Suecia se cierra con los migrantes: "las leyes de inmigración son cada vez mas duras"

Aprender el idioma o recibir información de servicios sociales, vivienda y empleo es lo que buscan migrantes y refugiados en el centro de acogida de Cáritas en Estocolmo. Suecia tenía una larga tradición de acogida de extranjeros, pero ahora algo ha cambiado. "La mayoría de las encuestas muestran hasta hace unos años alrededor del 60% de la población era positiva hacia la inmigración. Y entonces todo cambió. En parte también debido a la narrativa negativa de los líderes políticos que crearon un relato sobre la conexión de la migración con toda la criminalidad y lo que iba mal en la sociedad y culparon los migrantes y las migraciones de todo", ha asegurado el director de Cáritas Suecia, George Joseph.

En Suecia hay dos millones de personas nacidas en el extranjero, es decir, alrededor del 20% de la población. Alrededor de 600.000 tienen sus propios negocios y contribuyen a la economía, según Cáritas, pero ahora se enfrentan a una desconfianza cada vez mayor. Julius Ntobuah trabaja en Cáritas ayudando a personas discapacitadas: llegó de Camerún hace 8 años y ha visto cómo el país ha ido cerrando sus puertas. "Creo que todos sabemos que con el nuevo gobierno lo que dicen es "¡Adiós!" Suecia está llena, no queremos más gente". Y es lamentable, porque éramos un país muy acogedor y generoso. Pero a medida que pasa el tiempo, las leyes de inmigración son cada vez más duras. Es lamentable. Aconsejaría no venir, porque ya no es hospitalario", ha explicado Ntobuah

El nuevo gobierno de derechas sueco ha firmado un acuerdo de cooperación parlamentaria con el partido de extrema derecha Demócratas Suecos. Lo que implica un posicionamiento duro en materia de migración: Estocolmo no esta dispuesta a impulsar, ahora que ostenta la presidencia de turno de la UE, el pacto europeo sobre Migración y Asilo, destinado a aumentar la gestión común y la solidaridad. Demasiados migrantes también podrían reducir los salarios, ha advertido el ministro sueco de Empleo e Integración, Johan Pehrson. "Se tiene que mantener en un nivel social aceptable, con salarios decentes... en línea con las reformas que hemos introducido en Suecia para asegurarnos de que la gente trabaja por un salario decente", ha defendido el político.

Varios Estados miembros y el Parlamento Europeo buscan presionar al país para que avance en el dossier de la migración durante su presidencia semestral. Pero parece que no es una prioridad para los suecos.