"Suicidal Tendencies" en Cuba: el punk burla el embargo

Por Moises AVILA
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La banda "Suicidal Tendencies", durante el concierto que dieron en La Habana, Cuba, el 11 de mayo de 2018

El salón rosado de La Tropical, catedral del son y de la rumba en La Habana, prestó su altar para el mayor conciliábulo de punk en Cuba, hasta ahora: Los estadounidenses de "Suicidal Tendencies" dejaron en claro que el embargo no detiene la música.

Enemigos durante la guerra fría, Estados Unidos mantiene un embargo económico contra la isla hace casi seis décadas. Pero el punk, por su naturaleza rebelde, parece haber llegado a brazo partido, nadando hasta La Habana, hace mucho tiempo.

Las relaciones se han hecho más tensas con la administración de Donald Trump. "Yo tuve esperanza (de que tocaran mas grupos en Cuba), pero con lo de Trump pensé que no ocurriría", dice la universitaria Amy Becerra, al llegar al concierto.

No es habitual ver a un punk caminando por calles cubanas. Si no es una orquesta de música popular, es el reggaetón estridente el que brota en cada esquina de la turística "Habana Vieja".

Pero la noche del viernes y madrugada del sábado, como si se tratase de gárgolas que cobran vida en la oscuridad, cientos de jóvenes de camisetas negras e intimidantes tatuajes emergieron al encuentro de la legendaria banda de los '80.

La agrupación de punk y metal nacida en Venice, Los Ángeles, llegó con dos de sus miembros históricos: el vocalista Mike Muir y la primera guitarra Dean Pleasants. Los acompañan Jeff Pogan (segunda guitarra) y Ra Díaz (chileno, bajo).

Pero la estrella de la noche fue Dave Lombardo, un percusionista nacido en Cuba y crecido en Estados Unidos. Es considerado por la crítica especializada como el mejor baterista de metal de esta era. Su paso por Slayer, The Misfits y Testament parecen confirmar la afirmación.

"Vienen por primera vez a Cuba con Dave Lombardo, de Slayer. Somos seguidores hace muchos años y nos conocemos todos sus discos. Los primeros fueron los que más nos engancharon", dice Juan Carlos Torrente, vocalista de la banda cubana Combat Noise, en pleno show.

-"Pogo" a la cubana-

La banda cubana de metal Zeus calentó el ambiente. En la isla revolucionaria de los hermanos Castro también hay "pogo": aquel baile que se hace más frenético con la intensidad de la música, con saltos, patadas y empujones.

Pero, si alguien se cae, lo ayudan a levantarse, y sigue el jaloneo. A veces la situación se torna un poco violenta. "Disciplina, que esto se acaba", les recuerda desde la tarima el vocalista de la banda 'telonera'.

Los asistentes saben que al más mínimo gesto de revuelta, la Policía Nacional Revolucionaria puede terminar con un concierto por el que pagaron entre 1 y 2 dólares, en una isla donde el salario promedio ronda los 30. Y eso sí sería una tendencia suicida.

Muchachos con torsos descubiertos, cada uno con más tatuajes que el otro hacen una rueda, saltan y se empujan, como una lluvia de asteroides. Un joven de barba y camiseta negra levanta el codo y casi impacta en la boca a otro. Le pide perdón. Se abrazan. Bailan.

-Los punks también lloran-

La lista de canciones es similar a la de sus últimos shows en Brasil o Australia. No estuvo "Institutionalized", su primer éxito, y que volvió a cobrar vida en la película de Iron Man.

Después de la estridencia del riff de Pleasants, Mike empieza: "Cuba, What the hell is going on around here?", señal de inicio para "You Can't Bring Me Down", con la que suelen iniciar todas sus presentaciones.

Con Dave sentado en la batería, el traductor de ocasión fue el bajista Ra Díaz. "Estamos grabando esto para mostrárselo a nuestros amigos alrededor del mundo e invitar a todas las bandas a que vengan acá, porque aquí hay rock", dice. Así empieza "Cyco Vision".

El descontrol llegó con "Possessed to Skate" -del álbum Join The Army- cuando invitan a gente al escenario. Lombardo se lanza con un solo de batería que deja en éxtasis al público. El recital termina con "How will I Laugh Tomorrow" y "Pledge your Allegiance".

"Yo nací en este lugar. Quiero decir gracias, siempre había querido tocar aquí en Cuba (?) Vine con mi mamá, pude ver donde nací (?) La razón de que yo toco como yo toco es porque soy cubano, coño", dice emocionado.

Un día antes, en conferencia de prensa, dijo que la influencia de la percusión cubana marcó su técnica. Es el precursor del doble bombo en la batería. Recordó su infancia en Cuba, y se quebró. "Por poco empecé a llorar", admitió. Su música es puro metal, su corazón no.