Una superviviente de Parkland lamenta como "nada ha cambiado" cuatro años después

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Cuando Dara Rosen era solo una adolescente de segundo curso un tirador entró en su escuela y abrió fuego. Fue en 2018. Allí, en la Marjory Stoneman Douglas de Parkland murieron 17 compañeros suyos. Ella sobrevivió escondida en un armario. Ahora, cuatro años después de una masacre que marcó su vida y tras lo ocurrido en Uvalde (Texas), se pregunta por qué nada ha cambiado en una columna de opinión publicada este domingo por el diario The Guardian.

Un tirador mató a 17 personas en el Marjory Stoneman Douglas High School de Parkland, en Florida, en 2018. Dara Rosen sobrevivió escondida en un armario. (Foto: Getty Images)
Un tirador mató a 17 personas en el Marjory Stoneman Douglas High School de Parkland, en Florida, en 2018. Dara Rosen sobrevivió escondida en un armario. (Foto: Getty Images)

El texto de Rosen evidencia su descontento con la clase política por no hacer nada, resume cómo cada vez que un suceso así se repite ella revive lo ocurrido aquel día y cómo la ciudadanía debe hacer algo para promover el control de las armas. Pide que la necesidad de hacerlo no vuelva a caer en el olvido cuando se diluya la indignación por la muerte de 21 personas, 19 de ellas niños, la pasada semana en esta escuela texana.

“La indignación después de que Parkland no llegó a ninguna parte: los niños siguen muriendo. Después de los horrores de Texas, los políticos estadounidenses deben introducir controles de armas”, sentencia esta superviviente de uno de los peores tiroteos masivos en un centro educativo vivido en Estados Unidos.

En su columna de opinión en el citado medio británico esta estudiante de Parkland cuenta cómo se escondió “en un armario, aterrorizada” y pensando que ella podría ser la siguiente. “Como superviviente de un tiroteo masivo, cada vez que ocurre otro tiroteo y se transmite en los medios, tu propio trauma comienza a atormentarte nuevamente. Y así fue recientemente, cuando un hombre armado ingresó a la escuela primaria Robb en Texas la semana pasada y mató a 21 personas: 19 niños y dos maestros”.

De lo vivido en primera persona recuerda a los lectores cómo entonces, en 2018, se oyeron muchas voces prometiendo y pidiendo que nunca más se repitiese algo así, que ya era suficiente. “A veces”, continúa, “parecía que estábamos al borde del cambio, como si esta tragedia sin sentido pudiera ser el catalizador de la reforma de las armas. No faltaron los manifestantes ni la indignación. Han pasado cuatro años desde entonces. Nada ha cambiado”.

Una historia que se ha repetido en el tiempo, tras cada tiroteo en una escuela. Como ella misma explica, ocurrió en 1999 con la masacre de Columbine; en 2012 con la de Sandy Hook y en 2018 con la de Parkland. Quienes deben de tomar las medidas para controlar las armas, no las toman. Y pasada la indignación y la movilización como respuesta a la tragedia, esta cae en el olvido y no se hace nada. “¿Cuántas personas más tienen que morir antes de que se haga algo para salvar vidas?”, se pregunta. Una pregunta que se ha escuchado mucho estos días.

Rosen pide que se prohiban los rifles de asalto y similares, que se verifiquen antecedentes, se pidan exámenes de salud mental y crear un registro. En definitiva, que se actúe para que no se repita porque, reconoce, “después de innumerables tiroteos masivos, estoy empezando a perder la esperanza de que alguna vez estemos a salvo de los disparos en los EE. UU.”.

Exige a los legisladores que legislen, pero también pide a los ciudadanos que se involucren porque “de lo contrario, algún día pueden ser ellos mismos, o sus hijos, víctimas de la violencia armada”.

EN VÍDEO | Polémica convención de la Asociación Nacional del Rifle tras la matanza en el colegio de Uvalde

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