Tensión en campamento de migrantes haitianos tras sorpresivo operativo policial

·4 min de lectura

La tensión reina este jueves en un campamento de migrantes haitianos en Ciudad Acuña (fronteriza con Estados Unidos), tras el inesperado arribo de decenas de policías mexicanos y ante la perspectiva de que sus ocupantes tengan que abandonarlo.

"¿Por qué están con policías? ¿Por qué están estacionados allá afuera? ¿Nos van a deportar o echar de acá?", preguntó angustiado un hombre tras la llegada de medio centenar de patrullas a las inmediaciones de un parque, con más de un centenar de agentes, y tres autobuses antes del amanecer, comprobó la AFP.

El operativo fue desplegado luego de que el Instituto Nacional de Migración (INM) anunciara que los extranjeros deben retornar a los lugares donde radicaron sus solicitudes de refugio en México.

"Deberán seguir estos trámites ante las instancias correspondientes en la entidad donde fueron iniciados", declaró horas antes en Ciudad Acuña (norte) el comisionado nacional del INM, Francisco Garduño.

Esta medida obliga a muchos a regresar a la ciudad de Tapachula, en la frontera sur con Guatemala, colapsada por decenas de miles de centroamericanos y haitianos que solicitan refugio a México.

Ese estatus les permite permanecer legalmente en el país y no ser deportados, a la espera de poder cruzar a Estados Unidos.

Pero muchos migrantes que llevaban meses esperando respuesta a su solicitud en Tapachula decidieron continuar su marcha hacia Ciudad Acuña, donde cientos acampan en un parque o bajo un puente fronterizo.

Al menos otros 19.000 haitianos, en su mayoría proveniente de Brasil y Chile, están varados en la frontera entre Colombia y Panamá, esperando continuar su viaje por la selva del Darién, donde operan narcotraficantes del Cartel del Golfo.

- Grieta en el gobierno de Biden -

La crisis migratoria impactó de lleno en el gobierno de Estados Unidos tras la renuncia este jueves de su enviado especial a Haití, en rechazo a las deportaciones de haitianos.

"No me asociaré con la decisión inhumana y contraproducente de Estados Unidos de deportar a miles de refugiados y migrantes ilegales haitianos a Haití", dijo el enviado especial del Departamento de Estado, Daniel Foote, en su carta de renuncia.

Washington comenzó a deportar la semana pasada vía aérea a cientos de haitianos que habían ingresado desde México.

Haití está sumergida en la pobreza y el caos, una situación que se agravó tras el reciente terremoto y el asesinato del presidente haitiano, Jovenel Moïse, el pasado 7 de julio.

"Hay una situación muy difícil, de inestabilidad y violencia, eso se tiene que tomar en consideración", aseguró este jueves el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia matutina.

El mandatario izquierdista comentó que el contexto es tan crítico que luego de un mes su gobierno no ha podido terminar el desembarque de 1.000 toneladas de ayuda humanitaria que envió a Haití, debido al desorden y los tiroteos.

Su canciller, Marcelo Ebrard, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y los cancilleres centroamericanos abordarán la cuestión este jueves en Nueva York al margen de la Asamblea General de la ONU.

- "No tengo nada en mi país -

El convoy policial se instaló este jueves a lo largo de la ribera del río Bravo, por donde cientos de haitianos van y vienen diariamente entre ambos países trasladando alimentos y provisiones. Sin embargo, no habido un desalojo.

Funcionarios del INM estuvieron presentes en los primeros momentos del despliegue, pero luego se retiraron.

Ante el movimiento, los haitianos se despertaron alarmados. "Nada tengo en mi país, ¿qué voy a hacer?", expresó con el rostro desencajado y al borde del llanto una haitiana que se identificó como Sonia.

La AFP constató que en la ribera aún se permite el cruce de haitianos. Algunos pasan de México a Estados Unidos llevando a sus hijos en hombros y trasladando sus pertenencias en mochilas y bolsas.

Un agente policial comentó a la AFP que solo se les ha pedido hacer presencia en este punto y que no se les ha ordenado detener a nadie.

Una hilera de vehículos de la patrulla fronteriza estadounidense permanecía estacionada al otro lado del río, con sus agentes vigilantes pero sin impedir el cruce de los haitianos.

Mientras, un helicóptero sobrevolaba constantemente la zona, en tanto otro contingente policial cerró las puertas de acceso del parque restringiendo el ingreso de más personas o vehículos.

La nueva oleada migratoria se desató luego de que Washington ampliara la vigencia del Estatuto de Protección Temporal (TPS) para los haitianos que estaban en Estados Unidos antes del 30 de julio.

Como ocurrió a finales de 2020 tras la elección de presidente Joe Biden, esta decisión provocó un "efecto llamada" que impulsó a miles a emprender una carrera hacia la frontera con Estados Unidos.

jla-axm/dga

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente