Tamara Falcó, puro corazón en los fogones de Masterchef Celebrity

La concursante Tamara Falcó durante la grabación de una de las pruebas de exteriores del concurso "Masterchef Celebrity". EFE/Ismael Herrero/Archivo

Madrid, 27 nov (EFE).- La diseñadora y empresaria Tamara Falcó, hija del marqués de Griñón e Isabel Preysler, se ha convertido en una de las revelaciones de la temporada televisiva con su participación en la cuarta edición del concurso de RTVE "MasterChef Celebrity", del que se ha coronado ganadora esta madrugada.

Falcó, conocida hasta ahora por sus portadas en revistas del corazón -ella misma ha declarado que la publicación ¡Hola! es como su álbum familiar- y sus declaraciones como devota católica, no había llegado al gran público, que gracias a la televisión ha comenzado a descubrir a la persona más allá del personaje: una mujer espontánea, trabajadora y responsable.

Sus inicios estuvieron alejados de los fogones. Tamara estudió durante su adolescencia en Estados Unidos, para más tarde continuar su formación en el ámbito de la moda en Milán (Italia). Fue becaria en la compañía textil Inditex, donde según ha declarado en alguna ocasión, empezó como dependienta en Zara.

No es de extrañar que la ganadora del título Masterchef se haya atrevido con la moda. Después de ser embajadora de firmas como Pronovias o Pandora, en 2018 lanzó su propia firma de moda: TFP by Tamara Falcó.

"MasterChef Celebrity" es el primer concurso en el que participa Falcó, pero la celebridad comenzó su andadura televisiva en 2013, protagonizando el programa de telerrealidad basado en su vida "We Love Tamara".

Su fichaje como concursante de la cuarta edición del formato sorprendió al público y a su entorno más cercano. Tanto, que la propia Isabel Preysler afirmó que no se esperaba que su hija fuese a "cocinar tan bien". Según Tamara Falcó, el único que confió en ella fue su cuñado, el tenista Fernando Verdasco.

Durante el concurso, a Falcó no le ha faltado la espontaneidad. La diseñadora protagonizó uno de los momentos más divertidos del concurso cuando la juez Samantha Vallejo-Nágera le preguntó, tras reconocer Falcó que no sabía cocinar, por un libro de recetas que publicó con su nombre en 2016, "Cupcakes de Tamara".

Sin pensarlo mucho, la celebridad contestó entre risas: "Solo me saqué las fotos, luego dijeron que eran mis recetas, pero no lo eran".

El programa ha permitido redescubrir a una Tamara Falcó que, aunque continúa abrazando su imagen de pija, ha demostrado ser trabajadora, tenaz y perfeccionista, además de tener un gran corazón.

Ha hecho gala de su amistad con el diseñador Juan Avellaneda, de vis cómica junto a Los Chunguitos y Yolanda Ramos, al tiempo que ha compartido complicidad con Jordi Cruz y muchos de sus compañeros del programa que acabó con su victoria.

Daniel Brito Luzardo