Túnez decreta cuatro días de confinamiento general ante aumento de contagios

Agencia EFE
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Túnez, 12 ene (EFE) .- Las autoridades tunecinas decretaron hoy cuatro días de confinamiento general a partir del próximo día 14 y el toque de queda entre las 16.00 hora local y las 6.00 de la mañana después de que los contagios de coronavirus se dispararan hasta los más de 159.000 positivos y 5.343 decesos.

El ministro tunecino de Sanidad, Faouzi Mahdi, confirmó además en una conferencia de prensa la suspensión de las clases en los centros escolares y de formación de todo el país hasta el próximo 24 de enero, al tiempo que calificó la situación sanitaria de "peligrosa", especialmente con respecto a la tasa de mortalidad, que se espera que aumente en los próximos días.

Otra de las medidas preventivas será un sistema de alternancia en pequeños grupos para la Administración y priorizar el teletrabajo. Por otro lado, a partir del próximo lunes los cafés y restaurantes deberán retirar sus sillas y sólo se permitirá el servicio para llevar.

Con respecto a la campaña de vacunación, Mehdi reveló que la llegada de las vacunas Pfizer-BioNtech no será antes del mes de febrero por lo que insistió en el respeto de la distancia personal y el uso de la mascarilla.

Según las últimas cifras de Sanidad, el porcentaje de ocupación de camas de UCI se sitúa en el 80% mientras que el de los respiradores artificiales supera el 67%.

En una entrevista concedida a la radio nacional tunecina, el representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Túnez, Yves Souteyrand, señaló que la tasa de mortalidad en Túnez es una de las más elevadas de la región y aseguró que "aunque la vacuna es la luz al final del túnel, para Túnez el túnel es muy largo".

El confinamiento general entrará en vigor el próximo 14 de enero, día en el se conmemora el décimo aniversario de la llamada "Revolución de los Jazmines"- que puso fin a 23 años de dictadura de Zin el Abedin Ben Ali- y que reúne cada año a miles de personas en las calles del país.

Túnez, con 11,5 millones de habitantes y una fuerte industria turística -clave para su economía- sufre un incremento exponencial de los efectos de la pandemia desde que el 27 de junio optó por abrir sus fronteras en un intento por salvar la temporada estival. Hasta esa fecha, las autoridades habían reportado apenas un millar de contagios y medio centenar de decesos.

En la actualidad, las restricciones como la prohibición de viajar entre provincias y el toque de queda nocturno siguen en vigor, al igual que el uso obligatorio de la mascarilla, pero apenas se respetan a pesar de las multas. A la crisis sanitaria se une la crisis política y económica que arrastra el país en el último año, en el que se han sucedido un total de tres gobiernos diferentes.

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