Túnez: opositores y defensores del presidente Kais Saied se manifestaron en la capital

·3 min de lectura

Cientos de personas han tomado este sábado las calles de la capital tunecina para manifestar su oposición a la resolución del presidente Kais Saied, el pasado julio, de asumir plenamente la autoridad ejecutiva en el país. Sus oponentes acusan al mandatario de haber actuado de manera inconstitucional. Paralelamente, se organizó una contramanifestación en apoyo a la decisión del presidente.

Se trata de las primeras grandes protestas en la capital de Túnez desde que el presidente decidió el pasado 25 de julio, suspender el parlamento, deponer al primer ministro de sus funciones, levantar la inmunidad de los diputados y concentrar en sus manos los poderes del Estado.

Los manifestantes, la mayoría de ellos simpatizantes de Ennahda, el partido conservador islamista con más escaños en el parlamento, se congregaron en el centro de la ciudad y lanzaron eslóganes que llaman a poner fin a lo que consideran un golpe contra la democracia, mientras otros marcharon con pancartas exigiendo la restauración del parlamento.

Al mismo tiempo, a pocas calles de distancia, partidarios de Saied llevaron a cabo otra manifestación en apoyo a la decisión del mandatario, y gritaron eslóganes cómo "El pueblo quiere la disolución del parlamento".

Para evitar eventuales alteraciones entre los dos grupos, ambas protestas fueron recibidas con una fuerte presencia policial.

La manifestación en rechazo a las medidas del jefe de Estado sigue semanas de confusión política en Túnez, tras las polémicas decisiones del presidente a finales de julio.

Las controvertidas medidas del 25 de julio y la crisis constitucional

Saed, ex profesor de derecho constitucional, justificó sus medidas citando el artículo 80 de la Constitución que permite la toma de este tipo de decisiones en caso de “peligro inminente” para el país. Pero sus críticos, así como varios académicos legales declararon no apoyar su intervención que consideran contraria a lo que estipula la Constitución.

La agencia de noticias Reuters reportó la semana pasada que el presidente preveía también suspender la Constitución y ofrecer una nueva versión enmendada a través de un referéndum, lo que provocó la oposición de partidos y de los principales grandes sindicatos del país.

Sin embargo, diversos líderes políticos se han quejado de la Carta Magna desde su aprobación en 2014, y pidieron que se cambie a un sistema presidencial o parlamentario. La Constitución actual se basa sobre un sistema semipresidencialista en el que el presidente tiene ciertas prerrogativas, como por ejemplo el nombramiento del jefe de Gobierno.

Entre tanto, la preocupación ha ido creciendo, tanto internamente como en las principales potencias occidentales incluso la Unión Europea y Estados Unidos, de que Túnez pueda perder su sistema democrático ganado tras la revolución de 2011 que desató la “Primavera Árabe”, y a menudo citado como un modelo en el mundo árabe.

Una decisión cuestionada, pero ampliamente apoyada por los tunecinos

Saed ha defendido sus medidas y las presentó como necesarias para “purgar el país de una élite corrupta”.

A pesar de las condenas internacionales y de las acusaciones de golpe de Estado, las disposiciones del presidente fueron populares. Saed las tomó tras meses de enfrentamientos con el partido islamista Ennahdha, y después de que estallaran grandes manifestaciones en todo el país.

El 25 de julio, Túnez se despertó con una ola de protestas en varias partes de su territorio con ciudadanos denunciando la mala gestión del país, el alto desempleo, la corrupción y protestando contra Ennahda.

La nación norteafricana atraviesa desde hace una década una crisis generalizada, particularmente en el sector económico y últimamente agravada por la crisis sanitaria del Covid-19.

Tres días tras la decisión del presidente, el 28 de julio, la prensa tunecina publicó sondeos mostrando un plebiscito para Kais Saied, con más de 80% de los ciudadanos aprobando sus decisiones excepcionales.

Pero aun así, su incapacidad desde entonces de nombrar a un primer ministro u ofrecer una hoja de ruta clara, han provocado una frustración cada vez mayor.

Con Reuters

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente