Túnez: jueces inician huelga contra la "injerencia" del presidente Said

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Los jueces tunecinos iniciaron una huelga en rechazo al despido de 57 colegas por parte del presidente Kaïs Said. La acción llevada a cabo por Said supone un duro golpe contra los inicios de la democracia en el país.

En Túnez, el temor por el establecimiento de un gobierno autoritario se ha incrementado durante los últimos meses debido a las acciones del presidente Kaïs Said.

Su último movimiento, dirigido contra una parte del poder judicial, generó un rechazo casi unánime del sector que llamó a una paralización de actividades por un período de una semana.

“El 99% de los jueces tunecinos participan en la huelga general que se está llevando a cabo. Ese porcentaje no ha sido registrado anteriormente”, dijo Anas Al- Hamaidi, representante de la Asociación de Jueces Tunecinos al medio local Assabah.

La acción fue convocada por el Consejo Nacional de la Asociación de Jueces Tunecinos en rechazo al despido de 57 jueces por parte del presidente Kaïs Said el pasado 2 de junio bajo acusaciones de “corrupción y protección de terroristas”.

Durante un encuentro, en el que participaron algunos de los jueces destituidos, los afectados señalaron que el despido fue producto del rechazo de las intervenciones del Ministerio de Justicia y, en algunos casos, personas cercanas al Ejecutivo.

"Esta injusticia no pasará en silencio (…) Estas voces libres nunca serán silenciadas, el ataque no fue solo contra los jueces, sino contra la ley y las libertades", agregó Al-Hamaidi en una intervención.

Entre los jueces despedidos se encuentra Youssef Bouzaker, exjefe del Consejo Judicial Supremo y cuyos integrantes fueron reemplazados por Said este año.

Llamados a desafiar a Said

Esta institución había actuado como el principal garante de la independencia judicial desde la revolución en el país, llevada a cabo en el año 2011 en el marco de la Primavera Árabe y la cual trajo un sistema de gobierno democrático.

El anuncio sobre los despidos en el poder judicial ha provocado reacciones en una parte de la comunidad internacional. Para Washington, la acción termina socavando las instituciones democráticas del país.

Tras conocerse sobre la actuación de Said contra el poder judicial, diversas han sido las voces que se han pronunciado en contra y llamado a unirse para desafiar las decisiones del presidente.

Una de ellas fue la de Rahed Ghannouhci, presidente del Parlamento disuelto por Said, quien pidió a través de un comunicado que "las fuerzas nacionales, los partidos y la sociedad civil respalden a los jueces en la resistencia a la brutal dictadura para preservar un poder judicial independiente".

Ante el avance de la huelga, el presidente de Túnez instó a la ministra de Justicia a descontar el salario de los jueces que se sumaron a la paralización y amenazó con aplicar otras sanciones.

"En reunión con la ministra de Justicia, Leila Jaffel, el presidente afirma que no se pueden parar los servicios públicos y destaca la necesidad de hacer cumplir las deducciones salariales además de tomar otras medidas legales para que los intereses de los litigantes no se vean comprometidos nuevamente", revela un comunicado de la presidencia.

Túnez, entre la crisis política y el temor al autoritarismo

En julio de 2021, se generaron en Túnez una serie de protestas que reflejaban el malestar de la población tras no ver cumplidas sus exigencias luego del derrocamiento del dictador Zine el-Abidine Ben Alí.

Adicionalmente, la pandemia de Covid-19, que llevó al país a una de las peores crisis en el continente africano, incrementó los problemas económicos y produjo un mayor estancamiento de la crisis política.

En las calles, una parte de la población pedía la salida del primer ministro Hichem Mechichi. Ante el incremento de la violencia en algunas ciudades, el presidente Said anunció la destitución de su primer ministro y la suspensión temporal de las actividades del Parlamento bajo el sustento del artículo 80 de la Constitución, que permite al presidente, “en caso de peligro inminente”, adoptar medidas excepcionales.

Said, tras la decisión, anunció que nombraría un primer ministro en los próximos 30 días, mismo tiempo de suspensión del Parlamento asumiendo plenos poderes del Ejecutivo.

En agosto de 2021, el jefe de Estado extendió la suspensión del Parlamento “hasta nueva orden”. En febrero de 2022 disolvió el Consejo Superior de la Magistratura (CSM) y en marzo fue disuelto definitivamente el Parlamento, bajo el argumento de que estaba actuando en su contra.

En mayo cambió, por decreto, la composición de la Instancia Superior Independiente de las Elecciones (ISIE), organismo encargado de vigilar los procesos electorales y anunció el establecimiento de un comité para redactar una nueva constitución que será votada en referendo el próximo 25 de julio.

En un principio, los anuncios de Said parecieron contar con el respaldo de un alto porcentaje de la población, pero el malestar entre los ciudadanos se ha ido incrementando, además de los problemas conocidos, por el temor del establecimiento de un gobierno autoritario en la nación.

Con Reuters, EFE y medios tunecinos.

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