Tailandia entra con timidez en una nueva era del turismo pospandemia

Bangkok, 23 nov (EFE).- Los principales lugares turísticos de Tailandia continúan medio vacíos, aunque el número de visitantes está aumentando paulatinamente desde que el país decidió abrir las fronteras a los viajeros vacunados contra la covid-19 de más de 60 países el pasado 1 de noviembre.

Las autoridades también han aprovechado el parón desde el 2020 para abogar por un tipo de turismo pospandemia que sea más sostenible con el medio ambiente y esté enfocado en menos visitantes pero con mayor poder adquisitivo.

El turismo, que solía representar hasta el 20 % de la economía tailandesa, se desplomó debido a la covid-19 de 40 millones de visitantes en 2019 a solo 6,7 millones en 2020, la mayoría de los cuales entró en Tailandia antes de que a finales de marzo se impusieran las restricciones de viaje por la pandemia.

A pesar de que la llegada de turistas está aumentando, lugares emblemáticos en Bangkok como el Gran Palacio y el templo del Amanecer (Wat Arun) continúan casi desiertos, lo que perjudica a los negocios y trabajadores del sector pero ofrece algunas ventajas a los visitantes.

"Todo está muy bien, muy bien, porque ahora puedes ir a lugares y no hay aglomeraciones, hay acceso a todo. A mí me gusta bastante", explica a Efe Mattias Ekstroem, un turista sueco de 40 años.

Ekstroem llegó el pasado 5 de noviembre a la isla turística de Phuket, en el mar de Andamán, y tiene pensado volver a su país a finales de este mes.

"En Phuket se nota mucho la falta de turistas. Donde yo estaba, el 80 % de los bares y restaurantes estaban cerrados", explica el sueco, que trabaja como guía turístico en su país.

Ekstroem disfruta de la falta de colas en el Gran Palacio, en el centro histórico de Bangkok, pero Niu Nin, el dueño de una tienda de ropa frente a la entrada del monumento, lamenta la falta de turistas.

"Hemos estado cerrados muchos meses. Todavía no hay muchos turistas", afirma el vendedor, de 85 años, en su pequeña tienda, la única abierta en la calle.

CUARENTENA DE SOLO UNA NOCHE

El pasado 1 de noviembre, Tailandia empezó a aplicar una nueva cuarentena de solo un día a los pasajeros vacunados contra la covid-19 de una lista de 62 países, incluidos España y el resto de la Unión Europea, Chile, Estados Unidos, China e India, entre otros.

Tailandia es una de las mecas de los mochileros, que se benefician de los precios baratos en albergues, transporte y comida en busca de aventuras en las islas tropicales, junglas o entre los templos budistas del país, sin olvidar el ocio hedonista de la noche tailandesa.

Sin embargo, las autoridades quieren aprovechar la casi paralización del sector para impulsar un nuevo tipo de turismo menos masificado pero de mayor gasto por viajero.

En su página web, el Banco de Tailandia aboga por que el país promueva nichos como el turismo médico y nacional para fortalecer el sector ante crisis como la tpandemia, así como por una mejora de las infraestructuras y la digitalización de la economía.

En un informe, el ente regulador propone que se incentive el aumento del gasto medio por viaje y turista desde los 1.460 dólares (unos 1.290 euros) de los últimos años hasta los 1.830 dólares (unos 1.620 euros) o 2.130 dólares (1.880 euros).

El Banco Central defiende que con mayores ingresos por viaje Tailandia podría aumentar los ingresos al tiempo que reduce algo la llegada de turistas.

Un escollo mayor para incentivar el sector son las restricciones de viaje en China, que representó casi un tercio de los turistas extranjeros llegados a Tailandia en 2019.

Desde el inicio de la pandemia, China prohíbe la salida de grupos turísticos del país y a la vuelta pide presentar tests negativos PCR antes de embarcar, así como un periodo de cuarentena de al menos dos semanas.

TEMORES POR LA APERTURA

Tras más de un año aplicando medidas restrictivas, las autoridades tailandesas han levantado casi todas las limitaciones a la actividad económica y de viaje para reavivar la economía, que cayó un 6,1 por ciento el año pasado

Sin embargo, algunos tailandeses temen que la apertura de las fronteras vuelvan a causar brotes de la covid-19, que ha dejado ya más de 2 millones de contagios y 20.300 muertos.

Tailandia ha vacunado con la pauta completa a alrededor del 55 % de la población, aunque la campaña avanza a diferentes velocidades y en lugares como Bangkok y Phuket las autoridades aseguran que se ha superado el 70 %.

También hay otros muchos tailandeses que ansían la llegada de viajeros, como la guía turística Natchalai Rattanamenee.

"Hay algunos turistas, no muchos, pero espero que vengan más pronto", dice Natchalai cerca del Gran Palacio, mientras ofrece sus servicios a los pocos visitantes extranjeros que pasan bajo el sol tropical.

Gaspar Ruiz-Canela

(c) Agencia EFE

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