Este templo en China desafía la gravedad suspendido en la montaña

En una zona montañosa de la provincia china de Shanxi, al noreste del país asiático, se encuentra un templo que desafía a la gravedad suspendido a 75 metros de altura sobre la ladera vertical del cañón Jinlong, cerca del monte sagrado de Hengshan. Más de 1.500 años lo contemplan, aunque tuvo que ser restaurado en el 1900.

Según la leyenda, el Templo Colgante, también llamado Monasterio Suspendido o Templo Xuankong, lo construyó un solo hombre, un monje llamado Liao Ran, durante la tardía dinastía Wei del Norte (386-534 después de Cristo) para poder realizar la meditación en completo silencio. Otras versiones indican que los líderes religiosos de la época querían proteger el lugar de las inclemencias del tiempo.

Sea como fuere, lo cierto es que construyeron una joya arquitectónica que ha desafiado al paso del tiempo y a la fuerza de la gravedad. Otra peculiaridad de este templo es que se trata del único dedicado a las tres religiones tradicionales chinas: budismo, taoísmo y confucianismo.

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