de falta de transparencia del Gobierno.

"Ese tipo de decisiones arbitrarias no ayudan a sacar al país adelante", sostuvo Simán, quien señaló que el dueño de la empresas es su familiar y que tiene 5 años de no tener relación con la misma.

En respuesta a las declaraciones del empresario, el ministro de Trabajo, Rolando Castro, aseguró que el cierre fue legal.

"Todo se ejecutó con el debido proceso legal, totalmente apegado a derecho y se actuó de forma respetuosa, solo estamos protegiendo la salud de los trabajadores y del pueblo salvadoreño", sostuvo el funcionario en un mensaje en Twitter.

De acuerdo con la cuenta oficial de la Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia salvadoreña, la empresas donó recientemente al Gobierno mascarillas y gabachas de protección.

"Muchas gracias, Intradesa, por el valioso donativo para nuestros equipos en la primer línea de contención contra la pandemia", dice una publicación del 30 de abril pasado.

La ruptura con los empresarios supone una reducción en el circulo de posibles aliados del Ejecutivo de cara a la etapa pospandemia.

El Salvador registra 1.112 casos de COVID-19 y 23 muertes, mientras el Gobierno negocia la ampliación del estado de emergencia con el Congreso para mantener la cuarentena hasta finales de mayo.

(c) Agencia EFE