Superluna azul y roja… la luna llena del 31 de enero lo tiene todo

Javier Peláez
La Luna del próximo 31 de enero está levantando mucha expectación gracias a confusiones y exageraciones mediáticas | imagen Pixabay
La Luna del próximo 31 de enero está levantando mucha expectación gracias a confusiones y exageraciones mediáticas | imagen Pixabay

La aparición en los medios de comunicación de noticias relacionadas con la observación astronómica se ha multiplicado en los últimos años. Esta avalancha de noticias se debe en parte a la sobredimensión de algunos fenómenos naturales, como la exagerada abundancia de lluvia de estrellas o a la moda de ponerles nombres llamativos como SuperLuna, Blue Moon o Blood Moon. Muchos científicos y divulgadores no están de acuerdo con el uso de estos superlativos porque consideran que crean expectativas irreales en el público y que al final pueden confundir o decepcionar a aquellos que se animan a observarlos.

El mejor ejemplo de esta moda es la Luna en sus diferentes variantes, y la Luna llena del próximo 31 de enero lo tiene todo: Es Superluna, es BlueMoon y es BloodMoon.

En este artículo analizaremos qué significan realmente estos términos por varios motivos: Para entender mejor en qué consisten estos fenómenos naturales, y sobre todo para no caer en confusiones o desilusiones si nos animamos a observar la Luna del próximo 31 de enero.

¿Qué es una SuperLuna?

Mucha gente, incluida la propia NASA, denomina SuperMoon, o también SuperLuna, al momento en el que la Luna se encuentra en su perigeo, es decir, el momento en el que más cerca se encuentra de la Tierra. Existen numerosos astrofísicos que no están de acuerdo con esta denominación porque la consideran una exageración que empuja a creer que vamos a ver algo realmente grande, cuando en realidad la diferencia apenas suele pasar del 8% respecto a una Luna normal.

Comparación entre una Luna normal y una “SuperLuna” en ediciones pasadas | Dominio pub wikicommons
Comparación entre una Luna normal y una “SuperLuna” en ediciones pasadas | Dominio pub wikicommons

Neil deGrasse Tyson, astrofísico y presentador de la nueva serie de televisión “Cosmos” está totalmente en contra de llamar así a esta luna llena porque da una impresión equivocada de su verdadero tamaño. En una entrevista reciente lo explicó con este claro ejemplo: “¿Llamarías SuperPizza a una pizza de 16 pulgadas en comparación con una pizza de 15 pulgadas?, es solamente una luna un poquito más grande, por eso yo no utilizo el término “SuperLuna”.

¿Qué es una Luna azul?

Otro término confuso que lleva a muchas desilusiones es el de “Blue Moon” o “Luna azul”. Este concepto tan solo hace referencia a la repetición de lunas llenas durante el mismo mes, es decir, si durante el mismo mes coinciden dos lunas llenas, a la segunda de ellas se la denomina “Blue moon”… solo eso.

A principios de enero ya tuvimos una luna llena, y como tendremos una segunda luna llena durante este mismo, esta próxima luna del día 31 será una “Blue moon”… No hay nada más, no esperéis verla de color azul. Es simplemente una coincidencia de lunas llenas en el mismo mes que, por la rotación de la Luna y la Tierra, se suele dar aproximadamente cada dos años y medio, pero no tiene ninguna influencia en su color.

¿Qué es una Luna roja o Blood Moon?

Algunos medios sensacionalistas la suelen llamar “luna de sangre” para intentar ganar aún más la atención del lector. Sin embargo, estamos ante un fenómeno óptico poco frecuente pero bien conocido. Esta luna roja es el resultado de dos eventos simultáneos: por un lado un eclipse lunar (que será visible en algunas zonas de Norteamérica, Asía y Oceanía) y por otro, la absorción de determinados colores de la luz del Sol por parte de la atmósfera terrestre.

Zonas (en rojo) donde será visible el eclipse lunar del 31 de enero 2018
Zonas (en rojo) donde será visible el eclipse lunar del 31 de enero 2018

Durante el eclipse, nuestra atmósfera filtra la luz azul y verde de los rayos del Sol pero deja pasar la luz roja, de esta manera, la Luna reflejará algunos de esos rayos solares y adquiere un leve tono rojizo. Si esperáis ver una luna completamente roja os llevaréis nuevamente una decepción, esa tonalidad rojiza será muy leve, por lo que llamarla “luna de sangre” es otra exageración.

El hecho de que coincidan estos tres elementos en la Luna llena del próximo 31 de enero ha hecho volar la imaginación de muchos medios y periodistas que ya están hablando de “la Superluna de sangre roja y azul, o incluso la Superluna de sangre azul”, algo que como habéis podido comprobar por las explicaciones anteriores es una solemne patochada.

A pesar de todas estas confusiones y reclamos mediáticos, la Luna es siempre un fascinante objetivo para la observación y, es cierto que el próximo miércoles podremos ver de manera especial a nuestro satélite natural… es un gran momento para disfrutar de una buena observación astronómica de la Luna, pero no os dejéis confundir con nombres altisonantes y exageraciones innecesarias.