Temporal en Italia: 12 muertos en Sicilia por las inundaciones

Elisabetta Piqué

ROMA.- Después de los estragos y la destrucción causados en el norte de Italia, fuertes temporales azotaron anoche también la isla de Sicilia, en el sur, donde 12 personas murieron por desbordes de ríos e inundaciones. Aumentó así a 30 el trágico saldo de víctimas mortales por una ola de mal tiempo excepcional, comenzada hace una semana y marcada por vientos de más de 180 kilómetros horarios que derrumbaron miles de árboles y "bombas de agua" que causaron daños gigantescos en todo el país.

En una tragedia que causó gran conmoción, nueve personas de una misma familia, entre los cuales chicos de uno y tres años, murieron ayer por la noche cuando de repente su vivienda de Casteldaccia, localidad cercana a Palermo, Sicilia, fue arrasada por una masa de agua y barro desbordados del cercano río Milicia.

Se trata de parientes de una familia que vivía en Palermo, pero que se había juntado en esta localidad por el fin de semana largo del Día de Todos los Santos. Estaban por cenar, pero quedaron aniquilados; sólo pudieron salvarse un hombre y una niña que había salido para comprar el postre. "Perdí todo, no tengo más nada, me queda sólo una hija", dijo, ya sin lágrimas, fuera de sí, Giuseppe Giordano, sobreviviente de 35 años que perdió a su mujer, a sus padres, a un hermano, a una hermana y a dos hijos de 15 y un año.

"Es una tragedia inmensa. Pero ayer a la noche tampoco llovía demasiado aquí y el río no había crecido tanto", comentó Giovanni Di Gacinto, alcalde de Casteldaccia, localidad de luto y bajo shock. Se cree que el desastre se debió a que la vivienda arrasada había sido construida de forma ilegal, demasiado cerca del río, como ocurre con diversas edificaciones en gran parte de Sicilia.

En Vicari, localidad también cercana a Palermo, otra persona murió, también víctima del desborde de un río, mientras iba a ayudar a otra persona; lo mismo ocurrió cerca de la ciudad de Agrigento, donde perdió la vida una pareja siciliana que desde hace años vivía en Alemania.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, visitó los lugares del desastre en Sicilia y prometió que en la semana el consejo de ministros declarará el estado de emergencia para las zonas afectadas, asignándole recursos especiales. "Las regiones más castigadas son Calabria, Cerdeña, Sicilia, Veneto, Friuli, Liguria, las provincias autónomas de Trento y Bolzano y el sur del Lazio. Estamos examinando todos los pedidos", dijo.

Matteo Salvini, ministro del Interior, líder de la ultraderechista Liga y hombre fuerte del gobierno, visitó, en tanto, la zona de la provincia de Belluno, en la región del Veneto, también azotada por temporales con vientos superiores a 180 kilómetros horarios que causaron estragos sin precedente.

"Para poner en seguridad el territorio nacional hacen falta 4000 millones de euros. Me comprometo a buscarlos y a gastarlos esperando que no lleguen cartas de impugnación desde Bruselas porque gastamos demasiado", aseguró Salvini, aludiendo a la pulseada que mantiene con la Unión Europea, luego de que su gobierno presentó un presupuesto con un déficit que supera ampliamente el límite permitido, que fue rechazado por el bloque.

"Las escenas apocalípticas que hemos visto se merecen un plan Marshall para la montaña, aunque se trate de una expresión abusada. Pero debemos partir no de las ruinas, sino de las cenizas", dijo el presidente de la región Veneto, Luca Zaia, al final de la recorrida que hizo con Salvini.

En la zona alpina del Veneto y Trentino Alto Adige devastada por la furia de la naturaleza, la situación es apocalíptica. Mientras los derrumbes no dan tregua, también deben reconstruirse 200 kilómetros de caminos dañados. Hay 5000 familias sin agua potable y 12.000 sin corriente eléctrica. Un tornado cambió la fisionomía del lugar al destruir 100.000 hectáreas de bosque en la zona de las Dolomitas, proclamada patrimonio mundial de la Humanidad por la Unesco por sus bellísimas rocas. Uno de los problemas ahora es ahora quitar los pinos abatidos de raíz por los vientos huracanados y "entender si en el mercado hay alguien interesado en comprarlos y transformarlos en productos industriales", dijo Zaia.

En esta zona famosa por ser meta de esquiadores en invierno y de montañistas verano, quienes viven del turismo temen lo peor. "El lago se ha desbordado y mi hotel quedó bajo dos metros de agua. Parecía estar en la Plaza San Marcos de Venecia con la inundación", dijo Sergio Pra, dueño de un histórico establecimiento en Alleghe, donde surge el lago homónimo, en provincia de Belluno. "Va a ser difícil volver a empezar", agregó.

Angelo Borrelli, jefe de la Protección Civil, admitió que nunca antes vio algo parecido a lo sucedido en el norte. "Es una emergencia que nunca antes vi por sus daños al patrimonio forestal. Para reconstruirlo harán falta años", lamentó. "Al mismo tiempo, habrá problemas relacionados con el desequilibrio hidrogeológico y con el riesgo de derrumbes: ya no existen los bosques que antes frenaban las caídas de materiales", advirtió. "Se ha creado una situación completamente nueva -agregó-, nunca antes vista".