Las temperaturas extremas alimentan los discursos de odio en Internet

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El cambio climático podría estar detrás de muchos discursos de odio (Photo: RobinOlimb via Getty Images)
El cambio climático podría estar detrás de muchos discursos de odio (Photo: RobinOlimb via Getty Images)

El cambio climático podría estar detrás de muchos discursos de odio (Photo: RobinOlimb via Getty Images)

El tiempo afecta a los estados de ánimo y al humor de las personas. Lo hace hasta tal punto que podría estar detrás de muchos discurso de odio en internet. Al menos eso es lo que se desprende de un nuevo estudio publicado en la revista The Lancet Planetary Health y en el que se apunta que las temperaturas que se sitúan por encima o por debajo de los 12-21 grados Celsius están vinculadas a un marcado aumento del comportamiento agresivo en línea.

Analizando miles de millones de tuits publicados en la plataforma de redes sociales Twitter en Estados Unidos, los investigadores del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, en Alemania, descubrieron que el discurso de odio aumenta en todas las zonas climáticas, grupos de ingresos y sistemas de creencias para las temperaturas demasiado calientes o demasiado frías.

Esto indica los límites de la adaptación a las temperaturas extremas y arroja luz sobre un impacto social del cambio climático aún subestimado: el conflicto en la esfera digital, con implicaciones tanto para la cohesión social como para la salud mental.

“Detectando tuits de odio en más de cuatro mil millones de tuits de usuarios estadounidenses con nuestro algoritmo de IA y combinándolos con datos meteorológicos, descubrimos que tanto el número absoluto como la proporción de tuits de odio aumentan fuera de una zona de confort climático: La gente tiende a mostrar un comportamiento online más agresivo cuando hace demasiado frío o demasiado calor fuera”, afirma la científica del PIK Annika Stechemesser, primera autora del estudio.

“Ser el blanco del discurso de odio en línea es una grave amenaza para la salud mental de las personas. La literatura psicológica nos dice que el odio en línea puede agravar las condiciones de salud mental, especialmente para los jóvenes y los grupos marginados ―añade―. Vemos que fuera de la ventana de bienestar de 12-21°C el odio en línea aumenta hasta un 12 por ciento para las temperaturas más frías y hasta un 22 por ciento para las temperaturas más cálidas en todos los Estados Unidos”.

Para llegar a estas conclusiones, los autores utilizaron un enfoque de aprendizaje automático para identificar unos 75 millones de tuits de odio con frases en inglés en un conjunto de datos compuesto por más de 4.000 millones de tuits publicados en Twitter en los Estados Unidos entre 2014 y 2020.

Utilizaron un enfoque de aprendizaje automático para identificar unos 75 millones de tuits de odio en inglés en un conjunto de datos que consistía en más de 4.000 millones de tuits publicados en Twitter en Estados Unidos entre 2014 y 2020. Posteriormente, los autores analizaron cómo cambiaba el número de tuits de odio cuando las temperaturas locales aumentaban o disminuían.

Para definir el discurso del odio, los investigadores se guiaron por la definición oficial de la ONU: Casos de lenguaje discriminatorio con referencia a una persona o un grupo por su religión, etnia, nacionalidad, raza, color, ascendencia, género u otro factor de identidad.

En los Estados Unidos, los autores encontraron bajos niveles de tuits de odio en una “ventana de bienestar” de 12-21°C; el mínimo de tuits de odio se alcanza para temperaturas entre 15 y 18°C. Las temperaturas más cálidas y frías están relacionadas con el aumento de los tuits de odio.

La ventana de temperatura precisa para sentirse bien varía un poco entre las zonas climáticas, dependiendo de las temperaturas que sean comunes. Sin embargo, las temperaturas superiores a los 30°C, están sistemáticamente vinculadas a fuertes aumentos del odio en línea en todas las zonas climáticas y en las diferencias socioeconómicas, como los ingresos, las creencias religiosas o las preferencias políticas.

Esto apunta a los límites de la capacidad de adaptación a la temperatura. “Incluso en las zonas de altos ingresos, donde la gente puede permitirse el aire acondicionado y otras opciones para mitigar el calor, observamos un aumento de la incitación al odio en los días extremadamente calurosos”, señala.

“En otras palabras, hay un límite a lo que la gente puede soportar. Por lo tanto, es probable que haya límites de adaptación a las temperaturas extremas y que éstos sean inferiores a los que marcan nuestros meros límites fisiológicos”, afirma Anders Levermann, jefe de Ciencia de la Complejidad del Instituto de Potsdam, investigador de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) y coautor del estudio.

Las consecuencias de un comportamiento más agresivo en línea pueden ser graves, ya que se ha comprobado que el discurso de odio tiene efectos negativos en la salud mental de las víctimas del odio en línea. También puede predecir los delitos de odio en el mundo fuera de Internet.

“Durante siglos, los investigadores se han enfrentado a la cuestión de cómo las condiciones climáticas afectan al comportamiento humano y a la estabilidad de la sociedad”, explica Leonie Wenz, jefa del grupo de trabajo del Instituto de Potsdam que dirigió el estudio.

“Ahora, con el cambio climático en curso, es más importante que nunca ―prosigue―. Nuestros resultados ponen de manifiesto que el discurso del odio en línea es un nuevo canal de impacto a través del cual el cambio climático puede afectar a la cohesión social en general y a la salud mental de las personas. Eso significa que frenar las emisiones de forma muy rápida y drástica no sólo beneficiará al mundo exterior. Proteger nuestro clima del calentamiento global excesivo también es fundamental para nuestra salud mental”, concluye.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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