El último jugador de la NBA al que una juerga casi le cuesta la vida

Antonio Gil
·3 min de lectura
MINNEAPOLIS, MINNESOTA - MARCH 26: Sterling Brown #0 of the Houston Rockets walks off the court after the game against the Minnesota Timberwolves at Target Center on March 26, 2021 in Minneapolis, Minnesota. The Timberwolves defeated the Rockets 107-101. NOTE TO USER: User expressly acknowledges and agrees that, by downloading and or using this Photograph, user is consenting to the terms and conditions of the Getty Images License Agreement (Photo by Hannah Foslien/Getty Images)

Las imágenes de Sterling Brown cubierto de sangre tras recibir una brutal paliza y un botellazo en la cabeza durante una pelea a la salida de un local de striptease de Miami han dado la vuelta al mundo y han vuelto a pintar la cara de la NBA. El jugador de los Houston Rockets tuvo que ser ingresado en un hospital de la zona, donde se le intervino de varias laceraciones faciales, y no viajó al día siguiente con el equipo debido a la gravedad de su situación.

Algunos jugadores de los Rockets que estaban presentes durante la escena declararon que temieron por la vida de su compañero, que tras abandonar el local se confundió de coche en el aparcamiento, momento en el que dio inicio la trifulca. Según el comunicado de los Houston Rockets, “Brown no tenía conocimiento previo o interacción con los asaltantes”. El informe policial enfatizaba la enorme cantidad de sangre y el hecho de que “si no hubiera sido alguien tan en forma, tan fuerte, podríamos estar hablando de otra situación. Podría haber muerto”.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un vídeo de Youtube no disponible por tus preferencias de privacidad

Afortunadamente no hubo que lamentar males mayores, aunque no es la primera vez que Sterling Brown salta a los medios por temas extradeportivos. Ya lo hizo en enero de 2018 cuando varios miembros de la policía de Milwaukee le inmovilizaron en el suelo tras darle el alto. El jugador fue detenido por resistencia a la autoridad y sufrió lesiones durante dicha detención, que posteriormente vio la luz en imágenes y se pudo comprobar que Brown fue objeto de violencia policial. El jugador encabezó tiempo después varias marchas relacionadas con el movimiento Black Lives Matter.

El último episodio de violencia extradeportiva en la NBA moderna, en la que se han registrado varios altercados nocturnos que han hecho peligrar la vida de alguno de sus jugadores. Desde Paul Pierce a Tony Parker, pasando por Chris Copeland, son varios los episodios que pudieron poner de luto a la Liga.

El caso más sonado de este tipo de incidentes fue el protagonizado por Paul Pierce en 2000. El legendario jugador de los Boston Celtics fue apuñalado hasta en once ocasiones en la espalda, el cuello y la cara durante una pelea en un local nocturno de la ciudad de Massachusetts. ‘The Truth’ fue operado de urgencia después de que varios amigos le trasladasen a un hospital en su propio coche.

Boston Celtics basketball star Paul Pierce speaks to reporters while departing New England Medical Center in Boston, Thursday, Sept. 28, 2000.  Pierce was stabbed multiple times at a Boston night club early Monday. Scars appear on Pierce's forehead above his right eye. (AP Photo/Steven Senne)
Paul Pierce atiende a la prensa tras haber sido apuñalado múltiples veces. (Foto: AP Photo/Steven Senne)

Menos grave, pero igualmente preocupante fue la situación vivida por Tony Parker en 2012, cuando se vio en mitad de una pelea en la que también estuvieron involucrados los raperos Drake y Chris Brown. El por entonces jugador de los San Antonio Spurs estaba en un local nocturno de Nueva York cuando empezaron a llover objetos en mitad de la tangana y un vaso impactó sobre su cara provocándole una lesión ocular que necesitó de intervención quirúrgica y le obligó a jugar con gafas durante un buen tiempo.

El último de este estilo alrededor de la NBA ocurrió en 2015, cuando Chris Copeland, en aquel momento jugador de los Indiana Pacers, comenzó una discusión con su novia y fue apuñalado por una tercera persona a la salida de un club neoyorquino. El joven tuvo que ser hospitalizado, aunque en condición estable. Los jugadores de los Atlanta Hawks Pero Antic y Thabo Sefolosha fueron detenidos por obstaculizar la intervención policial.

Escenas todas ellas que la NBA intenta controlar obligando a los equipos a viajar después de los partidos y amanecer en la ciudad de su próximo encuentro, pero que cuenta con excepciones relacionadas con el calendario que provocan más de un susto y quebradero de cabeza a una competición que, evidentemente, no puede controlar al 100% los actos de sus jugadores.

Más historias que te pueden interesar: