10. María de Villota, un accidente y una lección de fuerza

Hasta hace unos meses María de Villota era una auténtica desconocida para la gran mayoría. Hija del piloto de Fórmula 1 Emilio de Villota, esta madrileña de 32 años lleva años sentada al volante de manera profesional. Hace mucho que decidió seguir los pasos de su padre. Con 16 años ya había ganado su primera carrera a los mandos de un kart. Este 2012 se ha hecho tristemente célebre tras sufrir un espectacular accidente en el que perdió un ojo y que le ha dejado múltiples secuelas físicas.

El trágico accidente tuvo lugar en julio, cuando De Villota realizaba pruebas para su equipo, el ruso Marussia, en Inglaterra. En octubre, después de tres meses de operaciones y rehabilitación, María compareció ante los medios con una fuerza tremenda y un ánimo que sorprendió a muchos. La pérdida del ojo derecho (cubierto ahora con un parche) impedirá a la piloto volver a competir profesionalmente, pero ella no se rinde y sigue luchando por recuperarse lo máximo posible.

En noviembre volvió a entrar en quirófano para una reconstrucción craneal y ocular y aún le queda una operación más para terminar el proceso de recuperación. Un duro golpe para la piloto y para todos sus compañeros en el paddock que nada más conocer la noticia mostraron su dolor y preocupación por el estado de De Villota. Como homenaje hacia ella y en un gesto por enviarle su cariño, los pilotos de Fórmula 1 lucieron una estrella en su casco en el Gran Premio que se celebró solo unos días después del accidente.

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