Amenazas en Irlanda del Norte llevan a suspender controles aduaneros posbrexit

Joe STENSON
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Funcionarios aduaneros revisan los camiones de carga y vehículos pesados después de desembarcar del ferry Stena Line 'Kerry', tras su llegada desde Dunquerque, Francia, al puerto de Rosslare Harbour en Rosslare, sureste de Irlanda, el 27 de enero de 2021.

Tras recibir "preocupantes" amenazas, las autoridades de Irlanda del Norte suspendieron los controles aduaneros introducidos tras el Brexit en los puertos de Belfast y Larne, en un ambiente de creciente tensión en algunos círculos unionistas de esa provincia británica.

"Preocupados por la seguridad", responsables de la pequeña localidad norirlandesa de Mid and East Antrim Borough anunciaron el lunes por la noche que retiraban "inmediatamente" a su personal de inspección del puerto de Larne.

La decisión se tomó a raíz del aumento de "comportamientos amenazantes en las últimas semanas", especialmente pintadas que hacen patente "las crecientes tensiones en torno al protocolo norirlandés y que describen al personal del puerto como 'objetivos'", señaló el ayuntamiento en un comunicado.

Desde la entrada en vigor el 1 de enero del nuevo régimen posbrexit las mercancías que cruzan el mar de Irlanda entre Gran Bretaña y la provincia británica tienen que someterse a controles aduaneros.

Esto se debe a que, pese al Brexit, Irlanda del Norte sigue formando parte del mercado único europeo para evitar reinstaurar una frontera con la vecina República de Irlanda --país miembro de la UE-- que pudiese amenazar la frágil paz entre unionistas protestantes y republicanos católicos alcanzada en 1998 al término de tres décadas de sangriento conflicto.

Recientemente, el subjefe de la policía norirlandesa advirtió que el régimen diferente aplicado en esta provincia estaba provocando un "creciente descontento" en las filas unionistas, que defienden el mantenimiento de Irlanda del Norte bajo dominio británico.

"Es difícil para los políticos (controlar) el nivel de ira que existe en la comunidad", afirmó el martes en la BBC el ministro norirlandés de Agricultura, Edwin Poots, llamando a la calma.

La primera ministra norirlandesa, Arlene Foster, una unionista personalmente contraria a estos controles aduaneros, calificó las amenazas de "completamente reprobables", al tiempo que alertaba de las "tensiones comunitarias" en Irlanda del Norte.

- Trabajar "sin miedo" -

También al otro lado de la frontera, el ministro irlandés de Relaciones Exteriores, Simon Coveney, condenó en Twitter "cualquier intimidación o amenaza".

Doce empleados locales trabajan en el puerto de Larne junto con agentes del ministerio norirlandés de Agricultura y miembros de la policía fronteriza británica.

La retirada del personal con "efecto inmediato" terminará cuando "tengamos garantías reales y plena confianza de que pueden cumplir su misión sin miedo", afirmó el concejal Peter Johnston.

Poco después un portavoz del ministerio norirlandés de Agricultura anunciaba que este decidió "suspender temporalmente las inspecciones físicas de productos de origen animal en Larne y Belfast". Los controles de documentos continuarán, precisó.

El ministro irlandés de Sanidad, Stephen Donnelly, explicó en la televisión pública RTE que las pintadas en cuestión eran "muy amenazantes" y estaban dirigidas contra empleados que realizaban los controles y "ciertos políticos irlandeses".

Los nuevos controles posbrexit "permiten que el Norte siga constitucionalmente como está, pero con un acceso especial a los mercados de la UE. Y evitan una frontera física en esta isla. Así que los controles son importantes y este tipo de intimidación es totalmente inaceptable", añadió.

La policía norirlandesa señaló en Twitter haber "aumentado las patrullas en el puerto de Larne y otros puntos de entrada para tranquilizar al personal y a la población local".

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