Talibanes son un riesgo para proveedores de textiles afganos, dicen firmas británicas

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Empresas internacionales que venden coloridas alfombras tejidas a mano o vidrio soplado de Afganistán temen por sus proveedores, ante la amenaza que plantean los talibanes para todos aquellos que tienen vínculos comerciales con firmas occidentales.

El empresario británico James Wilthew estableció relaciones cercanas con tejedores y vendedores de alfombras, comprando los codiciados tapetes en las provincias septentrionales, donde tradicionalmente se encuentra esta industria.

Vende las alfombras en su tienda de Hebden Bridge en Yorkshire, norte de Inglaterra, y calcula que 200 familias reciben apoyo de su empresa, The Afghan Rug Shop (la tienda de alfombras afganas).

Una parte de sus ganancias las destina a Afghanaid, una organización británica que brinda apoyo a los afganos.

Ahora lucha por sacar del país a sus contactos, al temer que sean blanco de los talibanes por su relación con una antigua base de la OTAN en la región.

"Como consecuencia, ellos ahora enfrentan un peligro inminente", porque no cumplen el criterio del gobierno británico para la evacuación, explicó Wilthew a la AFP.

El empresario dijo sentirse frustrado con la respuesta del gobierno británico, pese a un emotivo debate sobre la crisis en el parlamento y los llamados urgentes de ayuda.

"No sucede nada, no hubo ninguna reacción", lamentó. "La burocracia del gobierno llevará a la muerte de miles de personas".

Wilthew, un exoficial de la Real Fuerza Aérea (RAF), trabajó en Afganistán en 2004 en el equipo británico de reconstrucción provincial creado para apoyar proyectos de desarrollo.

Preguntado sobre si los islamistas atacarían a quienes trabajaron con él por su pasado militar, respondió: "Sí, por supuesto".

Los talibanes podrían decir: "Usted ha estado trabajando para el señor James", advirtió.

"No estoy seguro de cómo los talibanes harán las cosas, no sabemos cuál es el alcance del peligro", acotó.

- Preocupación -

Las alfombras son el segundo mayor producto de exportación no agrícola de Afganistán, según la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Los textiles son de lejos el principal producto afgano importado por Reino Unido, valorado en 3,3 millones de dólares (2,8 millones de euros) anuales, según cifras oficiales.

El comercio de alfombras existía bajo el anterior régimen talibán, que gobernó Afganistán con puño de hierro desde 1996 hasta su derrocamiento por una invasión encabezada por Estados Unidos en 2001.

La incertidumbre y el caos con el regreso de los islamistas es "temporal", señaló Wilthew.

"Durante el régimen talibán, ese comercio [textil] continuará. Ellos necesitan los impuestos de ese negocio, los empleos", agregó. "Es su producto básico de exportación, es como generan ingresos".

Gran parte de las alfombras afganas son exportadas a través de Pakistán, pero Wilthew trata directamente con artesanos y comerciantes dentro de Afganistán.

Ahora podría tener que cambiar su modelo de negocio, posiblemente con un intermediario en Pakistán, y utilizar otra moneda si el dólar estadounidense se prohíbe en el país vecino.

También es posible que no pueda seguir usando empresas de embarque internacional como DHL y FedEx, comentó.

"Comprar alfombras en Afganistán no es una preocupación para mí, el tema son mis amigos", señaló.

- Golpe logístico -

Otra empresa que vende productos elaborados por artesanos afganos es Ishkar, en Londres, que ofrece alfombras de diseño contemporáneo, vasos de vidrio soplado, joyas y ropa.

La directora creativa de la marca, Electra Simon, dijo que tiene contacto diario con gente en Afganistán y "casi todos están intentando salir".

"Ellos básicamente quieren salir, no pueden dejar sus casas en este momento", pero sienten "una verdadera desesperación" por la situación, comentó.

La tienda en línea de Ishkar vende fotos impresas de Afganistán para financiar a Emergency, una organización que brinda atención médica a víctimas del conflicto.

La empresa, que trabaja con unas 30 personas en el país asiático, ha suprimido las referencias a sus socios afganos de su página web para protegerlos.

"Queremos hacer todo lo posible para seguir trabajando con gente de Afganistán, siempre que no los ponga en peligro", señaló.

La empresaria dijo que algunos artesanos en áreas capturadas por los talibanes han podido seguir trabajando, aunque la logística para exportar a Reino Unido es ahora "completamente imposible".

Ambos comerciantes indicaron que la situación aún es muy cambiante como para vaticinar lo que ocurrirá y que un escenario más claro emergerá en las próximas semanas.

"Definitivamente será diferente para nosotros, eso es 100% seguro", avanzó Simon.

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