Sudán: aniversario de caída de Al-Bashir termina en masivas protestas contra el golpe militar

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Varios manifestantes resultaron heridos este domingo tras enfrentarse con las fuerzas de seguridad en la capital, Jartum, donde se reunieron para rechazar el acuerdo político entre el ejército y el primer ministro recién derrocado, Abdalla Hamdok.

Una crisis interminable. Miles de sudaneses se manifestaron este domingo en la capital, Jartum, para protestar contra el golpe militar del pasado octubre y un posterior acuerdo que restituyó al primer ministro Abdalla Hamdok.

Los manifestantes que llegaron de varias partes del país, se concentraron en el contexto del tercer aniversario del levantamiento que terminó con la destitución militar de Omar al-Bashir y su régimen islamista de tres décadas en el poder.

Tras la concentración, se registraron enfrentamientos entre los manifestantes y el ejército en las inmediaciones del palacio presidencial, sede del presidente del Consejo Soberano de Sudán y oficina del líder militar Abdelfatah al Burhanque.

Desde 2019, Sudán ha buscado el camino de la democracia sin éxito. El Gobierno conjunto de militares y civiles fracasó con el reciente golpe militar del 25 de octubre que derivó en masivas protestas.

Este domingo los manifestantes pedían la caída de Al Burhan, lo que provocó que las fuerzas de seguridad usaran métodos antidisturbios, como gases lacrimógenos para dispersar la concentración.

Los choques se dieron pese al esfuerzo de las autoridades que colocaron retenes en las principales carreteras de ingreso a Jartum y Omdurman. Así mismo, instalaron barricadas en edificios gubernamentales y militares para impedir que los manifestantes llegaran al cuartel general del ejército y al palacio presidencial.

Los enfrentamientos dejaron al menos tres manifestantes heridos, dos de ellos de gravedad, aseguro Omar Ezzaldin, uno de los líderes de los denominados comités de resistencia que convocaron las manifestaciones. El Comité de Médicos de Sudán dijo que algunos manifestantes resultaron heridos, aunque no dio más detalles.

Los manifestantes protestaban contra el pacto político entre el primer ministro, Abdalá Hamdok, y Al Burhan después de la asonada. El primer ministro Abdalla Hamdok aseguró el sábado que la estabilidad y la unidad de Sudán estaban en peligro y pidió un acuerdo político para salvaguardar el futuro del país.

Mohammed Yousef al-Mustafa, portavoz de la Asociación de Profesionales de Sudán, aseguró que las protestas de este domingo han "unificado a todas las fuerzas revolucionarias detrás de una única demanda: entregar el poder a los civiles".

"Nos enfrentamos hoy a un importante retroceso en el camino de nuestra revolución que amenaza la seguridad, la unidad y la estabilidad del país, lo que nos alerta del inicio de un retroceso hacia un pozo que no nos deja ni nación ni revolución", declaró Hamdok en un comunicado. El 21 de noviembre el ejército anunció un acuerdo para restituir a Hamdok, que había estado bajo arresto domiciliario.

Los manifestantes rechazaron el acuerdo entre Hamdok y los militares por considerarlo una traición. El primer ministro del Gobierno que fue disuelto el 25 de octubre y que posteriormente volvieron a nombrar, reconoció el fracaso de la transición democrática y pidió una nueva oportunidad.

"Quiero en esta ocasión renovar mi invitación a todas las fuerzas revolucionarias y a todos los que creen en una transición democrática civil para acordar un pacto político que aborde los déficits del pasado y logre el resto de los objetivos de la revolución", dijo Hamdok.

"El primer ministro Hamdok debe declarar una posición clara y elegir si se une al pueblo o sigue poniéndose del lado de los generales", respondió Mohammed Yousef al-Mustafa a The Associated Press.

Otras manifestaciones se registraron en la ciudad costera de Puerto Sudán y la ciudad norteña de Atbara, cuna del levantamiento contra al-Bashir. "El pueblo quiere la caída del régimen", gritaron los manifestantes, un slogan usado en las revueltas de la Primavera Árabe que comenzaron a finales de 2010, y que llevaron a la caída de líderes en Túnez, Egipto, Libia y Yemen.

Los grupos prodemocráticos piden la reestructuración del ejército y otros organismos de seguridad bajo supervisión civil, así como la disolución de las milicias, entre ellas, las Fuerzas de Apoyo Rápido, una fuerza paramilitar que surgió de las milicias janjaweed y que es señalada de cometer crímenes durante el conflicto de Darfur y, recientemente, contra los manifestantes prodemocráticos.

Unas 45 personas han muerto en las protestas que siguieron por el golpe, según el recuento realizado por un grupo médico sudanés.

Con EFE y AP

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