Las tasas de interés altas amenazan un ‘boom’ inmobiliario de décadas

Para muchos, este puede parecer un mal momento para invertir dinero en la compra de una propiedad, ya que el costo del endeudamiento se está haciendo cada vez mayor. Sin embargo, una menor demanda está ayudando a deprimir los precios.

Las decisiones que se tomen en las oficinas de la Reserva Federal en pleno corazón de Washington D.C., retumban hasta en la más humilde vivienda texana de Escobares City, considerado uno de los barrios más pobres de la primera economía del mundo.

El alza de tasas de interés, diseñado como un balde de agua fría para apagar una inflación hirviente, ha hecho que la tasa fija promedio de una hipoteca a 30 años, que hace un año era del 3,22%, haya superado el mes pasado el 7%, la más alta desde 2002.

El Banco Central de Estados Unidos se alista para su última reunión de política monetaria de 2022, que tendrá lugar entre el 13 y el 14 de diciembre, y el enfoque del mercado ya no está en si seguirá subiendo sus tasas de interés, sino a qué ritmo lo hará.

Con una inflación que parece retroceder, pero que sigue muy por encima del objetivo, el mercado espera que los bancos centrales del mundo comiencen a ralentizar sus aumentos de tipos, aunque no a desaparecerlos.

Los analistas están valorando un incremento de medio punto porcentual en la tasa de intervención, un poco por debajo de los recientes incrementos de tres cuartos de punto porcentual (75 puntos básicos).

Hace un año, esa tasa de intervención, que es a la que el Banco Central les presta dinero a los bancos comerciales, oscilaba entre 0% y 0,25%. Hoy está entre 3,75% y 4%, debido a las alzas agresivas de los últimos meses.

A mayores tasas, menores precios

A medida que aumentan las tasas hipotecarias, también se suman cientos de dólares a los pagos mensuales de la hipoteca, un obstáculo para muchos posibles compradores de vivienda, lo que resulta en una desaceleración de los precios.

En octubre de este año, las ventas de viviendas estadounidenses previamente ocupadas cayeron por noveno mes consecutivo y las ventas anuales están avanzando al ritmo más lento en más de una década, sin tener en cuenta la pandemia.

Los precios, si bien no han caído, han desacelerado su crecimiento, que a principios de este año era del 20% y ya es de poco menos del 7%, poniendo dudas sobre la sostenibilidad del auge del otrora candente mercado inmobiliario.

En otros países, como Canadá, que durante los últimos 25 años ha sido protagonista del auge inmobiliario más grande del mundo, ese ‘boom’ está en caída libre, con los precios de referencia de las viviendas cayendo en todo el país durante ocho meses consecutivos, según un reciente informe de la agencia especializada 'Bloomberg'.

Con Reuters y AP